Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la Vida, deseosa de sí misma. no vienen de ti, sino a través de ti, y aunque estén contigo, no te pertenecen. Puedes darles tu Amor, pero no tus pensamientos, pues Ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus Almas, porque Ellos viven en la casa del mañana, que no puedes visitar, ni siquiera en Sueños. Puedes esforzarte en ser como Ellos, pero no procures hacerles semejantes a ti, porque la vida no se detiene en el ayer. Tú eres arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados. Deja que la inclinación, en tu mano de arquero, sea para la Felicidad.

Khalil Gibran

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lunes, 21 de mayo de 2012

Hoy, ¡20 meses!




El bello durmiente al que admiran en las fotografías que preceden a este texto está viviendo hoy de nuevo un cumplemes. Hace meses que su (mala)madre no se acordaba de ello en el blog, pero hoy me ha resultado imposible no pavonearme de hijo preciosísimo y feliz. 

Hoy hará 20 meses que nos miramos a los ojos, y fue tan especial... Aún recuerdo su primera mirada, aún la tengo grabada en la memoria. Recuerdo tanto aquel momento en que le oí llorar y de repente, con el contacto de mi piel, se silenció ese bello canto... 

Estamos viviendo un momento muy bello con él. Está despertando y descubriendo tantas cosas... tan deprisa... Nos tiene babeando, riendo, observándolo, sorprendiéndonos y disfrutándolo las 24 horas del día. Hoy una amiga me preguntaba por si tenemos ya la habitación de la bebé preparada y en realidad me he quedado pensando en ello después. En ese momento, le he contestado sin pensar, que Raúl aún duerme con nosotros y que ella lo hará también, si los dos quieren. Pero es cierto que después, pensando en esa pregunta, no concibo la vida de otra forma, a pesar de las malas noches, a pesar del cansancio, a pesar de otras cosas que la gente quiera imaginar, porque hay mil pros que nos hacen querer dormir en familia. Cada mañana Raúl se despierta buscándome, levanta la cabeza y dice el hola más dulce del día, se acerca a mí con la suavidad de la piel en el momento álgido del día y me abraza con Amor, con dulzura y haciéndome sentir una madre feliz... Instantes después pregunta por su papá con ganas de verle, por si hoy es fin de semana y yo le contesto que está en el baño o preparando el desayuno. No es posible explicar tanta belleza, hay que sentirla, y de momento, quiero y necesito seguir sintiéndola.

Así que sí, pasamos las 24 horas del día juntos, excepto cuando tengo que hacer el esfuerzo supremo de ir a trabajar, pero afortunadamente son pocas esas veces, y veo cada vez más cerca el momento de estar en casita sin pensar en tener que dejarlos para trabajar. 

¿Qué puedo contar de una preciosidad como la que podéis ver arriba? Pues que además de ser taaaaaan hermoso por fuera, lo es por dentro, y me encanta estar a su lado, aprendiendo tantísimo. Nunca creí que la maternidad iba a ser así, ¡¡qué maravilla tan grande!! 

No voy a contar las cosas que hace y no hace, hoy está de más, solo quiero contar lo feliz que me hace, lo felices que nos hace. Te queremos mucho bebé. 


lunes, 22 de agosto de 2011

El último cumplemes sin más

Aquí estoy otra vez tras varios días de querer y no poder. Para todas las interesadas, os cuento que Raúl es el bebé feliz y radiante que era antes de nuestra segunda aventura con la fiebre, así que nosotros estamos respirando tranquilos y disfrutando de él aún más si cabe, porque nos sentimos felices de verlo de nuevo siendo el bebé explorador que es, descubriendo el mundo a su alrededor, y enseñándonos a descubrirlo a su vez a nosotros. Es increíble como ha cambiado en estos días postfiebre... desde hace dos o tres días ya puedo decir que se encuentra bien del todo, porque su carácter vuelve a ser el que era, se aventura hacia las cosas como lo hacía, vuelve a estar sonriente (ahora me parece que incluso más que antes) y parlanchín a tope. Sus expresiones irradian felicidad y alegría, así que me imagino que las mías también, aunque hoy lleve dormidas un par de horas si llegan (saliente de trabajar de noche, ya sabéis).

Quería escribir para contar alguna otra cosa, pero hoy la parada es obligada, ayer Raúl cumplió sus 
once meses. Solo nos queda un mes para el año y es tan alucinante para mí... Estoy empezando a rememorar cosas que pasaron hace un año, en esos días previos a su nacimiento. Este es el último cumplemes antes de su primer año...

Hoy el bebecito está a tope, le vemos cada día más risueño, nos reímos mucho con él, reaprendemos cosas nuevas cada día a su lado, y nuestro amor, aún rallando la locura, se hace mayor cada día.

