Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la Vida, deseosa de sí misma. no vienen de ti, sino a través de ti, y aunque estén contigo, no te pertenecen. Puedes darles tu Amor, pero no tus pensamientos, pues Ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus Almas, porque Ellos viven en la casa del mañana, que no puedes visitar, ni siquiera en Sueños. Puedes esforzarte en ser como Ellos, pero no procures hacerles semejantes a ti, porque la vida no se detiene en el ayer. Tú eres arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados. Deja que la inclinación, en tu mano de arquero, sea para la Felicidad.

Khalil Gibran

lunes, 30 de mayo de 2011

Nuestros proyectos

En este tiempo que llevo escribiendo el blog he contado en varias ocasiones que acudo con regularidad a un grupo de lactancia, que aunque se dedican sobre todo a ayudar a mamás que se encuentran con problemas durante el amamantamiento, no son solo eso. Bueno, más bien tendría que decir que no somos solo eso, jeje, puesto que siento que formo parte de esta FAMILIA.

En el grupo he encontrado apoyo, consuelo, confianza, cariño, tolerancia, amor, respeto, empatía... me quedo corta, porque como digo, me han aportado una familia, la que aquí no tengo. Con ell@s he crecido como madre, como persona, como amiga. Tengo mucho que agradecerles, a todos y a cada uno, empezando por nuestras guías, Rocío y Thaïs. Gracias de verdad, me siento dentro de algo muy bonito.

Ahora, tras 8 meses de reuniones, unas cuantas familias estamos yendo más allá del grupo. Empezamos con paseos relajados con nuestros bebés, conociéndonos un poco más, seguimos planeando comidas y quedadas más personales, la última en casa. Y ahora ha surgido algo precioso, algo que me quita el sueño, que me llena de energía, que me tiene emocionada. Aún estamos dándole forma al tema, aún no sabemos cómo seguirá el asunto, pero tenemos todos tantas ganas y es tan linda la iniciativa que seguro que sale fenomenal.

Estamos empezando a darle forma, de momento solo en nuestras mentes, a un grupo de madres y padres unidos por la crianza de nuestros hijos, un grupo de familias. El grupo de lactancia también trata el asunto de la crianza, aunque es cierto que no da para tanto, puesto que hay muchas mamás en Ibiza que necesitan esa inestimable ayuda en la lactancia, y eso es lo primero. ¡¡Nosotros tenemos ocho meses de lactancia que agradecerles!!

Nuestra iniciativa es algo más personal, aunque puede que agrandemos algo el radio de acción, aún no está decidido del todo, porque queremos montar una especie de banco para compartir objetos, ya sea ropa que a nuestros peques ya no les viene, ya sean juguetes, libros, o incluso tiempo. Nos parece interesante el tema porque esta es una isla con gente que viene de todas partes, muchas veces sin familia en la que apoyarse, sin conocer a nadie, y empezando una vida nueva.

Yo, sin ir más lejos, me presenté aquí conociendo a muy pocas personas (finalmente los que pensé que serían mi ancla no lo fueron) y ahora que tenemos a Raúl, hemos entablado una amplia red de apoyo, una tribu, para criarlo con amor, tal y como queremos y sentimos que debemos hacerlo. Y nos sentimos tentados a compartir, de una manera o de otra, de momento con las familias que hemos ido agregándonos al grupo, y después ¿quién sabe? El futuro es algo que desconocemos.

En principio era algo como muy nuestro, más íntimo, pero parece que el asunto se está haciendo más grande, más global, y no me parece mal del todo, aunque me da un poco de miedo, la verdad, pero me siento muy apoyada por las familias que nos acompañan.

Poco a poco iremos dándole forma y creciendo juntos. Estoy muy feliz con ello.

Además tenemos otro proyecto, este sí más personal, con las mismas familias. Queremos comer nuestras propias verduras, así que ¡vamos a plantar un eco-huerto!! A ver si somos capaces... Y en el futuro, ¿qué os parecen gallinitas? Jejejejejeje.

¡¡Un beso familias!!

El nacimiento de Raúl (3ª y última parte) (editado)

(Si no has leído la entrada anterior de este relato y te apetece hacerlo, pincha aquí).

(He editado para incluir en el relato algo más sobre el expulsivo, que no había contado, y el alumbramiento, que se me había quedado en el tintero.)

Y la parte final del relato de mi parto, lo peor, el parto medicalizado y la separación los primeros minutos (que parecieron horas), y lo mejor, el primer contacto piel con piel.

Sin darme cuenta del tiempo que pasaba, me pusieron oxitocina para iniciar de nuevo las contracciones, pero a la tercera contracción artificial, el corazón de Raúl enlenteció sus latidos, así que fuera medicación. Después empezó a dolerme un poco más y me pusieron un poco más de epidural, fue lo peor, porque entonces dejé de sentir, incluso dejé de poder mover mi pierna derecha. Debían ser las 7 y media de la tarde y decidieron romper la bolsa, bueno, digo decidieron, pero yo también lo hice, aunque movida por el miedo, como ya dije en las anteriores entradas sobre el nacimiento de Raúl.

No sé cuánto tiempo pasó, pero estábamos discutiendo que si me sondaban que si no… y sentí ganas de empujar, una presión grande, pero sin dolor. Así que para el potro, y nada, algunos pujos insensibles y dirigidos, cansancio, sin dejarme gritar para que “no perdiera la fuerza por la boca” y la matrona tirando con fuerza de Raúl, porque llevaba tres vueltas de cordón, yo notaba preocupación en su rostro. No dejaban de colocarme el monitor cardíaco fetal para controlar los latidos del bebé (recuerdo que tras el parto sentí que me habían parido como se hace con las vacas...) y tras el cortecito de rigor (digo cortecito, pero no fue tan delicado) Raúl estaba mostrándome su descontento con ese primer llanto que recuerdo vívidamente.

Me lo pusieron encima de la barriga y lo quise traer a mi pecho, pero antes cortaron el cordón (en mi plan de parto también estaba reflejado que no se cortara hasta que dejara de latir…). Tuve que pedir que me quitaran las tallas y las gasas de encima para poder sentir su calor, y Raúl dejó de llorar.

Y recuerdo su carita algo inflamada, intentando abrir sus ojitos para mirarme, su olor que aún llevo impregnado en la nariz, el color azuladito aún de su cuerpo cubierto por una fina capa de vernix y algo de sangre, su calor que era el mío… No podía dejar de mirarle y decir: “madre mía, madre mía, madre mía…”.

Fue un momento para los dos, con miradas cómplices con el papá, pero convirtiéndonos en otra cosa distinta a lo que hasta ese momento habíamos sido Raúl y yo. Había dejado de formar parte de mi cuerpo para estar a mi lado, y ahora solo queríamos mirarnos y sentirnos en ese mundo nuevo para los dos. Todo lo que había pasado hasta entonces dejó de importar, yo fui feliz, nunca antes había sentido algo así, no podía dejar de mirarle y acariciarle. Recuerdo el éxtasis del momento de manera muy vívida, pero muy corto.

Tras pedírmelo en un par de ocasiones, se lo llevaron para la vitamina K, para limpiarlo… y ya no volví a tenerlo en brazos hasta que estuve de nuevo en la cama, y creo que estuvieron al menos 30 minutos cosiéndome, porque Raúl nació a las 23.10 y a las 24.00 estaba en la cama con él de nuevo.

