Hola a tod@s, ya estamos de nuevo en casa, nuestra pequeña familia al completo. Hemos pasado unos días estupendos, cansados, pero aprovechados al máximo. Hemos hecho compras, pasamos por la consulta de Luis finalmente, disfrutamos de la familia e incluso participamos en una movilización del movimiento 15-M, fuimos dos indignados más, una mamá y un bebé. Así que no me diréis que para cuatro días que hemos pasado en Barcelona no hemos aprovechado el tiempo.
Empiezo por contar lo que nos ha dicho Luis Ruiz sobre el frenillo de Raúl. Tenemos diagnóstico, y eso es un gran paso. Frenillo sublingual corto tipo 3, después de haber hecho la historia y valoración de nuestra lactancia, y reconocimiento de la boquita de nuestro bebé. A partir de ahí tengo que buscar cual es el camino a tomar desde aquí, volver a ir a la pediatra por fin con un diagnóstico de un experto, y ver qué podemos hacer. Luis nos ha recomendado operar, aunque suponga una sedación para él, cree que son más los beneficios, tanto para mí como para él, por su experiencia. Así que como vemos que tuerce la boca, le están saliendo los dientes algo torcidos y tenemos la lactancia problemática... Tengo que hacerle unas fotos para que Luis me haga el informe, ¡qué completo!
Por otro lado, me ha parecido un tipo encantador, tanto con nosotras (la yaya y yo), como con el peque. Además de que me he sentido cercana en la forma de ver la infancia, con un profesional más afín de lo que estamos acostumbrados. Es pediatra al fin y al cabo, y para él los niñ@s son su trabajo, pero se nota que le gustan, que no da nada por hecho, que está dispuesto a aprender... Me ha gustado, en definitiva.
Sobre la visita a la familia, pues os podéis imaginar que estupendo, que estamos encantados, que los yayos y titos encantados también, y que han flipado con los avances de Raúl. Todo el mundo nos dice que andará en breve, cosa que no creo que tenga mucho que ver, porque aunque se haya lanzado a gatear pronto, quizás lo de andar le de más respeto. No sé, ya lo veremos. De momento el tío ha mostrado todo su repertorio en Sant Boi, enseñando como dice que no; comunicándose con un ruido muy simpático cuando le hablas, como de nervios, apretando todo el cuerpo; como se pone de pie y se sienta solito; como aguanta el equilibrio apoyado sobre una sola mano; como gatea de rápido ya; como pasa obstáculos sin pestañear; sus risas; sus cosquillas; sus llantos; sus mosqueos... vamos, todas sus habilidades completitas, completitas. Lo hemos pasado muy bien.
Y bueno, cuento lo de l@s indignad@s de Sant Boi, de mi pueblo, que realmente me ha encantado.
Estuvimos con ell@s en el pleno de la toma de poderes del nuevo órgano municipal, para la cual se había convocado una manifestación en la puerta. Fuimos un poco tarde, y al llegar ya me emocioné al ver a tanta gente silbando, pitando, a cacerolazo, a gritos, cánticos... Pero cuando de repente, al no dejarnos entrar ni siquiera al vestíbulo del lugar del pleno, se decidió entrar a la fuerza, fue alucinante. Es evidente que llevando a Raúl en el mei tai, me eché a un lado, y solo entré cuando ya no era a la fuerza, cuando ya lo habían conseguido, pero fue muy chulo. A partir de ahí pillé una bocina de las del fútbol y a darle para hacer ruido y que nos escucharan en el auditorio. Estuvimos tres horas allí, metiendo ruido y dejando papeles y pegatinas por todo el vestíbulo, esperando a que salieran los que ¡¡no nos representan!! Raúl durmiendo, sin quejarse nada de nada, un par de horas. Me imagino que saldría de allí con pitido en los oídos, y un poco sordo, como tod@s, pero nada más. Es que no veas, anda que no se me acercaba gente que me decía que el niño mejor fuera... Pero bueno, yo buena cara y a seguir. Fueron tres horas intensas, me sentí feliz de ver a tanta gente que ha despertado y que lucha por los derechos de todos.
"No los mires, únete".