Tiene muchas habilidades nuevas, está más alto, más delgadín, más comunicativo, sobre todo verbalmente, y más feliz cada minuto.

Aún no se ha lanzado a caminar solo, pero ni falta que le hace, cuando encuentra un punto de apoyo camina tranquilamente sabiéndose sostenido, pero cuando llega al final y quiere seguir se lanza al suelo a gatear, que es lo suyo. ;) A veces le descubres lanzándose y dando un par de pasos, pero sin orden ni concierto aún, así que se cae hacia delante sin más problemas que seguir gateando.

Lo que tiene es un equilibrio muy bien asentado estando parado, se mantiene el tiempo que haga falta de pie, más bien el que le apetece hasta que quiere sentarse o moverse. Ya os dije que subía escalones, ahora sube y baja del sofá, de la cama, del mueble del salón... no baja escaleras aún, solo si hay un único peldaño.

Es un imitador brutal desde hace unas semanas, quiere repetir todo lo que hacemos y decimos, bueno, como buenamente puede, jeje. Dice adiós con la mano, se toca la cabeza cuando le preguntas por ella, intenta decir que sí con la cabeza, ¡¡da besos!! De manera especial, eso sí, pero los lanza con sonido y todo, así que os podéis imaginar que me paso el día fregoteando babas varias.

Entiende muchas cosas que le dices, y nos quedamos alucinados mirándole como hace algo que le hemos dicho que haga. Y sobre todo no deja de parlotear y repite muchas sílabas que le decimos, mamá, papá, tata, teta...

Siempre ha sido muy suave en sus gestos, pero ahora empieza a "tocarnos" con más ímpetu, ¡¡se ve que se pone nervioso de tanto amor!!

Ahora está empezando a sacar su genio y cuando le quitas de algún sitio, o le quitas alguna cosa que puede ser peligrosa da un  par de gritos agudos y un par de cabezazos arqueando el cuerpo que no veas. El enano está sacando el carácter de su madre desde luego...

Y poco más, que día a día se hace más independiente pero sabiendo siempre que estamos tras él, acompañándole y dándole alas.

Aquí van un par de fotos, perdonad la calidad, siguen siendo del móvil, que aún no he vaciado las tarjetas de memoria de la cámara. ¡Mi tiempo es oro! Jejejejeje.



viernes, 22 de julio de 2011

Y ya van diez cumplemeses

Ayer diez meses... Diez meses ya... En un "ratito" estaré contandoos que cumple un año, su primer año, y no me lo puedo creer.

Hago balance en estas horas y me doy cuenta de que no es que sea positivo, es que es un premio que nos ha tocado... Nuestra vida se ha llenado de amor, por si no había ya suficiente entre nosotros, ahora hay un bebecito que nos lo recuerda cada segundo. Nuestra vida se ha llenado de amistad, porque hemos conocido a tanta gente gracias a Raúl. Nuestra vida se ha llenado de vida.

No tenemos prisa por continuar ampliando la familia, pero de verdad, con Raúl ha sido todo tan fácil que nos animamos pronto.

Nos hemos acoplado perfectamente los unos a los otros, hemos ido descubriendo el mundo de la maternidad/paternidad de a poquito, viendo que todo surgía de la manera más natural, sin forzar nada. Y lo hemos disfrutado, lo estamos disfrutando, cada día de una manera nueva, y aunque parezca que cuando tienes un bebé eres tú el que está lleno de conocimientos y de aprendizajes... en realidad es él el que nos muestra el camino, nuestro verdadero maestro. Y solo puedo agradecerle todo lo que nos está enseñando.

Solo hay una cosa que cambiaría de este tiempo, sobre todo del principio, y de la que me doy cuenta ahora, tras meses de re-conocimiento mutuo, es otro aprendizaje para mí. Eso que cambiaría es muy sencillo, dejar de mirar el reloj, olvidarme de tiempos, de horarios, de días, de meses, de revisiones, de citas... Porque así, olvidándote de la hora, es como disfrutas de la vida, sobre todo con los hijos, pero sirve para toda tu realidad.

Personalmente he ido evolucionando como madre y como persona, y hoy me doy cuenta, mientras reflexiono sobre ello, de que llegó un día en que dejé de darle vueltas a las manecillas del reloj, y me dejé llevar por la vida. No sé exactamente cuál fue ese día, pero sí he descubierto que llevo un tiempo largo disfrutando de otra manera, viviendo el hoy, sin pensar en nada más. Y eso me hace feliz, muy feliz. Vivo el ahora, sin darle demasiadas vueltas al pasado si no es para mejorar el presente, y sin hacerme demasiadas expectativas de futuro. La vida es fácil, solo hay que dejarse mecer mientras miras, oyes, sientes, hueles, pruebas y amas. ¿Qué os parece?