Nos robaron ese tiempo, y en aquel momento no sé porqué no me di cuenta, si estaba demasiado cansada, si era el momento tan grande que estaba viviendo… ufff, no sé. La cuestión es que relaciono ésto con que nos costó muchísimo a partir de ahí que mamara, bueno, tanto que tuve que llamar a mi ángel de la guarda, Rocío, para que nos echara un cable un par de días después del parto, porque en el hospital solo me ofrecían suplementos y pezoneras, y el nene no había manera de que mamara. Había pesado 3,815 kg y por el riesgo de hipoglucemia no paraban de decirme que tenía que comer… y la de pinchazos que se llevó para mirar la glucemia el pobre. Le dimos con cucharita y jeringuilla el calostro que me sacaba con el sacaleches que me prestaron finalmente, hasta que llegó mi amiga y nos mostró cómo. ¡Menos mal!

Bueno, antes de todo esto, contar lo que pasó con la placenta. No respetaron tampoco la parte del alumbramiento, la sacaron extrayéndola manualmente, no esperaron el tiempo necesario para que mi propio cuerpo se encargara de ello. Me pusieron además oxitocina en la vía, a lo que no me negué porque tenía a mi bebé en los brazos y no me importaba nada más en el mundo. Pero yo no la quería, y nadie me lo preguntó. Sé que solo con dejar a mi bebé que se enganchara a la teta, que mamara, mi sabio cuerpo hubiera puesto en marcha la cascada hormonal necesaria para la contracción del útero, pero no supe decir que no en aquel momento.

Después de la primera noche, empezaron mis cavilaciones sobre lo que había sido el parto. Nuestro plan de parto se quedó en agua de borrajas, porque tras ponerme la epidural, muchas de las cosas que no queríamos fueron necesarias, o eso pensamos en aquel momento. Me sentí haber fallado, haber tenido un parto que no era el que queríamos para Raúl, haberle hecho nacer de manera provocada, sin respetar sus tiempos y los de mi cuerpo… A medida que pasaban las horas me decía que había estado a la altura, que era el primer parto, que había sido un aprendizaje para mí después de todo.

Hoy día pienso que el nacimiento de Raúl me ha enseñado algo, que mi cuerpo ha reaprendido lo que llevaba escrito en él, lo ha sacado a la superficie, y ahora soy una mamá canguro, que adora a su bebé y desea sobre todo ser la mejor mami para él.

Tengo que dar las gracias al papá de Raúl, porque estuvo grande durante esas horas, sintiendo mi dolor y acompañándome. Te quiero amor.

Y a mi Rocío, gracias por haber estado ahí cuando te hemos necesitado, eres un ángel.

Y por supuesto, gracias Raúl, por mostrarme el camino, por ser mi luz, porque eres un ser de luz. Te quiero bebé.

viernes, 27 de mayo de 2011

La paz del mundo empieza en el vientre materno


Leí este artículo por recomendación de Sandra en su blog, y me gustó mucho, así que lo recomiendo también yo.

Porque estoy de acuerdo con el mensaje, porque pienso de verdad que conseguir la paz mundial empieza por el vientre materno, puesto que nuestr@s hij@s son l@s ciudadan@s del futuro, y las personas que llegarán a ser dependerán en gran medida de la forma de iniciarse en la vida...

Es una bonita idea que las madres podamos hacer tanto por el mundo a pesar de estar tan infravalorada nuestra tarea, a pesar de que la sociedad en general hace sentir no productivas a las madres que deciden quedarse en casa a criar a sus hij@s , a nuestr@s hij@s. Es una labor importantísima pero queda relegada al interior del hogar o incluso de una misma, porque no está valorada. En ocasiones se escuchan comentarios que se refieren a las madres que cuidan de sus crías en exclusiva que dicen que no trabajan. ¿Que no trabajan? Me pregunto yo, ¡pero si están creando la sociedad futura! Es una pena que tengamos esa idea debido al mundo que nos rodea, a la sociedad consumista y productiva en la que nos movemos.

Por eso me siento tan agradecida a las mamás que hoy en día se dedican a acompañar, a guiar, a ayudar a crecer, a enriquecer a sus hij@s, a nuestr@s hij@s, los del mundo, a las que deciden que lo primero son ell@s, l@ niñ@s, ya sea dedicándose en exclusiva y quedándose en casa, o conciliando como solo nosotras somos capaces de hacer para poner en primer lugar a l@s pequeñ@s.

Por eso me siento tan llena cuando leo cosas como esta en la red, gente que cuenta al mundo lo importantísimo de la tarea de ser madre.

Porque es muy lindo descubrir que LA PAZ EN EL MUNDO EMPIEZA EN EL VIENTRE MATERNO.

martes, 24 de mayo de 2011

¿Por qué doy teta?

Gracias a Ileana de Tenemos tetas, he conocido el blog de Myriam, y tengo que compartir esta entrada tan bonita.

La verdad es que me encantó la entrada al completo y la firmaría casi sin pensármelo. Gracias Myriam, por despertar esto en mí, porque ahora quiero responderme a ¿por qué doy teta? Pues por lo siguiente.

Antes de amamantar, durante el embarazo, sabía que la teta era lo mejor, y pensé que esa era la mejor razón para alimentar a Raúl de mis pechos, pero ahora... ahora todo es distinto.

Desde luego lo hago también porque estoy enamorada de Raúl y porque la mejor forma de demostrárselo es darle su tetita, porque es la forma de amor incondicional más sincera. No tenemos horarios, no tenemos rutinas, no tenemos normas, ni posturas, nos tenemos el uno al otro cuando Raúl me reclama, y no hay obligación ni pena, solo amor. No es ningún sacrificio, es un placer ofrecerle mi cuerpo para nutrirse, como cuando vivía dentro de mí, como cuando estábamos tan cerquita.

Desde luego doy de mamar porque Raúl es feliz con ello, pero también porque me hace feliz a mí, porque me siento mujer y ello me conecta con todas las mujeres del mundo, de todos los tiempos, porque me siento más unida a la Madre Tierra, porque me siento nutritiva, poderosa, fuerte, protectora, sanadora...

Doy de mamar porque aunque esté resultando complicado siempre vale la pena, y porque me ha enseñado mucho de mí misma, y de ti, y me ha hecho darme cuenta de lo sabio que es el cuerpo incluso cuando surgen los problemas, de lo que se adapta, de lo elástico de sus límites. Porque la lactancia me ha ayudado a confiar, en mí, en ti, en la naturaleza, de una manera que sino nunca hubiera comprendido.

Doy teta porque con ello he descubierto lo poderoso del grupo, de unirnos a otras madres y ayudarnos mutuamente, con apoyo entre palabras y silencios. Doy teta porque me ha enseñado a querer, a ti, mi niño; a mí misma, como nunca lo había hecho; a tu papá, porque está siempre a nuestro lado dándonos su firmeza; a las mujeresmadres que hemos descubierto a nuestro lado; a toda la humanidad, siendo más sensible a todo cuanto pasa a mi alrededor.

Doy de mamar porque cuando despiertas en la noche y te acercas a mí buscándome, creamos una intimidad infinita, quedándonos solos en el mundo, parando el tiempo. Tus caricias despiertan lo más íntimo de mi alma, y te amo tanto en esos momentos...

Gracias Raúl, por haberme enseñado tanto, gracias por brindarme esos momentos de recogimiento a tu lado, esas miradas que me ofrecen tanto, esas caricias que despiertan a mi piel y me hacen sentir tanto amor. Espero seguir disfrutando mucho tiempo de estos ratos, todo el tiempo que tú quieras, porque yo, mi amor, soy muy cabezota, y no me voy a dejar vencer por las dificultades, no me voy a rendir.

Te quiero bebé.

domingo, 22 de mayo de 2011

Ocho meses desde que nos enamoramos

Terminado el día de su octavo cumplemes.

