Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la Vida, deseosa de sí misma. no vienen de ti, sino a través de ti, y aunque estén contigo, no te pertenecen. Puedes darles tu Amor, pero no tus pensamientos, pues Ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus Almas, porque Ellos viven en la casa del mañana, que no puedes visitar, ni siquiera en Sueños. Puedes esforzarte en ser como Ellos, pero no procures hacerles semejantes a ti, porque la vida no se detiene en el ayer. Tú eres arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados. Deja que la inclinación, en tu mano de arquero, sea para la Felicidad.

Khalil Gibran

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viernes, 13 de enero de 2012

2011: Haciendo balance


Ahora que las fiestas han pasado, ahora que estamos más tranquilos y de (casi) vuelta a la rutina, me gustaría hacer balance de este pasado año, de todas las cosas que han ocurrido en nuestras vidas, que son muchas. Aunque esté blog se inició en 2010, antes de que naciese nuestra pequeña cría, en realidad la que escribe y suscribe no es la misma, siento que soy otra yo, que esas primeras entradas de 2010 fueron escritas por la otra, la que ya nunca más seré. Las personas siempre vamos cambiando, y está claro que lo que dirías o escribirías en determinado momento no es lo que dirías o escribirías en otro, pero en este caso en particular, siento que me he deshecho de muchas capas de Carol, capas que me resultaban innecesarias aunque no lo descubriera hasta más tarde. He ido mudando y desnudándome hasta quedar en la esencia de lo que soy, en la Madre, en la Mujer, en la Persona.

Hay una cosa que siempre me ocurre, y es que suelo quedarme con lo positivo de la vida, del resto voy olvidándome, no sé si será mejor o peor, solo sé que mi subconsciente así lo hace por mí, así que mis recuerdos están llenos de cosas buenas, y no me quejo. 

A inicios de este 2011, me doy cuenta de que trampas de mi subconsciente a parte, ha habido tantas cosas positivas que algunas veces me abruma pensarlo... Hoy me voy a emocionar, es lo que ocurre cuando una se pone a echar mano de un tiempo tan bonito y tan enriquecedor. 

El año comenzó con un bebé de 3 meses escasos en los brazos, un bebé que nos ha llenado tanto la vida desde que llegó que a veces lo hablamos y no podemos creernos que hayamos podido vivir sin él tantos años antes. Esos primeros meses fueron de cambio, de adaptación, de descubrimiento, de enamoramiento, de refusión... Y tras ellos, ya sin ninguna duda sintiéndonos una familia, se inició el que ha sido el mejor año de nuestras vidas, aunque me pareciera imposible que eso fuera posible dado lo que el 2010 trajo para nosotros. 

Desde marzo o abril, no lo recuerdo con exactitud, surgieron los paseos que lo cambiaron todo. Ahí empezó a resurgir la Tribu perdida. Desde el grupo de lactancia una mamá, Alba, comentaba que le gustaría salir a pasear con su peque y otras mamás, que no tenía aquí a nadie puesto que llevaba poco tiempo en la isla, y se sentía un poco sola. Nos apuntamos la segunda semana, era un paseo semanal para hablar y conocernos. Para mí era la oportunidad de estar con gente que veía la maternidad de manera similar a como yo lo hacía, ya que mi entorno empezó a chirriarme. Nos conocimos, hicimos migas y poco a poco fue surgiendo una amistad entre algunas mamás con sus bebés. 

De aquellos paseos, que hoy están en standby (aunque es una pena) fueron surgiendo otras cosas como quedadas para comer con las familias, algunas quedadas en casa, en el campo o en la playa, cumpleaños de los papás, mamás y pequeños... Proyecto de asociación para la crianza (que finalmente quedó un poco en el olvido), el proyecto del huerto, que al final ha sido hecho realidad (tengo que colgar las fotos de nuestras habas, las lechugas, los guisantes, las patateras, las acelgas... ;) ) , actividades varias que han ido surgiendo en relación a nuestra nueva vida, como la construcción de la compostadora, el horno solar o el domo...

