Me apetecía escribir esta entrada y aprovechando que ahora todos echan siesta y la menda no puede dormirse, lo intento.
Amo Ser Tu Almohada: 10 razones para practicar el colecho es un Carnaval de Blogs iniciado por Amor Maternal para tratar de romper con el tabú social que existe en torno a dormir con los hijos, dar a conocer esta opción tan sana y natural como agradable tanto para el niño, como para sus padres y proporcionar información fiable y experiencias personales al respecto.
Las diez razones por las que amo ser su almohada son las que siguen. Amo ser tu almohada...
1. Porque... gracias al colecho dormimos todos bien, no sólo tú, que quieres estar a nuestro lado y nos lo has hecho saber a tu manera, sino también nosotros, que nos dimos cuenta desde el principio que era más fácil descansar contigo en la cama que levantándonos a sacarte de la cuna cada vez que despertabas en medio de la noche y no sentías el calor humano que necesitabas por nuestra parte.
2. Porque... despertar con una caricia tenue de tus manitas me derrite, también ahora que recuerdo ese despertar cada mañana desde hace casi un año.
3. Porque... el tetear se hace más cómodo para los dos, tú no llegas ni a despertar, ni siquiera lloras porque en seguida que te mueves a mi lado y yo me desvelo un poquito te acerco a la tetita y ¡barra libre! Tanto es así que estos días la yaya me ha dicho un par de veces: Hoy ha dormido toda la noche seguido, ¿a que sí? Y yo: Claaaro. No sé ni cuantas veces mamas ni a qué horas, porque para mí es como si durmieras toda la noche seguido ;) .
4. Porque... no me he preocupado nunca de si respirabas o no cuando duermes en nuestra cama, porque sé que el colecho contribuye a evitar el SMSL, porque sé que tu respiración se adecúa a la mía y porque puedo estar tranquila acariciándote con una mano.
5. Porque... sé que con el colecho, entre otras cosas, te estamos ofreciendo un apego seguro gracias al que eres un niño con confianza en ti mismo y que se siente amado.
6. Porque... me encanta alargar la mano y sentir la suavidad de tu piel a mi alcance cuando me despierto entre sueños y a la vez acercarme a tu padre para que me abrace y volverme a dormir con la felicidad de estar en familia.
7. Porque... adoro olerte cuando me despierto antes que tú por las mañanas, ese aroma que desprendes desde que naciste, ese aroma de bebé que me enamora un poco más sin pretenderlo.
8. Porque... ya no podría dormir sin ti a mi lado, sin tus soniditos, sin tus movimientos, sin tu respiración, sin tu olor, sin tu tacto... Por eso en las siestas vuelvo a ser tu almohada.
9. Porque... cuando por algún motivo no estás cerca, me siento incompleta, y si estuvieras en otra habitación o incluso cuando duermes algo más lejos de mí (en la cuna sidecar) me faltas.
10. Porque... me gusta mirarte dormir sobre mí, muchas veces quieres quedarte dormido de esa manera, escuchando ese sonido tan conocido que te mece desde hace más de un año ya, los latidos de mi corazón. Tu carita mientras duermes es tan bella... ¡creo que los niños están diseñados para enamorar a sus madres cuando duermen!
11. Porque... respetamos tus deseos y somos felices los tres con ello. Este último motivo viene de regalo. ;)
Gracias Louma, por ofrecernos estos carnavales tan bellos.










