Desde que sé que estás con nosotros, mi mundo se ha vuelto del revés, enseñándome con tu luz el camino que debemos seguir.
Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la Vida, deseosa de sí misma. no vienen de ti, sino a través de ti, y aunque estén contigo, no te pertenecen. Puedes darles tu Amor, pero no tus pensamientos, pues Ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus Almas, porque Ellos viven en la casa del mañana, que no puedes visitar, ni siquiera en Sueños. Puedes esforzarte en ser como Ellos, pero no procures hacerles semejantes a ti, porque la vida no se detiene en el ayer. Tú eres arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados. Deja que la inclinación, en tu mano de arquero, sea para la Felicidad.
Un día especial, un día doblemente especial desde hace 5 años ya.
Poco a poco la celebración de este día ha ido cambiando. Hoy ya no tengo tanto protagonismo exterior, aunque yo cada año me siento cerca de ese momento que estaba viviendo, de mi propio nacimiento. Qué hacía mi madre? Cómo estaba yo? Cómo sintieron el que nos separaran? Tantas cosas pasan durante el día por mi mente...
Pues hoy me desperté temprano, y esperé tumbada en la cama, al lado de mi familia, a que ellos también despertaran.
Mi niño hermoso se despertó acariciándome. Abrió un ojito y me miró con ternura.
Estuvimos hablando del día que era hoy, de los años que cumplo, y de que justo mañana hará 5 años que nació... 5 años!
Y ahí es donde llega esa maravillosa coincidencia de la vida. Mi niño mandó las primeras señales para nacer en el día de mi aniversario de nacimiento. Sanando heridas, dejándome vivir intensamente otra nueva historia.
El 20 de septiembre de 2010 Raúl decidió que era su momento, y a las 22,20 de la noche me dijo que estaba listo con la primera contracción de un no parar ya hasta que nació. Qué REGALO. La hora exacta de mi nacimiento... 💗
Gracias gracias gracias por haber venido con tantas cosas bajo el brazo. Te amamos infinito.
Han pasado doce meses y un día desde aquella mágica noche en que decidiste que era el momento de conocernos, de re-conocernos. Ese día en que tu mamá cumplía sus 28, decidiste hacerme un regalo espectacular, el mejor regalo de cumpleaños que habré recibido, desde luego que sí, insuperable.
Exactamente a la hora de mi propio nacimiento, decidiste decirme que era el momento de empezar el camino para tu propio nacimiento y también para algo que yo no sabía que ocurriría también, mi renacimiento. A las 22.20 de la noche del 20 de septiembre me traspasó la primera intensa oleada, indicándome que todo empezaba... Todo estaba en conexión para nuestro primer encuentro piel con piel, decidiste indicarme que venías en el momento preciso, para que siempre lo recordara así... a la hora de mi propio nacimiento, ¡qué señal!
Así que allí estaba yo, emocionada porque había llegado el momento, sin saber que ibas a tardar aún muchas horas en llegar, que nos quedaba por delante un duro trabajo de parto, además truncado en el hospital, aunque tu madre intentó por todos los medios darte una bienvenida feliz y amorosa.
A las 23.10 será el momento en que cumplas un año junto a nosotros, un año lleno de luces, un año de felicidad, de amor, de mimos, de teta, de cariños, de abrazos, de brazos, de compartir, de descubrir, de crecer, de entender, de llorar, de reír, de acompañarnos, de besos, de caricias, de masajes... Un año entero juntos, los tres.
Es un día especial porque nos pudimos mirar a los ojos por primera vez, tocarnos y olernos. Fueron momentos intensos, momentos que no se olvidan, tantas veces rememorados, tantas veces también un poco llorados por no haberte dado la bienvenida que merecías. Pero aquí estamos, tras habernos lamido las heridas, ¿verdad? Ya no duelen. Han supuesto un aprendizaje para mí, y las cicatrices me recuerdan ese saber que he adquirido gracias a ti. Porque has abierto una senda de felicidad, que ya nada podrá borrar.