Poco a poco nos hemos ido uniendo en pequeños grupos, debido al feeling personal que surge con unos más que con otros, y ahora mi familia son otros dos núcleos familiares y nosotros. Vivimos super cerca y la unión que ha surgido entre nosotros es tan bonita y tan sincera... Me siento agradecida a la vida por haberme acercado a ellos. Estoy aprendiendo muchísimo, sobre alimentación, sobre agricultura, sobre ecología, sobre bioconstrucción, sobre terapias alternativas... pero sobre todo estoy aprendiendo sobre mí misma. Compartimos muchas cosas, nos sentimos en una intimidad que ha surgido de manera natural, algo que nunca antes me había pasado con nadie de forma tan inesperada, rápida y espontánea. Y claro, me hacen feliz. Me permitís que haga una pausa para decirles: GRACIAS FAMILIA. 

Voy a hacer lo posible porque los paseos con el resto de familias se reanuden, a medida que empiece el buen tiempo será más sencillo, seguro, y así volver a tener esa gran familia siempre cerca, que se les echa en falta un montón.

En lo personal, en mi interior, estoy intentando hacer un cambio que creo que poco a poco va surgiendo. No es que quiera ser otra, sino que quiero ser capaz de ser la que escribe, la que siente, la que tantas veces se queda con ganas de dar un abrazo y un beso, de decir te quiero cuando lo siente así. Por ello, quiero dejarme ser, quiero dejar que las emociones que siento por dentro puedan salir libres, sin miedo. Aunque no lo he conseguido, estamos en el camino, poco a poco la ternura y sensibilidad que siento por dentro brotará en cada palabra y gesto, ¡eso espero!

Este año me ha traído algo muy bello, algo en lo que al menos yo no pensaba cuando pensaba en tener un hijo, al menos de manera consciente. Y es que verle crecer me está suponiendo un proceso mágico, un aprendizaje. No es lo que te cuentan antes de que nazca, no es educarle, no es formarle como persona... es verle hacer todo eso a él solito, solo con tu apoyo, con tu acompañamiento, con tu amor. Es magia, pura magia. Porque desde que Raúl nació he descubierto que tengo que hacer poco, bien poco, y mucho a la vez, es cierto, pero realmente me sale así, no es premeditado, y me está resultando fácil, para desconcierto de los que me auguraban un futuro negro. Es cierto que hay momentos en que te tirarías de los pelos y te los arrancarías todos, pero son cosas puntuales. Yo soy capaz de ver que los niños son buenos, que lo que les tuerce de alguna manera es la sociedad en la que vivimos, e intento que mi nene esté en un ambiente cercano, el íntimo, que esté repletito de amor, porque pienso que es la base para todo. 

Este año la vida me ha traído personas maravillosas, además de estas familias guapas. Me ha acercado a una persona muy especial, a la que me unía ya un sentimiento pero que no era capaz de poner en ningún lugar, algo intangible, como si no fuera del todo cierto. Siempre la llevo en el pensamiento, siempre la tengo en el corazón, un trocito de mi alma se va con ella. Es Paula, mi Paula querida. La conocí el año pasado, estando embarazada de Raúl, y me ha aportado tantísimo... Tengo una gran confianza depositada en ella, la quiero con todo el corazón, es tan bella que creo que no es capaz de intuirlo siquiera. 

También me ha traído tantas cosas el blog... Sí, desde un montón de amigas que están ahí cada día, al otro lado, hasta CRYA, que ha derivado también en una amistad arcoiris, ¿verdad? Sois bellas y bello también nuestro chico del grupo. Me siento tan acompañada por este (en principio)frío mundo virtual. Lo he dicho muchas veces, pero repito: ¡¡hay tanto amor en la red!!

