Acabo de leer una de las joyas de Una nueva maternidad, y me ha hecho reflexionar, porque hay algo que me parece una pena, a continuación os cuento. La autora es Louma, de Amor maternal, y sobre ello voy a escribir hoy.
Además ha coincidido que estamos a las puertas de la semana mundial de la lactancia materna, que se celebra del 1 al 7 de agosto de 2011, aunque en España parece que será del 2 al 8 de octubre, que anda que... podríamos celebrarlo todos al mismo tiempo, ¿no? El lema es Lactancia materna, una experiencia 3D. Pues eso, que me gustaría participar con esta entrada en el carnaval de blogs que ha puesto en marcha la misma Louma, así que a ver qué tal sale.
Además ha coincidido que estamos a las puertas de la semana mundial de la lactancia materna, que se celebra del 1 al 7 de agosto de 2011, aunque en España parece que será del 2 al 8 de octubre, que anda que... podríamos celebrarlo todos al mismo tiempo, ¿no? El lema es Lactancia materna, una experiencia 3D. Pues eso, que me gustaría participar con esta entrada en el carnaval de blogs que ha puesto en marcha la misma Louma, así que a ver qué tal sale.
Va, que me voy por las ramas, yo quería hablar un poco de las dos cosas, para aprovechar, ya que el tema es la lactancia, así que allá voy.
El texto en cuestión (de Una nueva maternidad) se llama Amamantar sin censura, y en él se hace una crítica a esta nuestra sociedad occidental entorno al tratamiento que se hace de la lactancia materna. Si queréis saber más, haceos con el libro, ¡no os arrepentiréis!
Pues eso, en esta sociedad está bien poner por televisión cualquier imagen violenta, de desnudos, incluso pellorativa para algún grupo minoritario o no, pero en cambio, está mal visto amamantar a un bebé/niño en público. Y bueno, al menos a lo de los bebés ya se están acostumbrando, pero lo de los niños ya es otra historia es que eso ya es vicio. Así que así estamos las mujeres y los niños lactantes, discriminados, abocados a amamantar solo en la intimidad del hogar, porque si lo hacemos fuera de las paredes de nuestras casas, estamos escandalizando a la sociedad.
¿Sabéis cuántas veces mis amig@s y conocid@s me han preguntado que si aún le doy pecho? Que además me lo preguntan mientras estamos en ello, así que vosotras diréis: ¿qué tipo de amig@s tiene esta chica? Amig@s que preguntan cosas obvias porque encuentran extraño que haya decidido seguir dando teta ¿a los4, 6, 8 meses? ¿Dónde está el límite de lo correcto? Pues eso, me lo preguntan más de l@s que deberían, porque yo no pregunto a una madre que ha decidido dar biberón si aún se lo da, ni ell@s tampoco. Solo una vez me he encontrado con una sonrisa de una señora mayor que pasaba mientras yo amamantaba en la terraza de un bar, ¡solo una! Y bueno, encima tengo que decir que tengo un bebé de 10 meses justitos, con lo que la pregunta me parece aún más absurda...
Después resulta que somos talibanas de la teta, que somos unas frikis y unas alternativas, y que despreciamos a las que crían a sus hij@s con el biberón, y estoy cansada porque ¡NO ES ASÍ!
No soy una talibana de nada, simplemente he optado por criar a mi hijo de la manera más natural posible, me he acercado a la naturaleza en ese sentido, y me dejo llevar por mis instintos. Pero hay una cosa que considero que tengo que hacer, sin menospreciar, sin atacar a nadie, y esa cuestión es la defensa de la lactancia materna y la información sobre ella, para que todas las madres estén informadas y puedan optar por esta alimentación para sus hij@s con ayudas, que a veces son necesarias, si no siempre. Y esto pienso que debo hacerlo porque me doy cuenta de como se menosprecia, no es esa la palabra, sino que se arrincona a la lactancia materna, se la relega a permanecer escondida, haciendo así que nosotras, las que optamos por continuar con la lactancia (no lactancia prolonda puesto que sabemos que es natural en nuestra especie amamantar incluso hasta los 7 años) nos veamos de repente en un mundo en el que no somos bienvenidas, porque te hacen sentir incómoda en muchas situaciones. Hay quién ante este percal "decide" no dar más el pecho, y hay quién, como yo, se reafirma y no tiene pudor donde antes lo tenía, ¿quién dijo miedo?
