Empiezo esta entrada inusual contando que el 22 de junio Ana publicó en su blog,
Creciendo con David, un
post sobre una mochila portabebés que se habían agenciado.
Sobre esta entrada hubo comentarios varios sobre la mochila, felicitándola y así, cosas normales, pero es que resulta que llega un momento en que aparece alguien que no firma con un comentario grosero a la par que peyorativo, hacia Ana, pero sobre todo hacia la crianza con apego.
Nosotras dos tenemos algo en común, la crianza con respeto y apego. No sé si tendremos otras cosas, porque no nos conocemos, pero desde luego la crianza sí.
Yo crío a mi hijo como me dicta el corazón, como más a gusto me siento, y como más a gusto veo que se siente él, no necesariamente con este orden de prioridades. Y pienso siempre que los que no lo hagan como yo es porque sus corazones, sus sensaciones y sus hijos así se lo dictan, o al menos eso espero.
Yo doy teta a mi hijo de 9 meses; le porteo cada día, no tengo carro; le doy de comer lo que le apetece y si no quiere más no se habla más; le dejo experimentar metiéndose cosas a la boca, porque es lo que toca; le dejo que duerma cuando está cansado, sea la hora que sea; come junto a nosotros en la mesa, mientras lo hacemos nosotros; duerme en nuestra cama, que hemos agrandado con la cuna a continuación, sin baranda entre nosotros; las siestas durante el día las hace a mi lado o sobre mí; por la noche se despierta cada rato para pedir teta; le dejo subir escaleras yendo tras él para que no se haga daño, pero sin incordiarle; si quiere probar la arena de la playa...pues un poquito no le hará daño; no le baño todos los días (en verano cambiaremos de hábitos) porque no creo que sea necesario; la alimentación complementaria muchas veces se la doy entera, porque es como él la quiere; si quiere que le coja en brazos, pues le cojo; si llora, le calmo y le acompaño; si quiere teta a los 10 minutos de habérsela dado, pues volvemos a sacarla... Tendría tantas más cosas que decir... Pero no es necesario, solo quería explicar que yo crío así a Raúl porque es lo que me dice mi instinto, y viéndolo crecer, veo que lo estoy haciendo bien. Y no por ello pienso que es la única "buena" manera de criar a un niño.
Hay muchas maneras de entender la maternidad/paternidad, ni mejores ni peores, y sinceramente, aunque piense que lo mejor para l@s niñ@s sea la crianza con apego, respetando sus tiempos, sus decisiones, respondiendo a sus necesidades, no creo que los niños criados de otra manera vayan a ser adultos ni bobos ni superdotados, ni dependientes ni independientes, ni educados ni maleducados, ni más o menos respetuosos...
No sé si me explico, después de haberme informado pienso que la crianza con apego es lo mejor que podemos regalarles a nuestr@s hij@s, porque estaremos sentando las bases para que sean personas honestas, respetuosas, cariñosas, emotivas, independientes, felices ¿no? Pero no por ello creo que los niños criados de otra manera no vayan a ser adultos perfectamente sanos, pese a todo. Por ejemplo, estoy en contra del método Estivill/Ferver... para dormir a los bebés/niñ@s, pero también pienso que dependiendo de las características personales de cada niño, esto le afectará más o menos, no siendo determinante en muchas ocasiones.
Y puesto que yo respeto la crianza que practique cada madre/padre, sin menospreciar a nadie, sin insultos, sin hacer juicios de valor que no están basados en nada (o al menos sin decir en qué me baso), espero que el resto haga lo mismo conmigo. Por eso no entiendo nada de esos comentarios que han herido sensibilidades de tantas familias. ¿Eran necesarios?
En el blog de Ana muchas veces escribe gente que no está de acuerdo o al menos del todo de acuerdo con ella, pero no por ello faltan al respeto a nadie. Si un@ es educad@ y respetuos@, nadie se siente ofendid@. Y otra cosa, el sentir que te ofenden no tiene nada que ver con estar o no segur@ de lo que un@ hace, porque yo lo estoy y mucho, pero me ha parecido muy ofensivo el comentario hacia tod@s l@s madres/padres que portean a sus hij@s.
De todas maneras, comentar que pienso que no tiene sentido nada de lo que ha dicho, porque como también he leído por ahí, no sabe si David corre, anda o vuela, solo ha visto que le lleva en mochila en la foto, pero ¿ha pensado si le lleva todo el día o solo un rato? ¿Si lo ha colgado cuando el niño se lo ha pedido porque estaba cansado de todo el día de paseo? Si supiera un poquito más de Ana, sabría que la mochila es para cuando el peque se cansa, necesita a su mami, necesita dormir un rato... Lo mismo que otr@s niñ@s cuando necesitan descansar se echan en la silla de paseo, ¿con eso no nos metemos? ¿Por qué? ¿Es que les hace más independientes? ¿O es a nosotr@s los padres a quién nos lo hace?
Sobre el porteo de los bebés y niñ@s, creo que el anónimo podría darse una vuelta también por la red, en busca de otras culturas que portean a sus hij@s de manera habitual, y no por ello son menos independientes en el futuro, ni bebés eternos. Hace años, quizás en las cavernas, los humanos porteábamos a nuestras crías, porque no olvidemos que somos porteadores (por temas de especie, nos parecemos a los simios por esto de la evolución) ya que nuestras crías no serían independientes hasta los 6 o 7 años para sobrevivir, y esto nos marca. Pero dudo mucho que por ello los hombres y mujeres de las cavernas fueran bebés eternos. Así que en mayor o menor medida, las crías necesitan ser porteadas, aunque con el paso de los siglos lo hayamos olvidado.
Insto a cualquiera también a ver el documental de Nils Bergman, Restaurar el paradigma original, pasad por el
blog de Dara, y aquí podréis ver las cuatro partes del método madre canguro.
Antes de terminar, me gustaría dejar un link sobre la crianza con apego que se publicó en
bebésymas, si pinchas
aquí encontrarás una página en que explica muy bien en qué se basa y porqué tantas familias optamos por ella para ver crecer a nuestr@s hij@s.
Como pienso que se trata de un caso de falta de conocimientos, espero que ese anónimo encuentre este tipo de información y sea capaz de ver más allá de una fotografía, o al menos, que sea capaz de emitir su opinión de manera educada y respetuosa con el resto, tal y como nosotr@s estamos mostrando a nuestr@s hij@s que debe hacerse, criándol@s de esta manera.