Lo que aún no entiendo es que el presidente de la Sociedad Española de Ginecólogía y Obstetricia siga siendo ese señor, que piensa, y lo ha dicho, que el parto natural es "una solemne tontería, porque es un parto que puede ir bien, puede ir mal, y que puede acabar como el rosario de la aurora, un parto inherente a la naturaleza y en el que el hombre no interviene. Pues ya sabemos lo que depara la naturaleza cuando se deja el parto evolucionar de forma natural".
Son palabras textuales de un señor que ya era presidente de dicha sociedad en 2006, en el documental "De parto" de Documentos TV. ¡Qué miedo da escucharle! Por lo menos a mí me pone la carne de gallina pensar que algunas mujeres habrán pasado por sus estupendas manos en sus experiencias de parto, y que muchos bebés han tenido que nacer de manera forzada por culpa de profesionales como éste, que no creen en la naturaleza de la mujer, que no es otra que la de crear y dar vida, ser el canal a través del que los bebés vienen a este mundo.
El otro día volvió a dar su opinión al respecto de cómo se trata el parto en los hospitales en la actualidad... Pues ya podemos esperar que nos dejen parir y confíen en nuestra capacidad para ello con señores como este de máximo exponente de los ginecólogos en España, que piensa que si no interviene un médico la cosa se va a "DESMADRAR", ¿no sería justo al contrario? Me pregunto yo. Porque según él la naturaleza nada tiene que ver con parir...
Pues vamos bien, sí.
Afortunadamente hay otro tipo de profesionales con una visión más actual de la medicina, que comprenden la fisiología de un proceso que es y ha sido siempre natural, porque cualquier hembra de cualquier especie está preparada para parir. La medicina y sus avances deberían entrar en escena sólo cuando son estrictamente necesarios, que a veces ayudan muchísimo, no digo que no, por supuesto que es necesario que te atiendan en determinadas situaciones, pero no creo que en esos porcentajes.
Me encanta ver cómo hay hospitales en lo que se trata el parto de manera humana, sin intromisiones técnicas, con materiales adecuados a un parto, a lo que la mujer desea para ese momento, a lo que le pide su cuerpo instintivamente. Que se nos permita movernos libremente durante la dilatación, que la monitorización no sea continua, que se respeten los tiempos, que se nos permita elegir la posición que deseemos en el momento del expulsivo...
Deseo que en esta pequeña isla las cosas mejoren, que cambiemos la visión de la maternidad que tenemos los profesionales sanitarios, dejándonos llevar por lo que las mujeres, cada vez más, están/estamos pidiendo, UN PARTO RESPETADO.

No hay comentarios:
Publicar un comentario