Todas somo Habiba, todas nos sentimos llenas de felicidad por la noticia de que al fin madre e hija están juntas de nuevo, ¿verdad?
He leído entradas de muchas mamás bloggeras en un ratito, comentando el tema, comentando lo felices que estamos, lo emocionadas que nos sentimos todas, y sobre todo, comentando el hecho de que seguiremos luchando, porque ha valido la pena, porque tantas madres se han unido para ser la Madre y luchar por nuestr@s hij@s, por l@s hij@s de todas.
Ileana, en su blog, Tenemos tetas, nos enlaza una movilización en Madrid promovida por la Asamblea contra los Centros de Menores Cerrados, porque tenemos que seguir luchando contra este sistema que parece que no se dedique a garantizar el bienestar y protección de los menores, de los hijos de todas.
La mamá de Mateo nos cuenta en su blog que no se ha hecho justicia, porque realmente nadie ha entonado el mea culpa, no se han pedido disculpas a esta madre y a su hija por haberlas tenido separadas sin motivo justificado, no se han dado por aludidos, o al menos eso nos quieren hacer creer. Y aunque felices, también hay algo de enfado, de rabia contenida, de ganas de más por parte de estos señores/as que deberían dedicarse a velar por los derechos de estos menores y garantizar su bienestar...
María, de Reeducando a mamá, también nos da su punto de vista, siempre tan bien documentado, contándonos el caso de una familia de acogida a la que le han quitado a los bebés porque les querían demasiado alegando que no se darían cuenta a la tierna edad de dos años... Penoso, ¿verdad? Hay que hacer algo para cambiar este sistema...
Eloísa, de Una maternidad diferente ha publicado una entrada que recomiendo leer, desde luego, porque es emocionante, porque nos llama a la revolución, porque todas seguimos siendo Habiba y todas esas madres que necesitan esa tribu quizás perdida pero que por fin hemos vuelto a recomponer, y debemos darnos cuenta de la fuerza que tenemos juntas.
Y muchos otros blogs que no cito... Me siento orgullosa de formar parte de esta red, de esta tribu maravillosa.
Esto es la revolución maternal, la que nos ayudará a cambiar el mundo, es la primera revolución, es LA REVOLUCIÓN.




