Esta entrada es un poco de indignación, un poco de autoafirmación, un poco de halagarme a mí misma por lo bien que lo hago, jejeje.
La indignación viene por la última revisión de Raúl con la enfermera. La que teníamos hasta ahora ha sido un sol, si quieres leer la carta de despedida que le escribimos, pincha
aquí, siempre nos ha tratado con respeto, con cariño, con las miras bien abiertas... Pero resulta que nos tocaba la revisión de los 9 meses y ella ya no está.
Llegamos y no había nadie más que nosotros, entramos en seguida y ni siquiera miró a Raúl. Me dijo que le desnudara y que le pusiera en la camilla. Me acercó una cesta de juguetes (no sé bien aún para qué) y que le pusiera sentado en la báscula. 9 kilos. Le estiro en la camilla y le mide. 70 cm. Le mide el contorno del cráneo. 46 cm. Apunta todo mientras yo le visto y aquí empieza lo bueno...
Empieza a interrogarme sobre nuestros hábitos, sobre la alimentación, sobre el desarrollo de Raúl... Y desde que empezó, mal. Intento escribir la conversación lo más literal que recuerdo:
"Ella: ¿Qué leche le das?
Yo: Lactancia materna.
Ella: Materna, vale. ¿Le das papillita de frutas, pera, manzana, naranja... un poco de galleta??
Yo: mmmmmmm, bueno, le doy frutas, pero no en papilla.
Ella: ¿Y como se las das?
Yo: Pues a trozos o enteras.
Ella: ¿Enteras?
Yo: Sí.
Ella: Y ¿por qué se las das así?
Yo: (No entiendo la pregunta). Mmmmmm, porque a Raúl le va bien... y a mí también.
Ella: (No entiende nada). Y papillas de verduras ¿le das?
Yo: Bueno, cuando le apetece, es que la cuchara no le mola mucho. Así que muchas veces se las doy también enteras o a trozos, normalmente crudas.
Ella: ¿CRUDAS? ¿SIN COCINAR?
Yo: Sí. (¿Sabrá esta señora lo que significa crudas? Quizás no, es extranjera y puede que idiomáticamente haya confusión...)
Ella: Pero bueno, es que así... no sabemos si estará bien alimentado.
Yo: (En mi fuero intento quise decirle, ¿es que no ve usted a mi hijo?) Bueno, en principio hasta el año de vida la lactancia materna es el alimento principal, ¿no?
Ella: Hombre, hasta el año, NO. Ya tienes que darle otras cosas.
Yo: Bueno, la le damos otras cosas, cada vez que nos ponemos a comer en casa se sienta con nosotros a comer.
Ella: Ya, pero de esa manera no sabes lo que come. Y además (lo más fuerte) la leche ahora ya no es igual de concentrada y necesita otras cosas para saber que está bien alimentado.
Yo: Mira, estoy yendo a un grupo de lactancia y estoy informada (ya enfadada y ella creyéndose la reina del mambo, sin llegar a creerse que una mamá le estaba discutiendo algo).
Ella: Ya, pero tiene que probar otros sabores, otras comidas, acostumbrarse a la cuchara (no le dije nada de la cuchara, ¿pero es que nosotros comemos todo con cuchara?)
Yo: Te he dicho que toma muchas cosas, frutas, verduras, arroz, maíz, pan, pasta...
Ella: Ah, bueno, bueno.
Yo: La asociación española de pediatría dice que la leche materna es el alimento principal durante el primer año de vida (recalco, la AEP) y el resto es alimentación complementaria, que complementa a la teta.
Ella: mmmmmmm. (Sigue escribiendo en el ordenador). Ahora puedes incluir el pescado blanco y el huevo.
Yo: Acabamos de incluir el pollo con lo que vamos a esperar un poco más.
Ella: Pues para la siguiente vacuna tendrás que haberle dado el huevo porque lleva parte de huevo.
Yo: ¿Cuándo toca la siguiente?
Ella: 15 meses.
Yo: ¿¿¿¿????
Ella: ¿Las cacas cada día?
Yo: No, pero nunca las ha hecho cada día.
Ella: (Me mira incrédula y sigue) ¿La estimulación psicomotriz bien? ¿Le estimuláis?