Y por último me gustaría nombrar algo más. Siento que el ser madre, que el ser la mamá de Raúl, ha hecho brotar algo que no sabía que estaba en mí. Años y años de sabiduría ancestral, años y años de mujeres que sabían lo que tenían que hacer, que tenían despierto su útero y sus hormonas, su cuerpo, y lo escuchaban, sin miedo. Yo no fui capaz de hacerlo en el nacimiento de Raúl, pero mi instinto dormido se ha avivado y ahora escucho más a esa parte, como lo hacen nuestro niños en su pureza, ¿no es así? Ahora me dejo llevar más por esa sabiduría de Mujer que llevo dentro.

Y bueno, la vida ha sido en especial buena conmigo este año, espero seguir haciendo las cosas al menos tan bien como para poder seguir sintiendo este Amor que me rodea y me abraza cada día.

martes, 15 de noviembre de 2011

Mi visita fugaz

Aquí estoy después de muchos días sin pasar a contaros nada de nada, LO SIENTO, lo primero. Y tras ello contaros que es lo que me tiene robado el tiempo. Espero no tardar tanto tiempo en volver a aparecer de nuevo... ;)

Además del enano, que quiere jugar, jugar y jugar, estoy alucinando con la energía que tiene un ser tan pequeñajo y que además come tan poco (menuda cosa he dicho, toma teta y eso muchos días es suficiente, así que sí, ¡mi leche sigue alimentando!). Pues además de esto, estoy mucho más metida en CRYA, cada día me siento más inmersa en sus engranajes, y me gusta, me gusta mucho este proyecto. En principio pensé ayudar desde aquí, con difusión y "propaganda", o desde twitter, pero ahora estoy al ajo completamente, y eso no me deja demasiado tiempo, no para escribir, sino sobre todo para pensar en escribir.

Antes las cosas surgían, pero ahora toda la energía que me sobra de Raúl, la dedico a CRYA y estoy out. Bueno, toda no, que estamos también a tope con el huerto, y probando también las "parades en crestall" con otro amigo. Así que poco tiempo me queda... Además, como pase un minuto más al ordenador, mi chico ¡¡se va de casa!!

En estos últimos tiempos los fines de semana están siendo intensos, no paramos en casa, y si paramos es para estar con esa gran familia que hemos montado, nuestros amigos, nuestra familia de acogida, con la que compartimos, en la que nos apoyamos, a los que queremos. Gracias chicos, nos estáis regalando momentos maravillosos y mágicos. ¿Cuándo dijísteis que os mudábais? El terreno en el que vivir en comunidad, ¿para cuándo? Jajajajaja. ¡Os quiero!

Y a vosotros, la tribu virtual, os tengo medio abandonados, de vez en cuando me da tiempo a dar una vueltecilla por vuestras casas y a leeros un poco, pero nunca me da tiempo a comentar, y lo siento mucho, espero que poco a poco sea capaz de adaptarme a este ritmo frenético al que me lleva el super equipo de CRYA y pueda dedicar un poco más de tiempo a este lugar que me ha regalado y me regala tanto, a esa tribu maravillosa que se ha presentado ante mí justo cuando la necesitaba. Solo hay que dejarse llevar por esta corriente suave en la que nadamos con nuestros hijos y las cosas van surgiendo fácilmente. Gracias por seguir aquí a pesar de mis ausencias. Os quiero mucho también, me regaláis mucho Amor. 

lunes, 4 de julio de 2011

La clave de la maternidad


Hoy tengo un mal día, ayer trabajé de noche y encima estoy mala. tengo décimas de fiebre y mi cuerpo me está diciendo que tengo que centrarme en luchar contra algún bichillo. Estoy haciéndome a mí misma reflexoterapia, y bueno, cuidando de Raúl, así que como veis, tengo un mal día. Pero me apetece escribir algo, bueno, reciclo algo que tenía medio escrito, ahí va.