Y bueno, ahora cambio de tercio, y ¿¿os cuento un poco las habilidades de Raúl?? Que una madre tiene que presumir de hijo un poco, ¿no?

Pues os conté que se ponía de pie apoyado en los muebles, pues ahora no es que de pasitos de lado, es que camina sujetándose solo con una mano, y de vez en cuando se suelta y se queda ahí de pie, como probándose...

Si le dejo de pie se sostiene perfectamente, tanto que ya casi nunca se cae, sino que cuando se ha cansado de estar de pie se agacha y a gatear. Tiene bastante buen equilibrio, hace sentadillas y se sigue manteniendo en pie con facilidad. Pero aún no se ha lanzado a caminar sin manos.

Sigue con los mismos dientecillos, no le asoma ninguno nuevo. Con ellos se apaña para morder las tortitas y los palitos de pan estupendamente, además de las patatas, las cebollas, los ajos, el jengibre... todo lo que encuentra en el verdulero de la cocina, vamos.

Su comunicación verbal ha aumentado bastante, siempre está diciendo algo. Ahora repite más o menos lo que le dices, como mamamamama, papapapapa, tetetetetete, tatatatatata. Y ha empezado a quejarse cuando nos vamos a otra habitación y le dejamos donde esté diciendo mamamamamama, sin distinción entre papá o mamá. Además de que nos imita los gestos, un día descubrimos que cuando nos llevábamos las manos a la cabeza lo repetía, jejejeje, qué gracioso. Ahora ya hace palmitas cuando le dices bieeeen, sin haberle enseñado de manera consciente. Hace bracitos para que le cojas, además de llorar profundamente hasta que ve que le vas a coger, entonces ya calla, que le estás dando lo que pide el pobre. Y no dice adios aún, ni señala, que la familia está loca por que lo haga.

No sé, jugamos mucho con él, me encanta hacer como que le persigo, porque se parte de risa, con unas carcajadas tan bonitas... qué maravilla ser madre, ¿eh?

Y aquí os dejo alguna fotico, son del móvil, así que perdonad la falta de enfoque y la luz y lo malas que son en general. Es que tengo que vaciar la cámara y estoy en ello.

miércoles, 22 de junio de 2011

9+9= 18 meses juntos

Aunque me parezca algo increíble que el tiempo pase a esta velocidad de vértigo, Raúl cumplió ayer sus nueve meses. Nueve meses fuera, nueve meses dentro.

Siempre me ha llamado la atención cuando en otros blogs se hablaba de este tiempo, de la exterogestación, de lo simbólico de que el bebé haya pasado ya el mismo tiempo a nuestro lado que en nuestro vientre. Es raro pensarlo, se me hace raro. El tiempo ha pasado volando, aún recuerdo el momento en que supimos que estaba creando una nueva vida en mi interior, el momento en que mi cuerpo, mi mente, mi corazón, mi alma, mi ser en definitiva, empezó a cambiar.

El día que me hice el test algo en mi interior me decía que estaba embarazada, aún cuando ni siquiera era el día de la primera falta. Puede que sintiera que estábamos unidos. Raúl forma parte de mí aún hoy, siento que somos uno.

Han pasado nueve meses desde el día más intenso de mi vida, desde su nacimiento, y hemos curado heridas del parto. He hecho análisis de lo que pasó y siento que he aprendido, tengo nuevas fuerzas y sé que Raúl me ha abierto los ojos para dejarme llevar por mi propio cuerpo.

Estos nueve meses mi bebé me ha ayudado a verme mucho más naturalmente a mí misma, soy una mujer, poderosa, grande, enorme, fuerte. Soy naturaleza en mí misma. Mi cuerpo le nutre como lo hacía cuando se encontraba en el interior del vientre, estamos unidos por nuestro propio cordón invisible, nos entendemos de la misma manera en que lo hacíamos cuando nuestros cuerpos estaban unidos físicamente. Nos ha costado llegar hasta aquí, pero ha sido maravilloso.

Este tiempo ha sido un tiempo de conocimiento el uno del otro, pero también de autoconocimiento para los dos. Somos felices, todos lo somos, papá, mamá y bebé. Estamos viviendo una vida soñada, y sé que estamos ejerciendo bien como padres, así lo siento en el corazón. Veo a Raúl y le veo feliz, es un bebé feliz, y eso me llena de alegría y de tranquilidad.