Estamos viéndole avanzar a pasos agigantados, sin perdernos un minuto de esa evolución mágica de estos primeros meses, que nos sorprende con cada nueva "adquisición".

Raúl está desatado, y nosotros henchidos de orgullo...

No deja de balbucear, como si quisiera decirnos tantas cosas que aún no alcanzamos a comprender (a nosotros y a los objetos que se encuentra en el camino...). Está descubriendo el mundo de nuestro hogar, y se emociona en cada nuevo rincón que puede investigar y con cada objeto al que llega por sí mismo por primera vez.

Gatea desde hace dos semanas, y ha pulido la técnica en tiempo récord, ya va como una bala por el pasillo. Si le dejo en el salón con algún juguete para ir a prepararme el café de la mañana, viene como un rayo canturreando a buscarme en dos minutos. Desde que gatea ha adquirido la habilidad de ponerse sobre sus rodillas para apoyarse en nosotros, en el mueble, en el sofá... Y desde hace un par de días se pone de pie él solito, nos alucina verle haciendo equilibrios!!

Ahora ya me desmonta todo lo que tengo en el mueble del salón, bueno, y el verdulero de la cocina, las patatas van que vuelan!! Le dejo experimentar, pero siempre con un ojo puesto encima, porque claro, todo va, ¿adónde? A la boca!! Sí señor!!

Ahora disfrutamos mucho más del jardín, salimos a menudo a trotar por ahí, a ver qué encuentra y lo que le llama la atención, y hemos descubierto que las piedras son su pasión, las busca como un loco, para chupetearlas y metérselas a la boca. Tengo que hacerme con un canto rodado en alguna cala, a ver si con esa se contentara... Porque aquí es grava y me preocupa distraerme un segundo y tener un lío montado!!! Las que siguen son fotos tomadas hace unos días en la terraza, disfrutando del buen tiempo que tuvimos la semana pasada, de las piedras y de nuestras compañeras perrunas, a las que cada día hace más caso.



Y ahí van unas cuantas fotos de hoy, bueno, ya ayer. Feliz cumplemes mi niño.


sábado, 21 de mayo de 2011

Rutinas

Os dije el otro día que escribiría una entrada sobre las rutinas con los bebés. Bueno, en realidad sobre las rutinas y mi bebé, que es sobre lo que puedo hablar, adornándolo con comentarios sobre las vidas de las mamis que tengo alrededor.

Nuestra vida (la del papá y la mía), ha sido rutinaria desde que nos conocemos, y no lo digo en negativo, nos hace sentirnos bien a los dos, somos así, jeje. Bueno, por rutinaria se entiende en este caso, que tenemos los horarios de comidas y cenas más o menos establecidos a diario, que solemos hacer las mismas cosas cuando él sale del trabajo en función de la época del año que sea (en verano a la playa y puede que luego puesta de sol, en invierno a ver pelis ante la chimenea o salir a tomar algo calentito), no sé, más o menos hacemos las mismas cosas a diario, y el fin de semana pues un poco más elásticos, depende de los planes que se presenten. Todo esto antes de que llegara Raúl. Nos sentimos a gusto con esta forma de vivir, disfrutamos de nuestra compañía y de la tranquilidad, no nos gusta en exceso salir "de fiesta", aunque a una juerguecilla de vez en cuando tampoco le decimos que no.

Pues así nos iba antes de que llegara nuestra cría. Ahora, tras contar cómo somos nosotros, puede que penséis que con el bebé estemos funcionando más o menos igual, creándole rutinas en plan baños, comidas, horarios, sueños... Pero no, en este caso nos estamos dejando llevar por sus necesidades y por lo que sentimos.

Las mamis que conozco de antes de estar embarazada siguen unas rutinas al pie de la letra, sin saltarse un día las tareas que tocan. Suponen que si el niño no tiene estos horarios fijos y rígidos, sus bebés no se encontrarían bien, tendrían una vida caótica y no dormirían ni comerían bien. No sé, antes de que llegara Raúl pensábamos hacer algo similar, quiero decir que creíamos que debía ser así cuando tienes un bebé. Por eso oyes tantas veces que tener un bebé te cambia la vida, que no vas a poder llevar el estilo de vida que tenías antes, porque tendrás que seguir unos horarios rígidos por el nene y tendrás que dejar de ir a muchos sitios por ello.

Nosotros solo hemos dejado de ir al cine y de ir en moto, el resto de las cosas que hacíamos de momento seguimos haciéndolas. Han cambiado un poco, porque claro, ahora llevamos un bebé con nosotros, pero en esencia, seguimos saliendo a cenar, este verano iremos a la playa prácticamente igual, salimos a pasear por cualquier sitio, vamos a casa de amigos, vienen a casa, seguimos viendo las pelis en casa... No sé, al final no nos ha cambiado tanto la vida como todo el mundo nos contaba, no ha cambiado nuestro ritmo.

¿Por qué? Pues porque no nos preocupamos por la hora que sea, principalmente. Pensamos que las rutinas en un pequeño se van adquiriendo a medida que va incluyéndose en la sociedad, empieza el cole, necesita despertarse a una hora determinada...

Así que de momento, los baños son a cualquier hora del día que nos va bien o que vemos que le apetece un rato de juegos en el agua, y además no tienen porqué ser todos los días, ¡pero si el bebé huele estupendamente aunque lleve tres días sin bañarse! Le limpiamos bien su culito y ya está. (Entiéndase que somos limpios ¿eh?, cuando se mancha o está muy sucio de gatear o ha vomitado, etc. le bañamos :-) ). Las tetadas son a demanda, con lo cual a cualquier hora estoy sacando la teta para ofrecérsela. El resto de alimentos intentamos que sean a las horas en que nosotros comemos, y lo más parecido a lo que hay en nuestro plato. Y los sueños...pues esto es lo que nos resulta más difícil de explicar, porque son a cualquier hora, y si no duerme pues no pasa nada, no es obligatorio que "eche siestas" a una determinada hora. Por la noches se despierta a veces más a menudo y a veces aguanta más horas, depende de él exclusivamente, y no hacemos nada por remediarlo.

Mis antiguas modelos en esto de la maternidad no comparten nada de todo ésto. Eso de que el nene vaya a dormir cuando nosotros nos vamos a la cama, normalmente entre las once y media o doce, a no ser que ese día quiera dormirse antes, o que sigamos en la calle si nos apetece aunque sean más de las ocho de la tarde, lo ven extraño. Aunque la verdad es que también he conocido gente con la que somos más afines, que practican el método antihorarios como nosotros, y les va tan bien como a nosotros. Yo no "descanso" de mi hijo a las 8 de la tarde cuando se va a dormir, pero es que no lo necesito. Mi vida está unida a la suya de esta forma, somos una familia y vivimos todos juntos disfrutando todas las horas del día.

A nuestro bebé se le ve feliz, está contento, juega, ríe, no está cansado, ni se le nota fatigado ni irritable por estas cosas. Le encanta estar por la calle, porque eso sí es verdad, desde hace unos meses parece que nos gusta más estar en la calle que en casa, aunque siempre fui muy casera. Ahora si surge algo que hacer, me apunto siempre, jeje, y Raúl, tan contento!!

miércoles, 18 de mayo de 2011

Miércoles mudo



Sé que no tengo que escribir nada, pero no puedo evitarlo...
Esta mirada es solo para mí, porque es la forma en que nos miramos cada vez que Raúl mama, y me enamora con cada una un poco más.


martes, 17 de mayo de 2011

Nuestra experiencia con el masaje infantil

Hace tiempo que quería contar un poco nuestra experiencia con el masaje infantil, y ahora que he descubierto por el blog Una maternidad diferente que esta semana está dedicada además de al parto respetado, al masaje infantil, allá voy.

