Os dije el otro día que escribiría una entrada sobre las rutinas con los bebés. Bueno, en realidad sobre las rutinas y mi bebé, que es sobre lo que puedo hablar, adornándolo con comentarios sobre las vidas de las mamis que tengo alrededor.
Nuestra vida (la del papá y la mía), ha sido rutinaria desde que nos conocemos, y no lo digo en negativo, nos hace sentirnos bien a los dos, somos así, jeje. Bueno, por rutinaria se entiende en este caso, que tenemos los horarios de comidas y cenas más o menos establecidos a diario, que solemos hacer las mismas cosas cuando él sale del trabajo en función de la época del año que sea (en verano a la playa y puede que luego puesta de sol, en invierno a ver pelis ante la chimenea o salir a tomar algo calentito), no sé, más o menos hacemos las mismas cosas a diario, y el fin de semana pues un poco más elásticos, depende de los planes que se presenten. Todo esto antes de que llegara Raúl. Nos sentimos a gusto con esta forma de vivir, disfrutamos de nuestra compañía y de la tranquilidad, no nos gusta en exceso salir "de fiesta", aunque a una juerguecilla de vez en cuando tampoco le decimos que no.
Pues así nos iba antes de que llegara nuestra cría. Ahora, tras contar cómo somos nosotros, puede que penséis que con el bebé estemos funcionando más o menos igual, creándole rutinas en plan baños, comidas, horarios, sueños... Pero no, en este caso nos estamos dejando llevar por sus necesidades y por lo que sentimos.
Las mamis que conozco de antes de estar embarazada siguen unas rutinas al pie de la letra, sin saltarse un día las tareas que tocan. Suponen que si el niño no tiene estos horarios fijos y rígidos, sus bebés no se encontrarían bien, tendrían una vida caótica y no dormirían ni comerían bien. No sé, antes de que llegara Raúl pensábamos hacer algo similar, quiero decir que creíamos que debía ser así cuando tienes un bebé. Por eso oyes tantas veces que tener un bebé te cambia la vida, que no vas a poder llevar el estilo de vida que tenías antes, porque tendrás que seguir unos horarios rígidos por el nene y tendrás que dejar de ir a muchos sitios por ello.
Nosotros solo hemos dejado de ir al cine y de ir en moto, el resto de las cosas que hacíamos de momento seguimos haciéndolas. Han cambiado un poco, porque claro, ahora llevamos un bebé con nosotros, pero en esencia, seguimos saliendo a cenar, este verano iremos a la playa prácticamente igual, salimos a pasear por cualquier sitio, vamos a casa de amigos, vienen a casa, seguimos viendo las pelis en casa... No sé, al final no nos ha cambiado tanto la vida como todo el mundo nos contaba, no ha cambiado nuestro ritmo.
¿Por qué? Pues porque no nos preocupamos por la hora que sea, principalmente. Pensamos que las rutinas en un pequeño se van adquiriendo a medida que va incluyéndose en la sociedad, empieza el cole, necesita despertarse a una hora determinada...
Así que de momento, los baños son a cualquier hora del día que nos va bien o que vemos que le apetece un rato de juegos en el agua, y además no tienen porqué ser todos los días, ¡pero si el bebé huele estupendamente aunque lleve tres días sin bañarse! Le limpiamos bien su culito y ya está. (Entiéndase que somos limpios ¿eh?, cuando se mancha o está muy sucio de gatear o ha vomitado, etc. le bañamos :-) ). Las tetadas son a demanda, con lo cual a cualquier hora estoy sacando la teta para ofrecérsela. El resto de alimentos intentamos que sean a las horas en que nosotros comemos, y lo más parecido a lo que hay en nuestro plato. Y los sueños...pues esto es lo que nos resulta más difícil de explicar, porque son a cualquier hora, y si no duerme pues no pasa nada, no es obligatorio que "eche siestas" a una determinada hora. Por la noches se despierta a veces más a menudo y a veces aguanta más horas, depende de él exclusivamente, y no hacemos nada por remediarlo.
Mis antiguas modelos en esto de la maternidad no comparten nada de todo ésto. Eso de que el nene vaya a dormir cuando nosotros nos vamos a la cama, normalmente entre las once y media o doce, a no ser que ese día quiera dormirse antes, o que sigamos en la calle si nos apetece aunque sean más de las ocho de la tarde, lo ven extraño. Aunque la verdad es que también he conocido gente con la que somos más afines, que practican el método antihorarios como nosotros, y les va tan bien como a nosotros. Yo no "descanso" de mi hijo a las 8 de la tarde cuando se va a dormir, pero es que no lo necesito. Mi vida está unida a la suya de esta forma, somos una familia y vivimos todos juntos disfrutando todas las horas del día.
A nuestro bebé se le ve feliz, está contento, juega, ríe, no está cansado, ni se le nota fatigado ni irritable por estas cosas. Le encanta estar por la calle, porque eso sí es verdad, desde hace unos meses parece que nos gusta más estar en la calle que en casa, aunque siempre fui muy casera. Ahora si surge algo que hacer, me apunto siempre, jeje, y Raúl, tan contento!!

Nosotros hacemos igual y nos av muy bien!! Valeria se acuesta a la misma hora que nosotros porque ella quiere, antes no hay manera, y se echa sus siestas cuando tiene sueño. Come cuando le apetece y desde luego que, salvo lo del cine, como vosotros, no hemos dejado de hacer nada, ella viene con nosotros a todas partes!!
ResponderEliminarMe alegra que coincidamos en esto, cada vez que encuentro a alguien que hace como nosotros, me siento menos incomprendida, jeje.
ResponderEliminarBesos!!
A nosotros nos pasa mas o menos igual. Yo siempre digo que un bebé no necesita bañarse todos los días, Minerva se duerme cuando quiere y come cuando quiere (ahora, como tu intentamos que la complementaria coincida con nosotros).
ResponderEliminarEn mas de una ocasión he oido que necesitan rutinas para sentirse seguros. Yo no estoy tan segura de eso, yo creo que los bebés se adaptan casi mejor que nosotros.
Y por supuesto, no concibo un plan sin mi nena.
Besitos
Qué bien Carol!! ¿Sabes que creo? Que las rutinas a quienes hacen sentirse seguros es a los padres, no a los niños, porque les ayuda a controlar mejor su vida... Los niños van adaptándose a la vida en sociedad poco a poco.
ResponderEliminarUn beso guapa, y gracias por comentar.