Hoy toca de nuevo hablar de ese tema que a muchos nos trae de cabeza. Bueno, en realidad fue anteayer, porque se celebraba el día internacional de la familia y desde CRYA se planteó una nueva campaña de concienciación en redes sociales y blogs. Pero como yo ayer estaba k.o. y el carnaval de blogs se extiende durante la semana, a mí me toca hoy.
Y el tema en cuestión es la conciliación, esa palabra que buscamos que sea una realidad, porque en muchos casos no es posible. Y en muchos otros casos las familias tienen que hacer verdaderos equilibrismos para poder compaginar vida laboral y personal. Hoy quiero dar mi punto de vista más sincero al respecto, hoy quiero contar cómo me gustaría que fueran las cosas... Aviso que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia actualmente...
"Estoy esperando un bebé, me siento feliz y deseo poder tocarla por fin, olerla, acariciarla, sentirla, escucharla, saborearla... Deseo disfrutar de esa vida que se inicia, de esos momentos mágicos que nos regalan, de esa Magia que traen.
Yo trabajo, y ahora mismo estoy desempeñando mi función con una jornada reducida puesto que tengo un bebé de 20 meses, y esta reducción podré mantenerla hasta que mi hijo tenga 12 años. Todos mis compañeros lo entienden, todos me felicitan por poder compaginar así mi trabajo con mi vida, todos me animaron a pedir la reducción cuando me incorporé a trabajar tras meses de centrarme en lo único importante en ese momento, mi familia.
El cuidado de nuestro hijo corre a cargo de sus papás, porque cuando él no está estoy yo y cuando yo no estoy está él. No le llevamos a la guardería ni necesitamos canguros, podemos disfrutar de él todo el tiempo, compaginando entre los horarios de los dos.
El cuidado de nuestro hijo corre a cargo de sus papás, porque cuando él no está estoy yo y cuando yo no estoy está él. No le llevamos a la guardería ni necesitamos canguros, podemos disfrutar de él todo el tiempo, compaginando entre los horarios de los dos.
Un poco antes de que nazca la pequeña me cogeré una baja para descansar antes de ese momento único que es el nacimiento, para centrarme en mí y en la nadadora, y mi médico no me pedirá explicaciones, porque en este país se protege el embarazo, y sencillamente aparecerá en el parte: baja por final del embarazo. Sin tener que buscar excusas ni gastar el tiempo de baja por crianza al que nos acogeremos después de que nazca el papá y yo.
Tras el parto, los dos estaremos con nuestros hijos, redescubriéndonos como familia, y nuestros compañeros nos visitarán felices y trayendo comida bajo el brazo, para que podamos descansar de las tareas del hogar. Es probable que papá se coja dos meses para estar todos juntos, y que yo disfrute del resto del tiempo, es decir, unos 16 meses, pero no lo hemos decidido aún. El tiempo de baja para crianza de hijos es de 18 meses, a repartir como mejor convenga a cada familia, los primeros 12 meses se cobra el sueldo íntegro y tras ello pasas a cobrar el 50%. Toda la sociedad comprende que la protección de esos primeros meses del menor por medio de un tiempo prolongado de baja es beneficioso para tod@s, Los niños necesitan a sus padres, necesitan el apego y el acompañamiento que solo ellos pueden ofrecerles en esos primeros meses de vida, con ello crecerán como individuos sanos, respetuosos, amorosos y felices, con lo que viviremos todos en una sociedad más sana y afectuosa.
Pero este discurso no es necesario en este momento, todo el mundo sabe lo que los niños necesitan, todos protegemos la infancia, nadie duda de que gracias a estos cuidados que dedicamos a nuestros niños estamos beneficiando a toda la sociedad en su conjunto.
Además mi chico, durante el tiempo en que yo estoy de baja dedicándome a cuidar a nuestros niños, puede acogerse a una reducción de su jornada, sin peros por parte de su jefe, sin malas caras por parte de compañeros, porque su jefe tiene muchas facilidades fiscales para contratar a una persona que se haga cargo de la parte de la jornada en que él no trabaja. Así los dos podemos disfrutar del tiempo en familia sin prisas.
Cuando termine ese tiempo de baja para mí, me reincorporaré a mi puesto, puede que necesite reciclarme antes unas semanas, quizás menos, pero todo son facilidades. Mis compañeros me ayudarán en lo que necesite, y yo tendré ganas de volver a dedicar parte de mi tiempo al trabajo que me gusta. Por supuesto, me acogeré de nuevo a una reducción de la jornada, sin miedos a represalias ni despidos, porque mi jefe entiende que así es como mejor voy a rendir el tiempo que le dedique al trabajo.
Y seguiremos disfrutando de los peques, de la familia, de nuestro tiempo tal y como nosotros queramos disponer de él, y siendo productivos para la sociedad en uno y otro aspecto."
Pero este discurso no es necesario en este momento, todo el mundo sabe lo que los niños necesitan, todos protegemos la infancia, nadie duda de que gracias a estos cuidados que dedicamos a nuestros niños estamos beneficiando a toda la sociedad en su conjunto.
Además mi chico, durante el tiempo en que yo estoy de baja dedicándome a cuidar a nuestros niños, puede acogerse a una reducción de su jornada, sin peros por parte de su jefe, sin malas caras por parte de compañeros, porque su jefe tiene muchas facilidades fiscales para contratar a una persona que se haga cargo de la parte de la jornada en que él no trabaja. Así los dos podemos disfrutar del tiempo en familia sin prisas.
Cuando termine ese tiempo de baja para mí, me reincorporaré a mi puesto, puede que necesite reciclarme antes unas semanas, quizás menos, pero todo son facilidades. Mis compañeros me ayudarán en lo que necesite, y yo tendré ganas de volver a dedicar parte de mi tiempo al trabajo que me gusta. Por supuesto, me acogeré de nuevo a una reducción de la jornada, sin miedos a represalias ni despidos, porque mi jefe entiende que así es como mejor voy a rendir el tiempo que le dedique al trabajo.
Y seguiremos disfrutando de los peques, de la familia, de nuestro tiempo tal y como nosotros queramos disponer de él, y siendo productivos para la sociedad en uno y otro aspecto."