Cuando Raúl nació el papá y yo decidimos que queríamos una semanita para nosotros solos, para hacer nido, como decíamos. Necesitábamos ese tiempo para descubrirnos como padres, como familia, y así se lo hicimos saber a la familia y amigos.

Mis padres, aunque con mucha contención, compraron los billetes para venir a vernos una semana más tarde. Mis amigos esperaron a que yo les avisara para venir a conocer a Raúl a pesar del hecho de que sabían que estábamos allí prácticamente desde el ingreso (es lo que tiene trabajar en el hospital, jeje). Los compañeros de trabajo ni se asomaron por allí, aunque sospecho que sabían que estábamos en la planta. De lo que tenía más miedo era sobre esto último, pensaba que podía haber un carnaval de visitas toooodo el día, porque teníamos experiencias previas de compis que habían parido hacía poco a las que habían visitado todos. Pero no, debe ser por mi temperamento, que les dio miedo pasarse por si acaso... Bueno, quizás es que soy la más borde del mundo, no sé... La cosa es que no vinieron más que los que eran bienvenidos, así que el postparto fue muy bueno en este sentido.

Todo esto era para contar que tras esas primeras semanas empecé a buscar cosas que hacer con mi bebé. Estábamos conociéndonos, aún nuestro vínculo no estaba del todo creado, mis padres ya se habían marchado de casa, mi chico ya estaba trabajando de nuevo tras la baja paternal, yo me encontraba sola con el bebé e insegura. Lo que yo creí que iba a ser lo más fácil, la lactancia, se nos hizo cuesta arriba, y eso hizo que nuestra convivencia fuera complicada los primeros meses. Lloraba bastante con la teta, y yo sentía que estaba haciéndolo mal, no me sentía unida a él en ese momento en absoluto. Y descubrí otra forma de comunicación, otra forma de entenderlo, de vivir un rato maravilloso queriéndonos y tocándonos, el masaje.

Por supuesto con Rocío, que ahora sé que nos ha descubierto, así que te doy las gracias directamente a ti, porque nos has regalado muchas cosas. ¡Gracias de todo corazón!

Iniciamos el curso de masaje con un mes de nacido Raúl, y al principio nos resultó extraño empezar a conocernos de esta manera, pero poco a poco disfrutamos de las caricias, de los mimos, de las miradas, de los gestos compartidos... Nos entendíamos cada día mejor.

Gracias al masaje hemos incluido en nuestras vidas una forma de entendernos muy sencilla, a base de sensaciones, reconozco sus emociones y sus reacciones gracias a las horas de masaje. Nos mimamos mucho piel con piel desde entonces, este verano vamos a masajearnos mutuamente al calorcito del sol, estamos deseándolo.

No lo practicamos a diario actualmente, porque la verdad es que mi ritmo es bastante callejero, cada día más, con esto de que llega el buen tiempo. (Otro día hablo sobre los ritmos y las rutinas). Y bueno, al final no es mi ritmo, sino el de los dos, así que lo masajeo cuando puedo y nos apetece, disfrutándolo siempre.

A Raúl le encanta el masaje, tanto es así que hoy día se deja hacer de todo, cualquier contacto le relaja mucho, y se le nota feliz. En el grupo de lactancia, cuando Rocío necesita a algún voluntario para mostrarle a las mamás alguna técnica, ahí está él, ¡encantado! ¡Si es que se le nota! Además de que pienso que Raúl tiene una especial relación con Rocío, le relaja mucho, se queda mirándola y escuchándola fijamente, como con pasión, jeje. Es que lleva escuchándola y sintiéndola desde que se encontraba en mi vientre...

Me gustaría colgar alguna foto del masaje, pero creo que no tengo ninguna, normalmente estamos solos cuando nos ponemos a ello, y si está el papi, no nos acordamos de la cámara en ese instante mágico de familia...

lunes, 16 de mayo de 2011

Mi maternidad en tres fotos





"Mi maternidad en 3 Fotos es un carnaval de blogs, iniciado por Amor Maternal, que nos invita a ilustrar en tres imágenes, los momentos que más nos han marcado y que nos definen como madres. Cada una elige si compartir imágenes del embarazo, del parto, dando el pecho, durmiendo, abrazados, jugando, o llevando a sus hijos en portabebés, etc. "

Llevo tiempo pensando en qué fotos quería compartir, porque empecé a descubrir muchos de los blogs que adoro con esta iniciativa, y la verdad es que desde que la conocí pensé en participar, pero me ha costado decidirme. Aquí están las fotos que representan mi maternidad, aunque con tres parecía que no iba a conseguirlo... Explico debajo lo que significan para mí.


De Collages


La primera, embarazadísima, el día de la fecha prevista del parto de Raúl, no podía encontrarme mejor, ser más feliz ni estar más preparada para cuando nuestro bebé deseara encontrarse con nosotros. Deseaba que fuera él el que me diera la señal de que estaba en camino, y no tenía ninguna prisa... Llegó diez días después por iniciativa propia.

La segunda, porteándolo, me imagino que la primera vez que lo hice, aún no tenía práctica... Además me ha costado encontrar una foto llevándolo en el fular, esta se ve fatal pero es que tengo más fotos en el carrito que porteándolo. Lo achaco a que para mí es muy normal llevarlo, es algo cotidiano, y en el carro ha ido tan pocas veces que nos resultaba hasta gracioso echarle la fotito de rigor.

Y la tercera es la que creó definitivamente nuestro vínculo... Mami con Raúl durmiendo sobre su pecho después de haber tomado tetita. Desde recién nacido empezó a dormir con nosotros, algunas noches más y otras menos, ahora duerme a mi lado en la cuna acoplada a la cama, y cuando quiere pasarse lo hace solito, normalmente para pedir teta. Nuestros comienzos con la teta fueron difíciles, y a veces creo que nos costó crear ese vínculo mamá-bebé, pero finalmente aquí estamos, viviéndolo intensamente. Casi siempre se queda dormido sobre mí, sino es con el papá, en brazos siempre, porque es lo que creemos que necesita, lo que nos pide a nosotros el cuerpo, y lo que nos está funcionando.


sábado, 14 de mayo de 2011

Feliz cumpleaños

Pues por eso escribí esta entrada, y como ha desaparecido por extraños motivos, vuelvo a escribirla aunque hace dos días que pasó el día de su cumpleaños.

Mi mamá cumplió años el día 12 y quisimos hacerle este regalo bloggero, porque no pudimos estar allí con ella aunque nos hubiera gustado, deseamos que pasaras un buen día mami.

Te queremos mucho.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Decisiones como padres

Últimamente estoy un poco indecisa sobre un tema, a ver si contándolo me aclaro las ideas.

Ya os he contado que Raúl tiene el frenillo de la lengua demasiado corto, y por ello sufrimos un poco con la lactancia. Yo ya estoy acostumbrada a ello, y Raúl también. La forma que tiene de mamar no es la habitual, ya que su agarre no es como el del resto de los niños. Debido a su mandíbula inferior retraída no es capaz de abrir la boca para sellar la areola con los labios evertidos, así que pone los labios como en forma de pico, además de que los movimientos de su lengua tampoco son lo libre que deberían, con lo que el "ordeño" no es del todo efectivo. Pues a pesar de todo ello, hemos ido tirando. Él, tras aprender cómo compensar, perfecto. Nunca ha tenido problemas de peso, ha sido grandecito más bien. Y yo, con algunas temporadas mejores que otras. Hemos "sobrevivido", como hace unos días me comentaba una amiga.