Yo: Bien, ya gatea y hasta sube escaleras. Se pone de pie apoyándose en las cosas (lo mismo me preguntaba si le poníamos el "baby einstein")
Ella: Pero ¿cómo sube escalones?
Yo: Gateando, claro. (¿Es que le he dicho que anda?)
Ella: Y el baño, me imagino que cada día, ¿no? (con retintín)
Yo: (No contesto, disimulo jugando con Raúl porque sé que me espera bronca)
Ella: (Reitera) ¿El baño cada día?
Yo: mmmm, ahora en verano más, y claro, también gatea.
Ella: Te voy a apuntar las medidas en las tablas (en las tablas de la cartilla del pediatra, que no son las adecuadas para los niños de teta, así que ya ves el caso que les hago, y me dice). De peso está bien y de talla también, está en su peso ideal porque está en el percentil 50.
Yo: ¿¿¿??? (¿Sabe esta mujer que aunque estuviera en el percentil 3 sería perfectamente sano, ya que las tablas son los pesos y medidas medias de niños sanos?)
Ella: Pues ya está, la siguiente revisión al año.
Yo: ¿Eres tú la enfermera que sustituye a la nuestra de manera definitiva?
Ella: No, la vuestra está embarazada y no la veréis hasta dentro de 6 meses o así, y hay otra chica que la sustituye que hoy no está.
Yo: Vale, adios."
Esa es la conversación más o menos, así estamos de profesionales... y de ahí viene mi indignación, ¡¡y lo orgullosa que estoy de mí misma de estar tan segura de lo que hago!!
Hoy he dejado un comentario en el
blog de Cayetana, y quería compartirlo en esta entrada, porque son sentimientos que tengo con la lactancia y que me gusta contar. Dice así:
"Antes pensaba que le estaba haciendo un regalo a Raúl con ello (la lactancia materna), pero ahora, después de 9 meses, con muchas cosas cargadas a la espalda, y tras haber superado los miedos, aprendido a dejar a un lado los problemas que han surgido (aunque sigan ahí), a olvidarme de horarios, de normas, de tablas... ahora sé que es Raúl el que me está regalando esos momentos de felicidad infinita que pasamos juntos.
No hay nada que me haga sentir tan mujer, tan bonita, tan sabia, tan natural, tan grande... tantas cosas que me emociono, porque es lo más bello que compartimos. Me hace sentir muy plena, muy fuerte, muy yo."
Y finalmente tengo otra cosa que decir, que como está relacionada con la maravillosa teta... Nereites se ha vuelto a acordar de mí, lo mismo que Melina, y otorgan al blog un maravilloso premio prolactancia que me hace especial ilusión, porque si me leéis habitualmente sabréis que la lactancia para mí es muy importante, es algo mágico, como he contado en esta entrada.
Este premio requiere que conteste a la pregunta de hasta cuándo vamos a seguir teteando. Antes me ponía fechas, meses, hasta los 4, hasta los 6, hasta el año... pero hoy por hoy lo tengo muy claro, será hasta que Raúl decida que ya no le apetece más teta, porque quiero seguir disfrutando de esos momentos tan especiales entre nosotros. Espero que el destete definitivo no sea demasiado duro para mí, en fin, será un pequeño/gran duelo... pero aún nos queda mucho... espero...
¡¡Gracias chicas!!
Y yo se lo paso a (tambores: ppppppprrrrrrrrrmmmmmmmmmm):
LadyA, del blog
La mama vaca, porque claro, promociona la lactancia materna desde su blog ¡como nadie! Además de manera muy divertida. Un beso Lady.
Carol, del blog
Minerva y su mundo, que sigue dándole teta a demanda a su peque, que tiene el mismo tiempo que el mío, y sé que lo hace porque sabe que es lo mejor que podemos darles. ¡Sigue así guapa!
Tengo que dárselo también a alguien que no conocéis, porque además no tiene blog, pero es taaaaan fuerteee que tengo que dejárselo a ella, porque se merece un premio por su lactancia y este es el que se me antoja. Su lactancia ha sido y está siendo difícil, pero a pesar de los pesares ama a su bebecita y desea darle lo mejor que tiene. Llevan 6 meses de teta a demanda y son felices, la bebé está genial con su tetita, y Ana está feliz con su lactancia, aunque les haya costado llegar hasta aquí. Ana, eres una campeona y te admiro por seguir con vuestra lactancia. ¡Os quiero familia!