Estamos cambiando hábitos alimenticios. Desde que empezamos con la alimentación complementaria me lo he estado planteando, porque claro, queremos lo mejor para el bebé, pero, si es lo mejor, ¿no lo queremos también para nosotros mismos? Y ¿cuándo voy a dejar de ofrecerle las mejores cosas? La respuesta se me hace evidente ahora mismo: Nunca. Entonces, ¿no sería mejor reeducarnos a la hora de comprar, a la hora de cocinar, y a la hora de comer?
Pues en ello estamos. Sin prisas, la verdad, porque tras muchos años de comer de otra manera (no quiero decir no saludable, que estaría faltando a mi madre), de comer de manera no consciente, diría; tampoco es necesario empezar hoy y tirar todo lo que hay en la nevera, ¿no? Así que en un proceso de cambio me hallo y he puesto a mi familia, claro.
De momento estoy aprendiendo cosas nuevas, el otro día nos deleitaron con una paella vegetariana que estaba de vicio, con garbanzos... nunca pensé poner garbanzos a una paella, y estaba ¡¡que te morías de buena!! Otro día en que quedamos para ver "Babies" algunas familias nos agasajaron con arroz con verduritas, hummus y unas deliciosas empanadillas de seitán con dátiles, mmmmm, buenísimas. Y bueno, sobre todo estamos descubriendo el mundo de la agricultura ecológica, que antes nos parecía un mundo a parte y ahora nos llama la atención muchísimo.
Siempre he intentado comprar la verdura y la fruta en el mercado, de los pageses, directamente del huerto, está muy buena, la verdad. Pero ahora que hemos empezado a ofrecerle a Raúl otras cosas pues ¿qué queréis que os diga?, nos hace darle cosas lo más naturales posible, sin aditivos, pesticidas, antibióticos... porque su cuerpo está limpio aún, casi limpio, que mi leche será buenísima, pero la verdad es que no me había planteado la alimentación hasta ahora así que algo le habrá pasado...
Y bueno, en el futuro, si lo del huerto comunitario sigue adelante, serán nuestras propias verduras y algunas frutas las que consumamos. De momento estoy empezando a probar la compra de verduras y sobre todo frutas ecológicas, que te sientan de otra manera, ¿verdad? Al menos así nos pasa a nosotros. Esta semana le hemos comprado a unos amigos que tienen una tiendita natural una caja sorpresa, traen un poco de todo lo que tienen, a ver qué tal nos va la semana.
Sobre otras cosas, pues también hemos empezado a comprar en la tienda de nuestros amigos algunas cosas ecológicas, y aunque no es todo, poco a poco se llena el cántaro, seguro que nuestra salud lo notará.
A parte de la adquisición de productos de calidad, estoy en proceso de aprender a cocinar de una manera más sana. Hicimos un taller de cocina para bebés con Thaïs que nos fue fenomenal para descubrir un poco más de otro estilo de alimentación, más sana, más mediterránea (porque lo mediterráneo de nuestra dieta casi lo hemos perdido, y no hablo de nosotros, hablo de nuestra sociedad en general). Tras el taller, nos dejó un estupendo dosier con un montón de información y recetas estupendas para ir probando. De momento me he lanzado con el pastel de anacardos, dátiles y zanahoria... ¡no os podéis imaginar lo bueno que está! Y bueno, un montón de comida para bebés que con gusto me la comería yo cualquier día. Con deciros que a veces viene el papi a la hora de comer y suelta un: "Yo prefiero la comida de Raúl". Aunque estoy intentando que comamos todos lo mismo, muchas veces aún no es posible, porque por edad aún no hemos introducido muchos alimentos.
Del taller de cocina me llevo sobre todo un acercamiento a otra forma de preparar la comida, menos cocinado, podríamos decir, y con más amor. Así que como no, dar las gracias a Thaïs una vez más, por todo. Ahora estoy con las sopas de verano, ¡¡qué delicia y qué fresquitas!! Ya os seguiré contando.
Qué enriquecedor está siendo esto de la maternidad, de verdad, cuánto le agradezco a Raúl cada cosa que descubrimos.
De momento estoy aprendiendo cosas nuevas, el otro día nos deleitaron con una paella vegetariana que estaba de vicio, con garbanzos... nunca pensé poner garbanzos a una paella, y estaba ¡¡que te morías de buena!! Otro día en que quedamos para ver "Babies" algunas familias nos agasajaron con arroz con verduritas, hummus y unas deliciosas empanadillas de seitán con dátiles, mmmmm, buenísimas. Y bueno, sobre todo estamos descubriendo el mundo de la agricultura ecológica, que antes nos parecía un mundo a parte y ahora nos llama la atención muchísimo.
Siempre he intentado comprar la verdura y la fruta en el mercado, de los pageses, directamente del huerto, está muy buena, la verdad. Pero ahora que hemos empezado a ofrecerle a Raúl otras cosas pues ¿qué queréis que os diga?, nos hace darle cosas lo más naturales posible, sin aditivos, pesticidas, antibióticos... porque su cuerpo está limpio aún, casi limpio, que mi leche será buenísima, pero la verdad es que no me había planteado la alimentación hasta ahora así que algo le habrá pasado...
Y bueno, en el futuro, si lo del huerto comunitario sigue adelante, serán nuestras propias verduras y algunas frutas las que consumamos. De momento estoy empezando a probar la compra de verduras y sobre todo frutas ecológicas, que te sientan de otra manera, ¿verdad? Al menos así nos pasa a nosotros. Esta semana le hemos comprado a unos amigos que tienen una tiendita natural una caja sorpresa, traen un poco de todo lo que tienen, a ver qué tal nos va la semana.
Sobre otras cosas, pues también hemos empezado a comprar en la tienda de nuestros amigos algunas cosas ecológicas, y aunque no es todo, poco a poco se llena el cántaro, seguro que nuestra salud lo notará.
A parte de la adquisición de productos de calidad, estoy en proceso de aprender a cocinar de una manera más sana. Hicimos un taller de cocina para bebés con Thaïs que nos fue fenomenal para descubrir un poco más de otro estilo de alimentación, más sana, más mediterránea (porque lo mediterráneo de nuestra dieta casi lo hemos perdido, y no hablo de nosotros, hablo de nuestra sociedad en general). Tras el taller, nos dejó un estupendo dosier con un montón de información y recetas estupendas para ir probando. De momento me he lanzado con el pastel de anacardos, dátiles y zanahoria... ¡no os podéis imaginar lo bueno que está! Y bueno, un montón de comida para bebés que con gusto me la comería yo cualquier día. Con deciros que a veces viene el papi a la hora de comer y suelta un: "Yo prefiero la comida de Raúl". Aunque estoy intentando que comamos todos lo mismo, muchas veces aún no es posible, porque por edad aún no hemos introducido muchos alimentos.
Del taller de cocina me llevo sobre todo un acercamiento a otra forma de preparar la comida, menos cocinado, podríamos decir, y con más amor. Así que como no, dar las gracias a Thaïs una vez más, por todo. Ahora estoy con las sopas de verano, ¡¡qué delicia y qué fresquitas!! Ya os seguiré contando.
Qué enriquecedor está siendo esto de la maternidad, de verdad, cuánto le agradezco a Raúl cada cosa que descubrimos.