Ahora que tenemos un diagnóstico, aunque sea de manera no oficial, por parte de las chicas de albalactancia tras ver unas fotos que les enviamos, pues nos toca decidir. Y ahí está mi problema, porque no sé qué hacer.

Tenemos el tema más o menos controlado con la teta, y espero que a medida que crezca sea mucho mejor. Entonces, me planteo si debo hacerle pasar por lo que supone la frenectomía o no. Porque es cierto que el frenillo ya nos ha dado problemas, pero a estas alturas es más por mí que por él. Los problemas futuros que pueda darnos, de fonación, de dentición, de anatomía de la boca y la mandíbula, respiratorios, infecciones... no sabemos si aparecerán. No sé, es hacer una intervención (aunque es simplemente un corte pequeño) para prevenir problemas futuros, y no me acabo de decidir. Porque ¿y si después no le diera problemas de ningún tipo? No sabemos si se los dará y ¿tenemos que hacerle pasar por la experiencia sobre todo ahora que me parece que Raúl es más consciente de todo? ¡¡Buuuuffff!!

Es que según nos han comentado Raúl tiene un frenillo muy flexible, y eso supone que su movilidad no es tan restringida como podría ser, y pienso que podría no tener problemas en el futuro.

Quizás es una tontería darle tantas vueltas, porque si por esto estoy así, imagina cuando tengamos que tomar una decisión más importante...

Me han pasado los contactos de un par de pediatras que hacen este tipo de intervención, que es un momento y me lo llevo para casa, ni siquiera le tienen que sedar, pero... he visto vídeos y no quiero que mi nene tenga que pasar ese mal rato... Supongo que si lo pienso será peor que tuviéramos que hacerlo cuando tenga 5 o 6 años, ¿no?

Pues eso, voy a ver si llamo para informarme a Barcelona, que me han dado referencias del pediatra que comparte consulta con Carlos González, se llama Luis Ruiz, a ver lo que me cuentan...

Porque a todo esto, no sé si lo he explicado ya, pero resulta que en la seguridad social no tienen ni idea del tema, vaya, que no se hacen cargo. Tenemos que buscar privados, y aquí en Ibiza nada de nada. Tengo que hacer una visita a mis padres y ver si puedo pedir cita para que nos vean esos días, y ya en la consulta, decidir yo sola, porque por trabajo, el papá no podrá venir.

¡Pero qué difícil es tomar decisiones con los hijos! Tengo que felicitar de nuevo a mi madre por haberlo hecho tan bien.

martes, 10 de mayo de 2011

Embarazo por sorpresa

Cuando hoy ha llegado mi chico a casa a la hora de comer, me ha contado algo super bonito. El hermano de su compi de trabajo, que tiene una nena de 14 meses más o menos, está esperando su segundo bebé. Aún es pronto para contarlo, pero es que creo que se han quedado tan alucinados...

Carol, que así se llama la bebé, tuvo que llegar a ellos con ayuda. Llevaban tiempo intentándolo y al final tuvieron que recurrir a la fecundación in vitro para concebirla. Ellos, por descontado, no han usado ningún método anticonceptivo desde su nacimiento, y así les ha ido, jeje.

Me imagino que están felices, no he hablado con ellos y no puedo asegurarlo, pero creo que sí. La noticia ha sido toda una sorpresa, pero mira, a veces las cosas no son lo que esperamos, a veces la naturaleza nos sorprende. Ya ves, ahora explicando a todo el mundo que van a ser papis de nuevo y sin habérselo siquiera planteado, porque pensaban que no era posible...

Pensando en ello me he acordado de un vídeo que vi en un blog, creo que en el blog de Dara, aunque seguro que en algún otro de los que sigo se ha hecho eco de ello, de la vida slow. El del anuncio de la televisión, que iban a estar 40 días en la cama por un mundo más slow, patrocinado, claro, sino de qué iba a salir en la tele algo así, de verdad que...

A lo que iba, que vi el vídeo de uno de los días de esta pareja en que trataban el tema de la maternidad slow. En dicho vídeo aparece Virginia Ruipérez, miembro de la Sociedad Europea de Medicina Naturista Clásica y capacitada por la Facultad de Medicina, y madre, y a parte de todo lo que cuenta, que está muy interesante, en un momento dice más o menos que no cree en la infertilidad. Yo, como enfermera que soy, (y claro, no puedo evitar que me pueda la ciencia...) pues pienso que hay ocasiones en que la cosa está clara, pero bueno, es cierto que esas veces probablemente sean menos de las que nosotros (me refiero al colectivo sanitario) creemos que son.

En este caso está claro que hemos fallado (colectivo sanitario de nuevo), porque se supone que esta parejita de conocidos no podía concebir por sus propios medios, ¿no? Pero en la pancita de ella está la prueba de que no era así, y aquí tengo que dar un voto a la teoría de Virginia. Hay muchos factores que influyen en nosotros para poder quedarnos "embarazados", el estrés, los tóxicos medioambientales, el peso de la madre, el ambiente no adecuado... Dice que es un control de natalidad de la naturaleza para evitar que tengamos una cría a la que no vamos a ser capaces de cuidar, darle seguridad, nutrirlo, criarlo... cuando nuestro cuerpo cree que no hay el ambiente adecuado para ello. Y el cuerpo lo cree porque hormonalmente funcionamos muy bien, a pesar de todo.

No lo he explicado bien, pero si pincháis en el link anterior (maternidad slow), ella lo explica infinitamente mejor que yo.

Pues sí, ahí están de nuevo estos chicos, con el cambio que ha supuesto su hija para ellos, su sistema hormonal ha decidido que la cosa funciona fuera, así que ¡embarazados otra vez! Deseo que el embarazo vaya bien y puedan tener en brazos a su peque en unos meses. ¡Enhorabuena familia!

lunes, 9 de mayo de 2011

Estimado obstetra

Estimado Obstetra - Amor Maternal


Este es uno de los maravillosos carnavales de blogs que promueve Amor maternal y a los que nos anima a participar. Si pincháis en la imagen ella misma os cuenta la iniciativa, que se hace para celebrar la semana mundial del parto respetado, que este año es del 15 al 22 de mayo. Yo quiero unirme a ello, y por eso publico a continuación mi carta al obstetra.


Estimado obstetra,


Me dirijo a usted y a sus compañeros de profesión, al equipo de matronas, enfermeras, auxiliares de enfermería, celadores... que atienden los partos de tantas mujeres de alguna u otra manera. Me dirijo a todos ustedes porque pienso que es la hora del cambio. 

La atención de los partos ha ido cambiando a lo largo de la historia reciente. En mi país, las cosas han pasado de: ser las mujeres las que parían en casa solas o con la ayuda de la partera del pueblo o de la zona, al extremo opuesto, en que tengo la sensación de que los niños "han sido paridos" por ustedes en los hospitales. 

Tengo en mi familia el ejemplo de los dos tipos de partos, el primero, mi abuela, que parió a sus hijos en casa sin ayuda, en el cuarto de baño; y el segundo, mi madre, que me parió entre monitores, sueros, medicamentos que la sedaban, horas y horas de potro con maniobras de Kristeller, y finalmente un parto con fórceps, episiotomía... Así vine al mundo, además de que me separaron de mi madre al nacer, y me llevaron a una incubadora por lo largo del parto. Con este enfrentamiento de posturas no quiero decir que ninguna de las dos sea la correcta, que no sé si lo son o no.  Lo que quiero decir es que pienso que para reducir los riesgos de los partos en el domicilio (que los había, puesto que muchas veces, como en el caso de mi familia, no había ni siquiera una partera con experiencia para atenderla), lo que se hizo por parte de la medicina fue empezar a controlar los partos por parte de los profesionales, atendiéndolos siempre desde su perspectiva y no desde la de la madre o el bebé que nace. 