Papá estaba con nosotros en esos momentos, dándonos apoyo y cobijo, aunque su alergia no le permitiera estar a tope, puso el 120%. Recuerdo sus palabras en el paritorio: "¡Qué bien lo estás haciendo!". Y él no sé si sabía que no me las decía solo a mí, que nos cargaba las pilas a los dos, porque lo hicimos bien, estuvimos juntos.
Este año lo hemos paladeado como ninguno hasta ahora, hemos vuelto a mirar con ojos de niño y a disfrutar las cosas a otro ritmo, y gracias a ello, siento que aunque ha pasado veloz, lo he disfrutado, y no lo siento tan corto como esperaba, como me contaban, como a veces he pensado.
Quiero cantarte de nuevo aquella canción nuestra, aquella que te canté la tarde antes del inicio de nuestra comunión energética para vernos por fin. Aquella que pasé horas cantándote al final del embarazo, para hacerte saber que mamá te esperaba feliz y deseando abrirse a ti. Esta canción es para ti, aunque sabes que nosotros incluimos nuestra estrofa única, solo para nosotros, pero aquí está la esencia, sin la voz de mamá esta vez.
Ayer escribí un mail para algunos de los que significan algo para mí y decidí tras ello que lo transcribiría en el blog, porque sois también l@s que llenáis mi vida. ¡¡Gracias!!
Hola chic@s!!
Hoy es mi cumple y mañana el de nuestro enano!!! Un año que a veces pienso que ha pasado rápido, pero otras veces me doy cuenta de que ha sido un disfrute, descubrirnos y descubrir de nuevo el mundo junto al peque, y sobre todo, un año lleno llenito de regalos.
Lo he disfrutado de manera consciente, a veces (sin querer), al ritmo al que estábamos acostumbrados a vivir, pero otras veces (las que más), saboreando cada instante para que el disfrute sea consciente y paladeando lo que nos ofrece la vida de una manera más tranquila. Así que si hago balance, no ha sido tan "flash" como nos lo pintaban, o como algunas veces me planteo, porque dado los recuerdos tan vívidos de aquellos días de hace un año, cualquiera diría que parece que fue ayer, pero por suerte, tengo muchos recuerdos de este maravilloso primer año en familia que me muestran lo que lo hemos disfrutado y cómo hemos cambiado (a mejor, siempre a mejor).
Entre los regalos de este año, por supuesto, vosotr@s. Estamos pasando un tiempo maravilloso sintiéndonos acompañados, y siempre decimos que sin vosotr@s estaríamos muy "solos" en este mundo de crianza. Me vais a permitir contar que algunos son ya más que amigos, son familia, y tengo la absoluta certeza de que esos sentimientos son mutuos. GRACIAS A TOD@S por estar a nuestro lado de una u otra manera, me siento muy afortunada.
Hoy celebro el 29 aniversario de mi nacimiento, y mañana el primero de mi renacimiento unido al nacimiento de Raúl, estos son días muy especiales para mí y me siento con la necesidad de teneros cerca, ya sea en palabras, en persona, en modo online... seguro que me llega vuestra energía.
Estoy echando de menos la blogosfera estos días, desde luego que sí, porque esto es ¡¡adictivo!! Pero también reconozco que me había centrado en ello en demasía desde hacía un tiempo, y tampoco es bueno, ¿no? La cosa es que hay tantas cosas que me rondan por la cabeza y quiero contar aquí que el tiempo no me da... Pero bueno, hay muchos, muchos, muchos días por delante para ello.
Tengo que contaros nuestras aventuras en el campo, que ahora esta chica de ciudad se está transformando de veras en una de campo, soy una "pagesa", jeje.