Conozco al menos a tres mujeres de mi familia que en su momento dieron teta hasta al menos el año y medio, pero nadie lo sabía hasta que yo empecé a preguntar... ¿no es tener que esconderse una pena?
Pues eso, ¿quién es finalmente el/la talibán/a?
Louma en su texto se pregunta, o al menos a mí me ha llevado a preguntarme esto, ¿por qué tenemos que proteger, promocionar, hablar siquiera de la lactancia materna (a no ser que sea simplemente para compartir nuestras experiencias a los que nos apetece)? ¿Por qué, si es lo natural? ¿Cómo hemos llegado a pensar o a percibir que lo antinatural sea tan bueno como lo que nos ha porporcionado la sabia naturaleza para alimentar a nuestr@s hij@s? Que cada uno puede hacer lo que desee, cuidado, pero las evidencias son las evidencias, no hay nada tan perfecto como el cuerpo humano, con todas sus imperfecciones (que este es otro tema, probablemente muchas las hayamos creado nosotros mismos). Así que hay que normalizar la lactancia materna, pero no me digáis que no es una pena...
Y bueno, tras la reflexión que me ha llevado a cuadrarme Louma sin quererlo (o queriéndolo, no lo sé, jeje), quiero participar en el carnaval de blogs contando algo más particular, más bello, más íntimo.
La Lactancia Materna es Mucho Más que Leche es un Carnaval de Blogs iniciado por Amor Maternal para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna e invitar a la reflexión acerca de todas las dimensiones en las cuales podemos concebir la lactancia materna, todos los ámbitos de la vida en los cuales puede afectar tanto al ser humano, como a la sociedad, al planeta, las relaciones interpersonales, etc.
Si pincháis en el enlace de su blog o en la imagen os dirigirá al post del carnaval para saber más.
Nuestra experiencia con la lactancia la podéis leer pinchando sobre el enlace cuando queráis, a parte de esa entrada hay más en el blog que hablan sobre ello, pero esta es la más específica. Ahora, con el lema la leche materna es mucho más que leche, ¿qué os voy a contar? PUES CLARO QUE LO ES, y lo quiero decir gritando, porque para mí está siendo una demostración de amor puro, un regalo insustituible de recuerdos, de caricias, de achuchones, de miradas, de mimos, de llantos, de risas... Pero es que el regalo no está siendo para Raúl, está siéndolo para mí, él me está regalando esos momentos de placer que no olvidaré, sin quererlo, o queriéndolo, que es mejor.
La leche es lo de menos en muchas ocasiones, porque si lo pienso realmente no me importa que se lleve inmunoglobulinas, o proteínas, o calcio, o grasas... no me importa todo eso cuando me pide teta levantando sus bracitos hacia mí, solo sé que tenemos unos minutos de relax los dos juntitos, y me encanta solamente mirarlo y escuchar como traga, verle tocarse la cara, la oreja, el pelo, sentirle metiéndome sus dedos en mi boca, como intentando nutrirme él a mí a la vez...
Y pienso que los niñ@s amamantados hasta que ell@s deciden el destete, son niñ@s sostenid@s, contenid@s, respetad@s, que serán adultos felices, equilibrados, respetuosos... y tantas otras virtudes. Lo que aporta la lactancia, a mi entender, es siempre positivo.
Así que sí, la leche materna les nutre de maneras que muchos no pueden entender, pero es que a nosotras nos nutre también, ¿no es así en vuestro caso?
PD: Igual he perdido un poco el hilo, pero no me lo tengáis en cuenta, estaba haciendo diez cosas a la vez... y Raúl ha comido un poco de tierra en el transcurso..

























