Hay una lista de preguntas típicas que cualquier padre/madre recibe en infinidad de ocasiones, por mero interés documental a veces, por ayudar a los padres a encontrarse mejor con su bebé "a-normal" otras veces y por tener algo sobre lo que hablar en las más ocasiones, desconociendo lo que es realmente iniciarse en el mundo de la maternidad/paternidad con cada hijo. Solo quieren corroborar que esos padres han tenido un bendito bebé "normal" de esos que te cuentan en las revistas de bebés, ¿no?
Entre esas preguntas tipo se encuentra la que da título a esta entrada, y solo le doy protagonismo entre las demás porque hace unos días unos amigos (huelga decir que aún no son padres) nos deleitaron con la preguntita. Y sé que no fue más que con la intención de hablar sobre bebés, y es la manera que tienen porque aún no alcanzan a comprender la profundidad de ser padres, que conste que no me sentí ofendida ni enfadada ni nada de nada, pero me ha hecho reflexionar un poco.
Hay un saber popular que nos dice que los bebés van durmiendo más a medida que pasa el tiempo, que aprenden a dormir y que las primeras semanas de noches de no descansar y días agotadores son solo mientras el bebé aprende hacerlo toda la noche seguida. Suelen pensar esto las personas o que no tienen hijos, o que los tuvieron hace tiempo, o que han aprendido a esperar eso de los bebés, porque el entorno les ha dejado bien claro que el sueño es un aprendizaje que hace el bebé "normal" (incluso pensando que a veces tenemos que ayudarles a adquirir dicho aprendizaje con métodos conductistas). Porque los bebés son así, de repente llega un día en que empiezan a dormir toda la noche, desde las 8 que se les pone en la cuna hasta las 10 de la mañana a ser posible, pero eso sí, si las mamis tiene que ir a trabajar, se les despierta a las 6.30 para llevarlos a casa de la abuela que a las 7.30 lo deja en la guardería.
Y durante ese lapso de tiempo nocturno (que no sé a qué llaman nocturno, porque a las 8 en este país solo es de noche en invierno, y a las 10 de la mañana ya ha entrado bien el día) el bebé no se despierta ni una sola vez, aunque puede que alguna sí, para pedir el chupete que se le ha caído, pero nada de mimos, nada de mamá, nada de teta o biberón, nada de agua, nada de pasar a la cama de los papis, un bebé "normal" no quiere nada de todo esto. Un bebé "normal" se queda en su cuna tranquilo mientras se vuelve a dormir ahora que le han dado de nuevo su chupete.
Y eso es lo que nos han hecho creer, y eso es lo que muchas familias se tragan en esos primeros días de estrés y cansancio infinito, y cuando ven que pasa el tiempo y la suegra le pregunta a la mamá que si ya "le duerme" toda la noche (quedaos con la pregunta, por favor) esa madre no sabe donde meterse, porque piensa, algo debe estar haciendo mal, su bebé sigue despertándose aún muchas veces para mamar o tomar biberón, y a veces no quiere ni eso, solo qu/noiere que lo paseen de arriba a abajo... Así que se siente mala madre y busca desesperadamente un método que la ayude a ella y a su hijo a dormir toda la noche, para que no les tome el pelo, como le ha dicho la suegra, la amiga, la vecina del quinto y el cuponero.
Porque claro, los despertares nocturnos se hacen duros, así lo reflejan las ojeras que presenta la amante mamá, que cada vez que se despierta tiene que levantarse de la cama y coger al peque de la cuna (suerte tendrá si aún la tiene en su habitación, porque otra cosa es que generalmente te aconsejan que lo saques con 3 meses??), le ofrece teta o va a preparar el biberón, no quiere, lo mece, le canta, le tararea, le pasea dando saltitos, sube y baja la escalera, le pone en el carrito y le menea... etc, etc, etc. Pero ahora que la suegra le ha preguntado de nuevo si le duerme ya toda la noche se plantea si realmente es esto lo que debería hacer... Así que esa misma noche decide dejar que se queje un poco, a ver si se vuelve a dormir, y hay peques que lo hacen, pero hay otros que lloran cada vez con más intensidad porque sus deseos y necesidades no están siendo satisfechas, que no caprichos, por favor, no son caprichos, no nos manipulan ni nos toman el pelo. (Aquí hago un inciso para recomendar la lectura de la entrada de hoy de Ileana, Con-placer, una maravilla.)
Así pueden pasar muchas noches, hasta que ese bebé se da cuenta de que sus necesidades no van a ser cubiertas por mucho que haga, así que se siente frustrado y quizás deje de llorar por ello, pero quizás no, y esa pareja piense siempre que su hijo les está tomando el pelo, o que le pasa algo más grave que el simple hecho de que les necesita.
Hay otra opción, otra cosa que podría ayudarles a ver las cosas desde otro prisma. Y eso es si algún día, desesperados, a pesar de los consejos de la gente de alrededor, le meten en su cama, y así descubren que pueden dormir, que se despierta menos veces, y cuando lo hace, simplemente acercándolo un poquito, dándole un poco de alimento y un par de mimos, se queda dormido tranquilo de nuevo. Entonces descubren que así ellos pueden dormir mucho mejor.
No todos los que tenemos alrededor te hacen este tipo de comentarios, no todos te dan este tipo de consejos, no todos les hacemos caso, no siempre es como lo he contado, pero en algunas ocasiones sí lo es, y es una pena, porque esa familia no es feliz, no disfrutan de esta etapa maravillosa.
Y aunque las cosas parece que están cambiando, aún tenemos inculcado el ¿Te duerme ya toda la noche? Aunque algunos nos dejamos llevar por el instinto, nos informamos, no hacemos caso al saber popular si va en contra de lo que nos dicen nuestras vísceras, otros no han sido capaces de escucharse a sí mismos, ni de escuchar a su bebé, que es sabio y sabe exactamente lo que necesita. Otros no han sido capaces de hacer oídos sordos y piensan que lo que les dicen es norma, así que esperan y siguen esperando que les duerma toda la noche.