No sé si a partir de ahora las cosas cambiarán mucho, no sé si se ha acabado el tiempo de estar unidos de la misma manera, no sé si sabré darme cuenta de que ya no somos uno cuando sea el momento, si sabré darle la autonomía que me pida... pero espero que sí. Seguiré con la fórmula que hasta ahora nos ha funcionado, seguir nuestro instinto.

Raúl está para comérselo, guapísimo (¿qué va a decir su madre?) y simpatiquísimo. Os cuento un poco las cositas que ha aprendido en este último mes, jeje.

Primero, tiene 6 dientacos el tío, le salió el último hace 15 días más o menos. Así que muerde los trozos de fruta, galletas y pan como un campeón.

Lo del gateo lo tiene controladísimo, va que se las pela, y llega exactamente adonde quiere, haya los obstáculos que haya. Cuando la superficie sobre la que gatea le molesta, en lugar de ir de rodillas, sube el culete y gatea con las manos y los pies, para no poner las rodillas en el suelo, que le molesta...jeje. Ahora lo de ponerse de pie es lo de cada día, se pone de pie él solo apoyándose en cualquier sitio con una sola mano, y a veces incluso da algunos pasitos de lado, sujetándose en los muebles. Mantiene el equilibrio bastante bien.

Juega con otros niños, pero sobre todo les observa embelesado. Les toca, pero sobre todo es de los que se dejan hacer, no le importa que le quiten lo que tiene en las manos.

Ha aprendido a tirar los objetos al suelo esperando nuestra reacción, además de que parece entender que el ruido que oye tras ello es debido al objeto que ha caído. Se ríe un montón cuando cogemos lo que ha tirado al vuelo.

Cada día está más "rialler" que le decimos en ibicenco, se ríe mucho más que antes. Tiene cosquillas y le encanta que le hagamos jueguecitos para que se ría. Es muy divertido jugar con él. Nos choca la mano cuando se lo pedimos y a veces da palmitas.

Lo mejor de todo y lo que me tiene alucinada es que sabe subir escaleras, pero con una facilidad pasmosa. Tenemos una escalera en casa, para subir a las habitaciones, que tendrá unos 20 escalones, con un giro a la mitad, pues el tío empezó un día alrededor de los 8 meses y medio a subir un escalón o dos, y ahora se la sube entera seguido por alguno de nosotros. ¡¡Flipo!! Menuda práctica que ha cogido...sube en menos de 1 minuto. También ha bajado en un par de ocasiones un escalón que tenemos para salir a la terraza, a su manera, pero él solo...

Y bueno, nada más que añadir, solo unas foticos de mi nene disfrutando de la playa, ¡¡que me lo como!!

domingo, 22 de mayo de 2011

Ocho meses desde que nos enamoramos

Terminado el día de su octavo cumplemes.

Estamos viéndole avanzar a pasos agigantados, sin perdernos un minuto de esa evolución mágica de estos primeros meses, que nos sorprende con cada nueva "adquisición".

Raúl está desatado, y nosotros henchidos de orgullo...

No deja de balbucear, como si quisiera decirnos tantas cosas que aún no alcanzamos a comprender (a nosotros y a los objetos que se encuentra en el camino...). Está descubriendo el mundo de nuestro hogar, y se emociona en cada nuevo rincón que puede investigar y con cada objeto al que llega por sí mismo por primera vez.

Gatea desde hace dos semanas, y ha pulido la técnica en tiempo récord, ya va como una bala por el pasillo. Si le dejo en el salón con algún juguete para ir a prepararme el café de la mañana, viene como un rayo canturreando a buscarme en dos minutos. Desde que gatea ha adquirido la habilidad de ponerse sobre sus rodillas para apoyarse en nosotros, en el mueble, en el sofá... Y desde hace un par de días se pone de pie él solito, nos alucina verle haciendo equilibrios!!

Ahora ya me desmonta todo lo que tengo en el mueble del salón, bueno, y el verdulero de la cocina, las patatas van que vuelan!! Le dejo experimentar, pero siempre con un ojo puesto encima, porque claro, todo va, ¿adónde? A la boca!! Sí señor!!

Ahora disfrutamos mucho más del jardín, salimos a menudo a trotar por ahí, a ver qué encuentra y lo que le llama la atención, y hemos descubierto que las piedras son su pasión, las busca como un loco, para chupetearlas y metérselas a la boca. Tengo que hacerme con un canto rodado en alguna cala, a ver si con esa se contentara... Porque aquí es grava y me preocupa distraerme un segundo y tener un lío montado!!! Las que siguen son fotos tomadas hace unos días en la terraza, disfrutando del buen tiempo que tuvimos la semana pasada, de las piedras y de nuestras compañeras perrunas, a las que cada día hace más caso.



Y ahí van unas cuantas fotos de hoy, bueno, ya ayer. Feliz cumplemes mi niño.


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