Cuando hoy ha llegado mi chico a casa a la hora de comer, me ha contado algo super bonito. El hermano de su compi de trabajo, que tiene una nena de 14 meses más o menos, está esperando su segundo bebé. Aún es pronto para contarlo, pero es que creo que se han quedado tan alucinados...
Carol, que así se llama la bebé, tuvo que llegar a ellos con ayuda. Llevaban tiempo intentándolo y al final tuvieron que recurrir a la fecundación in vitro para concebirla. Ellos, por descontado, no han usado ningún método anticonceptivo desde su nacimiento, y así les ha ido, jeje.
Me imagino que están felices, no he hablado con ellos y no puedo asegurarlo, pero creo que sí. La noticia ha sido toda una sorpresa, pero mira, a veces las cosas no son lo que esperamos, a veces la naturaleza nos sorprende. Ya ves, ahora explicando a todo el mundo que van a ser papis de nuevo y sin habérselo siquiera planteado, porque pensaban que no era posible...
Pensando en ello me he acordado de un vídeo que vi en un blog, creo que en el blog de Dara, aunque seguro que en algún otro de los que sigo se ha hecho eco de ello, de la vida slow. El del anuncio de la televisión, que iban a estar 40 días en la cama por un mundo más slow, patrocinado, claro, sino de qué iba a salir en la tele algo así, de verdad que...
A lo que iba, que vi el vídeo de uno de los días de esta pareja en que trataban el tema de la maternidad slow. En dicho vídeo aparece Virginia Ruipérez, miembro de la Sociedad Europea de Medicina Naturista Clásica y capacitada por la Facultad de Medicina, y madre, y a parte de todo lo que cuenta, que está muy interesante, en un momento dice más o menos que no cree en la infertilidad. Yo, como enfermera que soy, (y claro, no puedo evitar que me pueda la ciencia...) pues pienso que hay ocasiones en que la cosa está clara, pero bueno, es cierto que esas veces probablemente sean menos de las que nosotros (me refiero al colectivo sanitario) creemos que son.
En este caso está claro que hemos fallado (colectivo sanitario de nuevo), porque se supone que esta parejita de conocidos no podía concebir por sus propios medios, ¿no? Pero en la pancita de ella está la prueba de que no era así, y aquí tengo que dar un voto a la teoría de Virginia. Hay muchos factores que influyen en nosotros para poder quedarnos "embarazados", el estrés, los tóxicos medioambientales, el peso de la madre, el ambiente no adecuado... Dice que es un control de natalidad de la naturaleza para evitar que tengamos una cría a la que no vamos a ser capaces de cuidar, darle seguridad, nutrirlo, criarlo... cuando nuestro cuerpo cree que no hay el ambiente adecuado para ello. Y el cuerpo lo cree porque hormonalmente funcionamos muy bien, a pesar de todo.
No lo he explicado bien, pero si pincháis en el link anterior (maternidad slow), ella lo explica infinitamente mejor que yo.
Pues sí, ahí están de nuevo estos chicos, con el cambio que ha supuesto su hija para ellos, su sistema hormonal ha decidido que la cosa funciona fuera, así que ¡embarazados otra vez! Deseo que el embarazo vaya bien y puedan tener en brazos a su peque en unos meses. ¡Enhorabuena familia!

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