Me doy cuenta ahora, tras haber leído algunos de vuestros post de estos días, de lo que me inspiráis. Gracias a vosotras y a vuestros blogs soy capaz de cuestionarme cosas que quizás de otra manera no haría. Puede que la palabra no sea cuestionarme, sino reflexionar.

Porque a pesar de todo lo que he leído, me he informado, he indagado y he aprendido, pienso que lo fundamental en la crianza de Raúl lo tengo muy claro. No me hacen falta métodos, no me hacen falta libros, ni documentales, ni vídeos... Aunque los lea o los vea porque me interesan los distintos temas relacionados con l@s niñ@s, sé lo que estoy haciendo de alguna manera mucho más instintiva, sin tener que plantearme muchas cosas. No quita que en determinado momento haya lecturas que me hayan impactado, que hayan cambiado algo en mi interior y me hayan hecho "clic", pero las cosas+-5 como madre están funcionando de una manera mucho más fluida de lo que en principio pueda parecer.

Siento que la crianza de Raúl me sale de dentro, tanto a mí como a mi chico, y es así porque las células de nuestro cuerpo lo tienen grabado desde hace milenios. Y sin menospreciar el papel del padre, creo que en el caso de las madres, que portan la vida, que la cobijan en su propio vientre, que la paren, que la nutren de su ser, que la protegen con su cuerpo y su calor, que la aman, es mucho más intenso. Siento que mis células tienen grabado el papel fundamental que me toca ahora, y surge de manera natural, porque no hay nada tan natural como ser madre. Y claro, no hay que olvidar que la mejor escuela para ello es simplemente la maternidad en sí misma, y el mejor maestro, siempre mi niño.

Lo que me ocurre con la información que voy descubriendo entorno a este tema es que al leerla se me enciende una luz dentro y me doy cuenta de que siempre ha sido así, de que no podría ser de otra manera, de que lo que se dice ahí es exactamente lo que yo hago o quiero hacer, porque es lo que está escrito en mí, mi propio instinto dormido que despierta con las palabras que le llegan.

Acabo de leer el post de María, de Reeducando a mamá, y a parte de haberme emocionado, porque es precioso... me he sentido cerca de esas palabras, porque sé que lo más importante en la crianza de nuestr@s pequeñ@s es simplemente la confianza. Tan sencillo y tan lejano a veces...

En la última entrada comentaba el caso de unos chicos que llegaron a abam con un bebé recién nacido en los brazos, y estaban luchando contra sus propios instintos, contra su propio yo, sin saberlo. La velocidad a la que funcionamos en esta sociedad no nos permite parar a maravillarnos de la llegada de una nueva vida, darnos cuenta de la necesidad que tiene de nosotros, de sus padres. No entendemos el crecimiento personal que supone ser padres, convertirnos en una familia. Es un proceso, no es algo que pase de un día para otro, hay que adaptarse a nuestra nueva vida, a nuestro nuevo yo, hay que olvidarse del egoísmo en el que estamos acostumbrados a vivir para poder cuidar de ese ser que necesita todo de ti, al que le das tu cuerpo y tu alma, y aún necesita más. Pero si te dejas llevar, si de verdad confías en ti mismo, en tu bebé, en tus deseos más profundos y verdaderos (tal y como dice María), todo es mucho más sencillo, más bello, más liberador, mejor, en definitiva.

La confianza es la clave.

Lo veo todo tan claro que me parece imposible que sea tan difícil de ver para algunos, que esos primeros días se hagan tan duros... Y es porque no nos dejamos llevar, porque no tenemos una tribu maravillosa para ayudarnos a ver el mundo nuevo que se ha abierto ante nuestros ojos, porque no hay mucha gente que te quite la venda que no te deja ver.

Sé que las cosas no son ni blancas ni negras, que hay una paleta de colores amplia, que no todo es maravilloso solo por ver esto que cuento, pero sé que eso haría que supiéramos ver las cosas con otra perspectiva, y sería mucho más fácil pasar esos momentos que son más duros, en que ves como todo ha cambiado y tú aún no lo has hecho.

