Pues sí, la gran noche pasó.
Fue duro el pensar en ello antes de ir para allá. Fue durísimo despedirme de mi niño que estaba durmiendo (le desperté con mis besos y el papá casi se vuelve loco, que estaba viendo el fútbol!!). Fue duro entrar por la puerta vestida de nuevo de azul mientras todo el mundo se sorprende de verte por allí y te recuerda la penita que da tener que volver taaaan pronto y dejar al nene sin su mami... Fue duro también el empezar, el recordar tantas cosas, el aprender cosas nuevas de repente, el paso de las horas, el sueño... Fue duro pensar todo el tiempo en mis machitos, en si estarían durmiendo tranquilos, en si mi bebé estaría echando de menos a su mami.
Pero la noche pasó por fin, y a las 8 se la mañana estaba eufórica, deseando llegar a casa, deseando darles un beso y un abrazo, deseando que me contaran qué tal habían llevado la noche. Mi noche ha sido buena, contando que la separación ha sido mucho más difícil de lo que pensaba (y ya pensaba que lo era).
Cuando llegué, mi bebé estaba dormido en nuestra cama, mi chico desayunando y yo me he metido en la cama al ladito del chiquitín para dormir un ratito, el que me dejara. Entonces Raúl me ha sentido, y ha empezado a llorar con desconsuelo. Le he acercado a mi piel e instantáneamente ha buscado su tetita, tantas horas perdida, y se ha dormido mamando, ¡qué delicia! Yo me he dormido también y hemos sido felices plácidamente dos horas y media.
Esta noche segundo asalto. Y mañana volveremos a disfrutarnos doblemente.

Ánimo con la vuelta, debe ser muy duro. Tienes un premio en lavidanoestancomplicada.blogspot.com, espero que te guste
ResponderEliminar¡¡Muchísimas gracias Marta!! La verdad es que me siento muy halagada por el premio, gracias.
ResponderEliminarLa vuelta está siendo difícil, pero hay una cosa que me gusta de todo esto... el sentimiento que me llena cuando le veo en casa después de toda la noche es muy especial. Hay que sacarle el punto positivo a las cosas... Yo creo que él disfruta tanto como yo de ese momento.
Gracias por comentar linda. Un besote.
Aysss qué duro es separarse de nuestros cachorrillos!
ResponderEliminarMucho ánimo guapa, que tu niño tiene una suerte tremenda de tenerte como madre!
Besos!
Pilar
Gracias Pilar!! Sí que ha sido durillo, la verdad, pero finalmente la experiencia no ha sido tan mala, porque según me cuenta su papá, los dos han estado encantados de compartir un ratito de intimidad que no habían tenido hasta el momento. Pero a pesar de alegrarme por ello, yo sigo sintiendo que me dejo la mitad de mí en casa... Un beso guapa, gracias por pasarte por aquí y comentar.
ResponderEliminarQué reencuentro tan bonito.
ResponderEliminarTiene que ser duro, yo no quiero ni pensarlo cuando me toque.
Ánimo!