Las mujeres hemos perdido la fuerza y el instinto de mamíferas que somos, o al menos está escondido. Tengo amistades, conocidas, familiares, que creen que no serían capaces de parir, que tienen miedo del dolor, que creen que la epidural o una cesárea son una buena opción porque ellas dejarán de sufrir. Las mujeres hemos dejado de ser mujeres, hemos olvidado la conexión con la madre tierra y nos hemos dejado llevar por ustedes pensando que son los que saben. El proceso se ha paternalizado. 

Y sé que me dirán que eso es cosa nuestra, y tienen un tanto de razón, porque aunque personalmente creo que todo esto ha pasado por ese exceso de intervencionismo en el parto, también sé que nosotras somos las que hemos dejado que pasase, las que no hemos peleado por ello y nos hemos dejado llevar sin informarnos. Eran otros tiempos...  Pero ahora, hoy, cada día estoy más orgullosa de lo que veo, de lo que oigo, de lo que siento, de muchas mujeres que he encontrado en mi camino. Ellas sí saben que tenemos la Fuerza, que sabemos parir, que nuestros bebés saben nacer, y sabemos lo que necesitamos para ello.  Sé que muchos de los profesionales están con nosotras, veneran el nacimiento si no de la misma manera en que nosotras lo hacemos, al menos sí lo respetan, y a nosotras, y a nuestros bebés. Pero también sé que queda mucho por andar. Sigue habiendo profesionales de la "vieja escuela" que actúan conforme les enseñaron, sin indagar ni preocuparse por lo que las mujeres estamos gritando cada vez más fuerte, nuestro aclamado PARTO RESPETADO y deseado. Porque nos lo merecemos, porque no nos merecemos el intervencionismo cómodo, porque queremos dar vida, porque queremos sentirnos Mujeres, conectadas con nuestros instintos ancestrales.  Déjennos parir, estando en un segundo plano, ayudándonos en el proceso, e interviniendo si fuera necesario realmente.

No me alargaré contando lo que entendemos por un parto natural, hay suficientes evidencias que indican lo que es necesario para que la fisiología del parto sea la natural, para que su evolución sea la adecuada, para que podamos recordar lo que está escondido en nuestras células. Ni tampoco tengo que explicar lo que es el parto respetado, porque ya lo sabemos nosotras y ustedes más que de sobras.  

Solo diré una cosa más. Yo deseo tener un parto respetado, natural y fisiológico, como muchas otras mujeres, porque sé que el parto no es dolor, sino vida. Cuanto más cambiemos el abordaje de los partos en los hospitales (que es donde yo he parido y donde probablemente pariré a mis siguientes hijos si los tengo), muchas más mujeres se despertarán de este adormecimiento instintivo del que somos "víctimas" (ya he dicho antes que asumo nuestra parte de culpa).  Espero que se de ese cambio y que los hospitales sean el lugar para parir, donde podamos sentirnos seguras y fuertes.  


Atentamente, 
Carol

domingo, 8 de mayo de 2011

Lo que he descubierto en la red: un homenaje a vosotras

No quiero hacer una disertación, ni parecer aburrida, intentaré contarlo en pocas palabras. Es lo que me sale hoy.

Mi aventura en esto de los blogs comenzó hace meses, cuando estaba embarazada, más como un diario personal que cualquier otra cosa, porque además no era consciente de lo que significa la red. Me aburrí rápido del tema, porque tengo ese defecto, soy poco constante en ocasiones, tengo miles de cosas a medio hacer...

Tras el parto, empecé a leeros, comencé con el blog de Miriam, lo leí de arriba a abajo, y poco a poco fui descubriendo un mundo nuevo para mí. Un mundo virtual que al principio era eso, virtual, y poco a poco fui conociendo un poquito a las personas que había detrás de las palabras, a medida que iba leyendo sobre vuestras historias de vida, vuestras experiencias, vuestros sentimientos...

Y así empecé a escribir de nuevo, apasionada con ello, me siento unida con lazos invisibles a muchas mamás que están al otro lado.

Conocí a Cayetana y su blog, tan bello...lo leí desde el principio hasta el final casi del tirón. Me emocioné y sigo emocionándome tanto...; conocí a Albertina y a su nena, qué maravilla de familia de luchadores! Me empapé de amor con ellos; también a Minerva y su mundo (incluída su mamá, tocaya mía), tiene la misma edad que Raúl y me apasiona pensar que hemos ido creciendo a la par como padres y como familia; y a una doula maravillosa, de la cuál lo primero que leí fue este artículo, que recomiendo a cualquier mujer, y ahí ya me cautivaron sus dos blogs, aquí y aquí, que sigo leyendo (aún no he tenido tiempo de llegar hasta el final); y a tantas otras grandes mujeresmadres bloggeras.

Ahora estoy conociendo otros espacios maravillosos, que van enganchándome como lo han hecho antes otros, por ejemplo el de Ana, el blog de Marta, el de Mamá de un bebote, Búsqueda permanente de Vivi, el rincón de Yasmin y sus peques, el Amor maternal de Louma. Y no me voy a olvidar de la mamá gata y su minino, que está empezando a contarme/nos su historia. Siento no nombraros a todas, porque mi memoria no da para más... De todas formas, estáis conmigo, sois los que nos acompañáis en esta etapa maravillosa de la vida de una mujer, que es la de ser madre.

He descubierto un mundo de amor mucho mayor de lo que nunca pude imaginar, y os doy las gracias por enseñarme tanto y darme tanto. Me siento muy acompañada. Aquí me tenéis cuando me necesitéis.

A cualquiera que me lea le recomiendo, si no lo ha hecho ya, echar una ojeadilla por los lugares de este paseito virtual que os he hecho en párrafos anteriores, porque os aseguro que encontraréis un mundo mágico y lleno de vida!! Además de las que he nombrado, cualquiera de mi lista de Acompañantes en mi maternidad, un poco más abajo, os mostrarán todo lo que yo he descubierto en la red...

¡¡Abrazos cariñosos para todas!! Tenéis mucha luz...

jueves, 5 de mayo de 2011

Una de premios: ¡GRACIAS!

Pues a pesar de que no es que haya tenido mucho tiempo con esto de la incorporación, tenía pendiente esta entrada que me crecen los enanos... jejeje.


Aquí está el primer premio, y desde hoy también segundo, que se le concede a este espacio creado para compartir mi experiencia con la maternidad, desde la perspectiva más personal, y escribiendo desde el corazón de una mamá primeriza. Me alegro de que me acompañéis en esta maravillosa etapa de mi vida, y de que disfrutéis leyendo las cosas que nos pasan, lo que siento, nuestras experiencias... Muchísimas gracias Albertina, por pensar en mí, y también a ti Marta. Ha sido toda una sorpresa encontrarme con estos premios, y la verdad es que me siento genial por saber que os gusta pasaros por aquí a menudo. Espero que sigáis haciéndolo y comentando. Un abrazo cariñoso a las dos.

Y para seguir repartiendo buenas vibraciones, tengo que otorgar el premio a otros diez blogs que me encanten, me gustaría leeros a todos de arriba a abajo, pero la verdad es que el tiempo no me da para más... Por cierto, aunque lo he recibido por partida doble (aún no puedo creerlo, empecé escribiendo para mí, creía que nadie lo leería, jeje), lo voy a repartir a 10 solamente, e igualmente es casi seguro que ya tengáis el premio, pero chicas, al final se trata de deciros con ello que ¡vuestro blog me encanta! Con todo el sentido de la frase. Ahí va mi lista.