He leído también el post de Myriam, de en minúsculas, que me ha hecho estremecer, claro, poniendo en palabras lo que siento, lo que muchas otras mamás sienten hacia sus hij@s. ¡Qué bonito es leerla! Gracias Myriam.

Y he leído muchos más pero no hay tiempo para más, Raúl me reclama...

Desde luego todo lo que me da por pensar gracias a vosotras... Besos y abrazos.

viernes, 1 de julio de 2011

La llegada del recién nacido

Pues allá voy, a ver si Raúl me regala unos minutos para poner al día mis ideas y plasmarlas en la entrada.

El último día en el grupo de lactancia había una parejita con un bebé recién nacido, de una semanita y poco, que estaban bastante agobiados, sobre todo ella. Estaban hablando sobre la lactancia (yo llegué tarde, como casi siempre) y me imagino que habían comentado algo sobre cambiar la lactancia materna por la artificial, porque le estaba superando el tema.

Ella decía que su vida de antes le gustaba mucho, que no quería dejarla a un lado, pero que veía que por culpa de la lactancia iba a tener que ser así, porque tenía al bebé todo el día a la teta, y eso era más de lo que ellos esperaban cuando pensaban en lo que suponía tener un bebé y amamantarlo. Ellos comentaban que si pasaran al biberón sentían que lo iban a compartir y ella no se encontraría tan atada al bebé, tan superada por la situación.

Ese es el principio de la historia, y lo que a mí me ha hecho pensar. No sé si puedo ponerme en la situación de la gente que ha alimentado a sus hij@s con biberón, pero lo intentaré.

Yo decidí que quería dar teta a mi hijo antes de que naciera, pero muchas veces he comentado que no era una decisión del todo consciente, meditada y analizada, simplemente pensaba en darle si era posible. Después de nacer, también he dicho que todo cambió en mi cabeza, o en mi cuerpo, no lo sé, pero en aquel momento la teta se hizo imprescindible, no sé si porque el parto no había sido lo que yo quería, si se despertó en mí el Instinto Materno, si porque me convertí en Madre de verdad. La cosa es que nos costó instaurarla, y no me planteé en ningún momento que hubiera nada mejor para mi bebé, que pudiéramos haberle dado algún biberón, otra leche, simplemente, no era posible.

Pero a lo que iba, el hecho de que aquella pareja que acababan de convertirse en padres se sintiera superada, no creo que fuera por la lactancia, pero no puedo estar del todo segura, porque solo he vivido una maternidad, y ha sido amamantando. Aquellos chicos llevaban una semana con un bebé en sus brazos, tenían unas expectativas creo que equivocadas de lo que iba a suponer la llegada a sus vidas de su hijo, y tal y como estaban explicando, no tenían alrededor una tribu que pudiera ayudarles, sino al contrario, las personas de su familia, los amigos, los conocidos, no parecían entender la transformación que supone la llegada de un niño.

A veces, dejándonos llevar por lo que se dice que es tener un niño, pensamos que simplemente vamos a tener un bebé por unas horas al día, que va a dormir mucho, sobre todo de noche, que le alimentaremos cada 3 o 4 horas, que se quedará saciado y se dormirá rápidamente, que cuando queramos hacerle mimos estará despierto y feliz, dejándose hacer, que no llorará más que cuando tenga hambre, fácilmente reconocible el motivo del llanto, que el momento de amamantarle será feliz, sin dolor, que se cogerá de manera espontánea y nosotras sabremos qué tenemos qué hacer... Eso es la maternidad idílica que nos enseñan en los medios de comunicación, en la publicidad, en nuestro ambiente cercano cuando se habla de ello... Es una pena que no se trate el tema de manera mucho más realista, para que las nuevas familias sepamos que lo que nos pasa es normal, que esos primeros días, semanas, son un acostumbrarse a la nueva vida que se nos une. Estamos descubriéndonos, conociéndonos.