A finales de agosto estuvimos recogiendo almendras, ahora antes de las navidades haremos cositas con nuestros frutos, creo que panellets y turrón, a ver qué tal nos sale. Y estamos en pleno apogeo con el huerto, preparando la plantación, que la siembra en planteles ya la hicimos en casa hace unas semanas y están los plantones a punto de caramelo. Vamos a plantar cebollas, lechugas, alcachofas, zanahorias, patatas... y tantas otras cosas, un poco de todo lo que nos ofrece la temporada de otoño-invierno. (Antes estas palabras solo se hubieran referido a la temporada que se abre en el plano de la ropa, jeje, ¡¡menudo cambio!!).
Finalmente huerto compartido con otra familia, para que nuestros peques puedan disfrutar también de la naturaleza y de los frutos del huerto. Y además el solar donde plantamos, cortesía de la familia de mi chico, ha quedado estupendo para pasar grandes ratos en familia, con todo el que quiera apuntarse. Luis ha tenido la idea genial de construir un banco de arena para que los niños jueguen, aún tengo que acabar de convencerlo para que haga unos arreglos, en plan bancos, como el que tiene Inma (eres una inspiración, gracias). Ya os colgué unas fotos en esta entrada, aunque esto solo es un poco la evolución, aún hay algunos cambios más que no tienen documentación gráfica aún.
¿Qué os parece? Nos hemos pegado un tute de curro que no veas, sobre todo Luis, pero para la poca actividad física que estoy acostumbrada a hacer imaginad que me he quedado baldada... Llegaba a la noche con dolores por todo el cuerpo... ¡¡Qué pena!!
Porque hemos tenido que poner la grava por todo, preparar las jardineras, plantar, arreglar el lugar, sacar toda la mierda que había, en plan bloques, desperdicios, maderas, uralita... Os podéis imaginar como estaba un solar en el que han ido dejando cosas varias, que no se ha cuidado nunca demasiado, y sobre todo desde que murió el abuelo de mi chico hace 15 años... Ahora es muy distinto, aunque no os pueda mostrar la diferencia.
Pues eso, a ver si ahora podemos disfrutar de nuestros cumpleaños allí, porque me imagino que lo celebraremos los dos juntos en una macrofiesta, con algunos amigos más que cumplen en días cercanos, creo. Ya os contaré para cuando lo planeamos, que será un poco más adelante para compaginar agendas.
Mi cumpleaños es mañana, 29 años de mi nacimiento, y estoy rara. No dejo de pensar y recordar mi cumple del año pasado... Fue mi último día de embarazo, bueno, Raúl nació finalmente al día siguiente, pero mi trabajo de parto se inició el día de mi cumple y es especial recordarlo. Mañana quedaré con alguna amiga por la mañana, como hice el año pasado tras mi último día de monitores, y después ya veremos lo que depara el día. Quería invitar a nuestros amigos a una merendola pero no sé muy bien, ya veremos lo que hacemos. No sé si Luis habrá preparado algo sorpresa, la verdad es que me gustaría algo así, en plan sorpresa... Me gustan las sorpresas.
Mañana os cuento, o pasado, o al otro. No sé para cuando, pero os cuento. Pasado será el primer cumpleaños del Raúl, la celebración del día de su nacimiento, qué especial... Tengo una entrada en mente, a ver si tengo tiempo.
Hoy veo distinta la celebración de un cumpleaños, es la celebración de la vida, del nacimiento, del renacimiento que supone para cualquiera ser madre/padre, de las posibilidades que se abren desde ese día si te dejas llevar y lo vives con intensidad... Es mágico, es la celebración de la vida, y mañana tendré que felicitar también a mi madre, porque hace 29 años que lo es, y la mejor.
Y poco más, espero volver a la rutina pronto y poder dedicarle al blog el tiempo que me apetece. Gracias por seguir aquí a mi lado. Besoooooooooos.
Pues por eso escribí esta entrada, y como ha desaparecido por extraños motivos, vuelvo a escribirla aunque hace dos días que pasó el día de su cumpleaños.
Mi mamá cumplió años el día 12 y quisimos hacerle este regalo bloggero, porque no pudimos estar allí con ella aunque nos hubiera gustado, deseamos que pasaras un buen día mami.