A Crianza y confianza, por haberme iniciado en el mundo de la blogosfera contigo Miriam, nunca creí que la red ofreciera tanto amor...

A Portando otro angelito, Cayetana, porque te descubrí cuando más te necesitaba. Un espacio muy especial...

A Búsqueda permanente, por tanta información mostrada de esa manera tan bonita, gracias.

A De chupetes y babas, por ser una mamá coraje, Albertina, ¡¡qué niña tan preciosa tienes!! Me siento unida a ti en especial, y aunque el premio viene de tu parte, tenía que devolvértelo por lo que significa.

A Como no ser una mamá drama, ¡¡porque me río no sabes cuanto!!

A Amor maternal, por la cantidad de carnavales de blogs que pone en marcha y nos hacen conocernos un poco mejor a todas. Gracias Louma.

A Creciendo con David, ¿hay que explicar el porqué? Pues porque Ana nos cuenta cada cosa desde el corazón, y se nota el amor por su hijo en cada palabra que publica.

A Minerva y su mundo, porque Carol nos cuenta de manera muy natural las cosas de su maternidad, con mucha información de interés.

A Blog de una doula, por mostrarme tanta información desde la perspectiva de una acompañante a la maternidad. Dara, me inspiras.

Y finalmente a Aprendiendo de Adrián y Gael, por el respeto por los pequeños y compartir con todas los aprendizajes en su maternidad. Un beso Yasmin.

Espero que os haga tanta ilusión como a mí el haberlos recibido, aunque los tengáis requeterepetidos!!! Besos a todas!! Gracias por enseñarme tanto.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Reincorporada al mundo laboral

Pues sí, la gran noche pasó.

Fue duro el pensar en ello antes de ir para allá. Fue durísimo despedirme de mi niño que estaba durmiendo (le desperté con mis besos y el papá casi se vuelve loco, que estaba viendo el fútbol!!). Fue duro entrar por la puerta vestida de nuevo de azul mientras todo el mundo se sorprende de verte por allí y te recuerda la penita que da tener que volver taaaan pronto y dejar al nene sin su mami... Fue duro también el empezar, el recordar tantas cosas, el aprender cosas nuevas de repente, el paso de las horas, el sueño... Fue duro pensar todo el tiempo en mis machitos, en si estarían durmiendo tranquilos, en si mi bebé estaría echando de menos a su mami.

Pero la noche pasó por fin, y a las 8 se la mañana estaba eufórica, deseando llegar a casa, deseando darles un beso y un abrazo, deseando que me contaran qué tal habían llevado la noche. Mi noche ha sido buena, contando que la separación ha sido mucho más difícil de lo que pensaba (y ya pensaba que lo era).

Cuando llegué, mi bebé estaba dormido en nuestra cama, mi chico desayunando y yo me he metido en la cama al ladito del chiquitín para dormir un ratito, el que me dejara. Entonces Raúl me ha sentido, y ha empezado a llorar con desconsuelo. Le he acercado a mi piel e instantáneamente ha buscado su tetita, tantas horas perdida, y se ha dormido mamando, ¡qué delicia! Yo me he dormido también y hemos sido felices plácidamente dos horas y media.

Esta noche segundo asalto. Y mañana volveremos a disfrutarnos doblemente.

martes, 3 de mayo de 2011

Alimentación complementaria, ¿cómo lo explicamos en el entorno?

En estos días hemos dado un paso distinto con la alimentación complementaria, y quería explicar un poco cómo ha sido.

Hay muchas amigas-bloggueras que leo habitualmente que me habían mostrado un poco esta forma de presentarles la comida a nuestros bebés, que siempre me ha llamado la atención, pero al principio nos pusimos de la manera habitual, triturando o chafando y cucharita.

Al empezar con la AC nos costó un poquito que Raúl entendiera que tenía que abrir la boca para recibir algo de comer, porque claro, eso no era la teta... tenía que aprender algo nuevo. Pues tras esos primeros días extraños, el tío se puso loco, abría la boca antes de que volvieras a cargar la cuchara. A día le hacía las cosas más trituradas y otros solo un poco chafadas. Le dimos arroz, plátano, manzana, zanahoria, apio, polenta, judías verdes, patatas y finalmente calabacín. A partir de la incorporación del calabacín decidió que ya no le apetecía comer nada más, cerraba la boca a cal y canto.

Siempre le he dado tetita antes de cualquier otra cosa, y claro, no es que se pusiera como el kiko de purés, somía 5 o 6 cucharaditas y ya estaba listo. Desde hace aproximadamente tres semanas, dejó de abrir la boca cuando llegaba la cuchara, y nos resultó raro, pero no le forzamos, claro, si no quiere no quiere. Entonces estuve mirando por la red y descubrí el baby-led weaning. Miento, ya había oído hablar de él, pero nunca me había informado.

Desde antes de los 6 meses le dábamos zanahoria cruda entera, como mordedor, cuando quería llevárselo todo a la boca, y a veces apio. Pero nada más. Ahora, he decidido empezar a presentarle la comida de otra manera, para ver si así le apetecía. He empezado a dejarle las cosas enteras, al vapor o crudas, para que sea él el que las coja y se las coma.

La experiencia está resultando divertida, pero lo de comer, comer, eso con la teta, con el resto de alimentos lo que hay que hacer es descubrirlos!! Raúl se pone de comida...hasta en la coronilla!! Y el suelo, y la trona, y mamá... Todos llenos de plátano o de arroz, o de patata... Porque cuando coge algo lo primero que quiere hacer es ver qué textura tiene, así que aprieta con su manita lo que haya pillado hasta dejarlo echo puré. Después lo mismo, si le apetece, se pasa la mano por la boca, pero solo si le apetece, y os podréis imaginar que le llega bien poco, jeje.

Pero he dejado de preocuparme. Antes pensaba que quizás le faltase algún nutriente, por ejemplo hierro, que no le llega con la leche materna, pero tras informarme, estoy segura de que mi niño está sano sano solo con su tetita y cuando le apetezca empezará a interesarse por comer más cantidad de otras cosas. He aprendido a confiar en mi bebé, que aún me quedaban resquicios de duda...

Mirad al loquito con su plátano...


Pongo la del arroz porque se ve su cara de disfrute total, pero la hice con mi móvil y no se ve muy claro, pero tenía arroz por toda la cara, en el pelo, en los brazos, las piernas... bueno, bueno... ya os podéis imaginar.

(Ésta la encontré después, creo que se ve mejor, jeje).



Solo le encontramos una pequeña pega, y es ¿cómo le explicamos a todas esas personas que no están en nuestra línea de crianza que le damos trozos de cosas y le dejamos que "guaree" con la comida? "¿Y si se ahoga? Le vais a malacostumbrar!! Pero si así no come nada!!" etc, etc, etc. Uuufffffff!!!!!!!

lunes, 2 de mayo de 2011

Un día especial...