Pienso que aunque se alimente a un bebé con leche artificial, la situación de esos primeros días debe ser más o menos la misma, porque la base es el crecimiento personal que supone convertirse en padres, sobre todo cuando durante el embarazo han visto la maternidad/paternidad de manera idílica. Es un proceso, es un cambio grande, grande, es un renacimiento. Que requiere fuerza, confianza en ti mismo, y sobre todo, requiere ayuda, de esa tribu de la que he hablado en tantas ocasiones.

Los grupos de lactancia, de crianza, de madres, son un buen punto de partida para esas familias que se encuentran perdidas esos primeros días... Y después, ¿quién sabe? Quizás encuentren a personas y familias como las que nosotros hemos encontrado, que nos hacen la vida más feliz.

jueves, 23 de junio de 2011

TODAS SOMOS HABIBA

Todas somos Habiba


Todas somo Habiba, todas nos sentimos llenas de felicidad por la noticia de que al fin madre e hija están juntas de nuevo, ¿verdad?

He leído entradas de muchas mamás bloggeras en un ratito, comentando el tema, comentando lo felices que estamos, lo emocionadas que nos sentimos todas, y sobre todo, comentando el hecho de que seguiremos luchando, porque ha valido la pena, porque tantas madres se han unido para ser la Madre y luchar por nuestr@s hij@s, por l@s hij@s de todas.

Ileana, en su blog, Tenemos tetas, nos enlaza una movilización en Madrid promovida por la Asamblea contra los Centros de Menores Cerrados, porque tenemos que seguir luchando contra este sistema que parece que no se dedique a garantizar el bienestar y protección de los menores, de los hijos de todas.

La mamá de Mateo nos cuenta en su blog que no se ha hecho justicia, porque realmente nadie ha entonado el mea culpa, no se han pedido disculpas a esta madre y a su hija por haberlas tenido separadas sin motivo justificado, no se han dado por aludidos, o al menos eso nos quieren hacer creer. Y aunque felices, también hay algo de enfado, de rabia contenida, de ganas de más por parte de estos señores/as que deberían dedicarse a velar por los derechos de estos menores y garantizar su bienestar...

María, de Reeducando a mamá, también nos da su punto de vista, siempre tan bien documentado, contándonos el caso de una familia de acogida a la que le han quitado a los bebés porque les querían demasiado alegando que no se darían cuenta a la tierna edad de dos años... Penoso, ¿verdad? Hay que hacer algo para cambiar este sistema...

Eloísa, de Una maternidad diferente ha publicado una entrada que recomiendo leer, desde luego, porque es emocionante, porque nos llama a la revolución, porque todas seguimos siendo Habiba y todas esas madres que necesitan esa tribu quizás perdida pero que por fin hemos vuelto a recomponer, y debemos darnos cuenta de la fuerza que tenemos juntas.

Y muchos otros blogs que no cito... Me siento orgullosa de formar parte de esta red, de esta tribu maravillosa.

Esto es la revolución maternal, la que nos ayudará a cambiar el mundo, es la primera revolución, es LA REVOLUCIÓN.

jueves, 2 de junio de 2011

Una nueva maternidad




Aún no he tenido el placer de leer Una nueva maternidad, pero pronto, pronto... Si tengo suerte, pues a partir del 22 de junio, sino, pues a partir del 22 de junio, jeje. Voy a esperar para comprarlo, por si se acuerda de mí la diosa Fortuna...

Hay un estupendo sorteo en el blog de Ileana, que podéis ver leyendo aquí.

Como decía, no he leído aún el libro, en referencia al tema, pero voy a contar lo que para mí es la maternidad en este siglo, el siglo XXI, o al menos, la que a mí me ha tocado vivir.

Soy madre desde hace 8 meses, y desde luego, está siendo lo mejor de mi vida. Disfruto de cada minuto de esta maternidad, de cada gorjeo de mi bebé, de cada caricia, de cada lametón, de cada mirada... Disfruto de mi bebé al lado de su papá, sabiendo que estamos haciendo las cosas en la misma dirección, casi al unísono. Nuestra andadura como padres empezó durante el embarazo, y descubrimos que hay muchas maneras de serlo, sin ser una mejor que las demás, simplemente debes dejarte guiar por tus emociones, tus instintos, tus pálpitos y tus necesidades, bueno, y sobre todo, sobre todo, por tu bebé.

Para nosotros la maternidad ha supuesto un renacer, bueno, sobre todo para mí. Soy una mamá cangura, soy una mamá mimosa, soy una mamá mamífera, soy una mamá comprometida, soy una mamá duermevela, soy una mamá acompañante, soy, en definitiva, la mamá que llevaba dentro, puesto que me estoy dejando llevar prácticamente en exclusiva por lo que siento.

En ello estamos y por ello nos hemos informado, hemos buscado y hemos encontrado... Menos mal porque según parece la maternidad de este siglo es una maternidad muy solitaria, escondida o refugiada entre las paredes de la casa o entre los muros que cada uno se construye alrededor. Durante mi embarazo no quería compartir con otras mujeres en mi mismo estado porque así me lo habían hecho ver en mi entorno, que cada una debe vivirlo a su manera, y así es, pero hoy en día siempre quiero saber, siempre pregunto, me acerco a las mujeres, me alegra sentirme unida a todas por la maternidad.

Lo que hemos descubierto es una parte de la sociedad que muestra respeto hacia sus crías, que las acompaña en su crecimiento personal, que las cría con apego y amor, que las alimenta con lo mejor que tienen para ellas, que les da calor mientras duermen, que las portea y les da seguridad, y que sobre todo, las ama.

Esta es la nueva maternidad para nosotros, a la que cada día se suman más familias, a la que cada día más gente mira con respeto y cariño. Pero sabemos que no es nueva en todos sus aspectos, los seres humanos hemos sido instintivos en otras épocas de nuestra historia, pero nos hemos ido olvidando de ello, y ahora estamos rememorando. De todas maneras, sé que hay algo nuevo en la maternidad del siglo XXI, y creo que ese algo es el respeto por los niños. En otras épocas no tan lejanas, y aún hoy por desgracia, los niños son ciudadanos de segunda o tercera, puesto que se piensa que al no ser independientes no tienen capacidad de decisión, no tienen capacidad de discernir, no saben lo que quieren... Pero son personas como todos, solo que un poco más pequeñas, un poco más puras, un poco más vulnerables. Según nuestra forma de entender la maternidad/paternidad, debemos acompañarles, escucharles, y sobre todo respetarles, en sus decisiones, en sus sentimientos, en sus actos. Son seres que merecen ser respetados, además de que esta es la manera de que aprendan a respetar a los demás desde la más tierna infancia. Aunque estoy segura de que ellos pos sí mismos, nos mostrarían que son capaces de ello sin necesidad de aprendizajes, porque son seres de luz, seres de amor, seres puros.

La nueva maternidad es para nosotros, además de todo esto, amistad. Hemos encontrado apoyo, comprensión, cariño, respeto, amor, reflexión, compartir... Hemos encontrado a la tribu perdida, hemos creado una red de familias para la crianza de nuestros hijos. He dado con ella aquí, en mi casa, en mi isla, pero he dado con ella también desde mi casa, en la red, algo que nunca imaginé.

Me siento acompañada, querida, halagada, informada, cada día. No pasa un día en que no eche un vistazo, aunque sea rápido porque no tengo tiempo para más. Necesito ese cariño que siento que tengo alrededor de parte de las mamás y familias de la red, y de parte de las que conviven en nuestro día a día. La maternidad es compartir. Sin este apoyo estaría sola en casa, con mi bebé,

Y además de todas estas cosas positivas, también ha habido notas discordantes, personas que aunque no digan o hagan las cosas con mala fe, a veces consiguen hacerte sentir mal. O tener que dar mil explicaciones porque no es lo común portear a un bebé con una tela, o por dar teta a sus ocho meses prácticamente en exclusiva a ojos de los de fuera. Por esto necesito tanto a mi tribu.