Hoy no podía dejar de contar un cuento, aunque tengo muchas cosas en el tintero por escribir, pero el día de hoy es importante, así que allá voy con mi cuento:

Érase una vez había una niña que creía saber lo que era el amor, vivía una historia desde unos años atrás, pensando que nunca nadie podría amarla con tanta intensidad, ni ella amar tanto tampoco. Esa niña sentía en sus carnes lo que pensaba era el precio de un amor tan grande, creía que el AMOR tenía que ser de aquella manera, porque sino no valía la pena. Creía que era propiedad de la otra persona y se sentía propietaria a la vez del otro corazón. No era capaz de mirar más allá de sus ojos, no era capaz de verse si no se veía en ellos, valía tan poco sin la otra persona...
Para ella la vida se limitaba a su pareja, no había nada más importante. Pasaba momentos malos, pero su mente los enterraba y olvidaba, no veía más que la parte buena, se dejaba llevar por sus sentimientos, y ponía en la otra persona cualidades que ni siquiera tenía.
Todo esto día tras día, sin darse cuenta de que la otra persona huía. Así que después de muchos años de amor agridulce, de sentimientos exaltados, de una relación turbulenta e insana, la niña se fue quedando sola. Su pareja quería otra vida y aunque la niña intentó por todos sus medios que se quedara a su lado para poder seguir respirando, sólo consiguió atar de manera chantajista a su corazón.
En el momento más duro, en que prácticamente estaba dejándose morir, conoció a alguien y se abrió una luz en el cielo, una luz que no esperaba, y a la que al principio no dio importancia, pero que poco a poco fue iluminando su interior y llegando a su maltrecho corazón. La niña dejó de lado ese amor borrascoso que hasta ese momento había sido su guía, y se dejó llevar por un nuevo sentimiento que despertaba su interés, que la hacía sentirse ella misma, que la hacía quererse como era, que le permitía verse en el espejo a pesar de que no la acompañara más que su reflejo. Era un sentimiento que no le oprimía el corazón, sino que lo hacía grande, enorme, no sentía pertenencia, sino que se sentía completada, y sobre todo, no tenía miedo, ni inseguridad, ni era posesiva. Era algo totalmente nuevo, y ella se dio cuenta de manera instantánea de que eso sí era EL AMOR.
Poco tiempo después, segura como estaba de que había encontrado eso que muchos buscan toda la vida, siendo dos cuerpos con el mismo corazón, "un alma y dos cuerpos", dio un giro a su existencia, viajó hacia su nueva vida con valentía y cambió de escenario, sintiéndose siempre acompañada, sintiéndose amada en cada célula de su cuerpo. Esa persona que la había enseñado a amar de manera incondicional, sin miedo, sin engaños, sin chantajes, le mostró un sentimiento que no era capaz siquiera de imaginar, que transformó su mundo. Ella empezó a descubrir lo que es el amor a su lado...
Y finalmente, aunque no es el final de la historia, decidieron aumentar su dicha con un pequeño tesoro que ha llenado sus vidas de un amor de veras sin condiciones, que les ha hecho crecer juntos, descubriendo otras formas de amor desconocidas para ambos.
Ahora son una familia.


Quería contar esta historia, sin detalles comprometedores por supuesto, pero conservando el mensaje. Esa niña ha pasado a ser una mujer y mucho más que eso, una mujermadre, feliz como nunca pudo imaginar, sabiendo verdaderamente que el amor que creía sentir era simplemente un espejismo, y que el sentimiento que la embarga cada día pensando en su compañero (y ahora en su hijo) es realmente EL AMOR.

Gracias AMOR, por regalarme tanto, por ser como eres, por permitirme ser como soy, por fluir a mi lado, por tantas cosas... sabes que tú eres EL AMOR, ¿verdad? Hoy hace 5 años que desembarqué en esta isla creyendo en nosotros, y no nos hemos equivocado. Hoy es un día especial.

Te amo. Os amo.

domingo, 1 de mayo de 2011

¿Ésto es conciliación?

En el blog de Miriam y en el de Dara he descubierto esta barbaridad de mensaje de parte del ministro de trabajo e inmigración, y por supuesto me declaro absolutamente indignada con el asunto.

No puedo entender que las cosas se le hayan ido de las manos de esta manera a un gobierno que se supone de izquierdas, que apostaba por las políticas sociales... aunque algo debimos olernos cuando la primera ministra embarazada, que parió durante el tiempo en el cargo, se incorporó a trabajar tras el tiempo justito de baja maternal, de manera que muestra a las mujeres españolas que una puede incorporarse a trabajar rapidito para no fastidiar mucho al jefe, ya que por suerte nos ha dado un trabajo pese a ser mujer, ¿no? ¡¡Menudo ejemplo!!

Justo la semana pasada estuvimos charlando sobre el tema de las madres y el mundo laboral en el grupo de lactancia. Nos reprochábamos que en España el tiempo del que disponemos tras el parto es demasiado breve, que no hay ayudas suficientes para las mujeres, que la ayuda económica que se nos da está cerrada solo a las madres trabajadoras, cuando se supone que son las que menos lo necesitarían si lo pensamos bien, ¿no? Pero claro, es que nos la dan para poder llevar al niño a la guardería (¿saben lo que cuesta una guardería?) y que nosotras podamos seguir produciendo al mismo ritmo de antes... No estamos al nivel de otros países de la Unión Europea, desde luego, pero es que no sé si podremos llegar algún día... Con este señor diciendo que la escolarización en niños desde 0 años es la asignatura pendiente y debería ser el centro de las futuras políticas de igualdad, ¿dónde vamos a llegar? ¿Sabe este señor lo que entendemos las madres por conciliación? NO es ir a trabajar y dejar a nuestros retoños en una guardería, para poder seguir al mismo ritmo de antes de ser madres, sino trabajar y que haya medidas que nos permitan seguir siendo nosotras las que criemos a nuestros hijos.

Claro, igualdad, en lugar de aumentar la baja de los padres, quitamos la de las madres (que es demasiado corta aún), y así todos contentos. Un momento... se me olvidaba el niño, ¿estará contento siendo criado por una señorita que a su cargo tiene a 7 bebés más? Sinceramente, creo que no se ha parado a pensar en el futuro que nos espera si de veras la política social fuera esta. Seremos muy eficientes y muy competitivos, pero puede que la sociedad que estaremos creando sea mucho más agresiva y menos humana de lo que nunca pudimos imaginar.


Felicidades Madre

Hoy es un día especial, la verdad es que me siento distinta de muchas maneras, y hoy, aunque se celebre como algo comercial, siento que es el día para celebrar en familia que somos papás. Me siento feliz de estar creciendo en esta pequeña familia, de haber creado este vínculo maravilloso, de haber dado vida, de estar acompañando en su crecimiento a nuestro bebé...

Pero además de todas estas cosas, además de felicitar a todas las mamás del mundo, y a vosotras, las que hacéis que cada día busque un hueco para rondar vuestros espacios, quiero felicitar a dos personas de manera muuuuuuy especial. ¡FELICIDADES MAMA! ¡FELICIDADES PAPA!

Porque a día de hoy os comprendo de otra manera, como padres maravillosos que habéis sido, me habéis ayudado a crecer y os quiero. Igual ahora pensáis que yo no estoy haciendo con mi hijo lo que vosotros creéis que es lo mejor, lo que hicisteis con nosotros, pero sé que respetáis nuestra manera de ser padres, y que sabéis que siempre buscamos lo mejor para Raúl, intentando ser los padres que él se merece, como vosotros hicisteis con nosotros, vuestros hijos.

Felicidades papi porque hoy cumples años.

Felicidades mami porque hoy es el día de todas las madres.

Pero además, felicidades abuelos, porque la vida ha seguido creciendo.

Hoy es día de muchas celebraciones, porque de un útero salió otro útero, y otro, y otro, porque tengo que rendir culto a las mujeresmadres de mi familia, que son creadoras, dadoras de vida, porque han sabido amar por encima de todo a sus crías, porque se lo merecen.

Hoy me siento arropada por esas madres que me han precedido para que hoy yo estuviera aquí celebrando.

Y de nuevo, felicidades a todas esas madres bloggeras que sigo, en especial, y como yo estoy en la misma situación, a las que hoy también pasan acompañadas de sus crías este día por vez primera.

Y aquí van unas fotos de los abuelos.


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