Siento a veces que aunque esta nueva maternidad esté llegando a mucha gente, a veces la sociedad sigue anclada en otras costumbres, y es difícil llevarla tal y como te gustaría, con naturalidad. Poco a poco, estamos en el cambio...

lunes, 30 de mayo de 2011

Nuestros proyectos

En este tiempo que llevo escribiendo el blog he contado en varias ocasiones que acudo con regularidad a un grupo de lactancia, que aunque se dedican sobre todo a ayudar a mamás que se encuentran con problemas durante el amamantamiento, no son solo eso. Bueno, más bien tendría que decir que no somos solo eso, jeje, puesto que siento que formo parte de esta FAMILIA.

En el grupo he encontrado apoyo, consuelo, confianza, cariño, tolerancia, amor, respeto, empatía... me quedo corta, porque como digo, me han aportado una familia, la que aquí no tengo. Con ell@s he crecido como madre, como persona, como amiga. Tengo mucho que agradecerles, a todos y a cada uno, empezando por nuestras guías, Rocío y Thaïs. Gracias de verdad, me siento dentro de algo muy bonito.

Ahora, tras 8 meses de reuniones, unas cuantas familias estamos yendo más allá del grupo. Empezamos con paseos relajados con nuestros bebés, conociéndonos un poco más, seguimos planeando comidas y quedadas más personales, la última en casa. Y ahora ha surgido algo precioso, algo que me quita el sueño, que me llena de energía, que me tiene emocionada. Aún estamos dándole forma al tema, aún no sabemos cómo seguirá el asunto, pero tenemos todos tantas ganas y es tan linda la iniciativa que seguro que sale fenomenal.

Estamos empezando a darle forma, de momento solo en nuestras mentes, a un grupo de madres y padres unidos por la crianza de nuestros hijos, un grupo de familias. El grupo de lactancia también trata el asunto de la crianza, aunque es cierto que no da para tanto, puesto que hay muchas mamás en Ibiza que necesitan esa inestimable ayuda en la lactancia, y eso es lo primero. ¡¡Nosotros tenemos ocho meses de lactancia que agradecerles!!

Nuestra iniciativa es algo más personal, aunque puede que agrandemos algo el radio de acción, aún no está decidido del todo, porque queremos montar una especie de banco para compartir objetos, ya sea ropa que a nuestros peques ya no les viene, ya sean juguetes, libros, o incluso tiempo. Nos parece interesante el tema porque esta es una isla con gente que viene de todas partes, muchas veces sin familia en la que apoyarse, sin conocer a nadie, y empezando una vida nueva.

Yo, sin ir más lejos, me presenté aquí conociendo a muy pocas personas (finalmente los que pensé que serían mi ancla no lo fueron) y ahora que tenemos a Raúl, hemos entablado una amplia red de apoyo, una tribu, para criarlo con amor, tal y como queremos y sentimos que debemos hacerlo. Y nos sentimos tentados a compartir, de una manera o de otra, de momento con las familias que hemos ido agregándonos al grupo, y después ¿quién sabe? El futuro es algo que desconocemos.

En principio era algo como muy nuestro, más íntimo, pero parece que el asunto se está haciendo más grande, más global, y no me parece mal del todo, aunque me da un poco de miedo, la verdad, pero me siento muy apoyada por las familias que nos acompañan.

Poco a poco iremos dándole forma y creciendo juntos. Estoy muy feliz con ello.

Además tenemos otro proyecto, este sí más personal, con las mismas familias. Queremos comer nuestras propias verduras, así que ¡vamos a plantar un eco-huerto!! A ver si somos capaces... Y en el futuro, ¿qué os parecen gallinitas? Jejejejejeje.

¡¡Un beso familias!!

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