Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la Vida, deseosa de sí misma. no vienen de ti, sino a través de ti, y aunque estén contigo, no te pertenecen. Puedes darles tu Amor, pero no tus pensamientos, pues Ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus Almas, porque Ellos viven en la casa del mañana, que no puedes visitar, ni siquiera en Sueños. Puedes esforzarte en ser como Ellos, pero no procures hacerles semejantes a ti, porque la vida no se detiene en el ayer. Tú eres arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados. Deja que la inclinación, en tu mano de arquero, sea para la Felicidad.

Khalil Gibran

viernes, 25 de marzo de 2011

Otra loca de la teta más

Hoy me han dicho algo que si es verdad que no me ha hecho enfadar, al menos sí me ha sentado un poquito mal...

Sé quién soy y lo que quiero, sé que soy una mamá a contracorriente en esta sociedad que ha olvidado sus raíces de mamíferos que somos, de cachorros porteados por sus madres, como en el resto de los simios, que en definitiva ha dejado a un lado sus instintos para valerse solamente de su cerebro e intelecto en todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida, incluyendo la crianza de nuestros hijos.

Yo, personalmente, creo que es un error, que desgraciadamente estamos equivocándonos en ese sentido, pero no impongo mi pensar a nadie, simplemente me dedico a hacerlo lo mejor que puedo con mi pequeña cría, intentado ser la mejor madre para él, la madre que se merece...

Hoy un amigo me ha dicho que soy una "friki". Refiriéndose el término a la forma que tengo, o que tenemos Luis y yo, de criar a nuestro bebé, y sobre todo refiriéndose a la teta, ¡¡bendita teta!! ¡Cuántas atenciones recibe por parte de nuestros semejantes!

La conversación ha versado en torno al tema del gasto que suponen los bebés. Le he dicho que en mi caso no estaba suponiendo mucho, y me ha dicho que claro, me lo estoy ahorrando en leche, ¡¡y es bien cierto!! Pero resulta que la cosa ha derivado en que al preguntar otro amigo que cuánto me ahorraba, yo no sabía qué decir, porque no tengo ni idea... Pues él ha dado datos, los que sean, no me importa, de lo que se gastaba en leche para su bebé, que tiene ya dos años, cuando era como el mío. Total, que me voy por las ramas, el segundo amigo me ha dicho que él y su novia igual no le dan mucha teta porque ella no está mucho por la labor y eso, y yo le he dicho que bueno, esa es una decisión personal (que creo que deben consensuar en su pareja) y punto, pero mi preciado amigo ha dado en la llaga y ha dicho: " Es que eso también es si se puede, porque hay mujeres que no tienen leche para sus bebés, o no tienen suficiente o no se adaptan".

Estos dos chicos son enfermeros, y se han quedado tan anchos con el comentario... Soy enfermera, tengo claro que en la carrera, que solo dura tres años, no se puede tratar todo a fondo, pero el ojo crítico hay que tenerlo, y pensar que un órgano del cuerpo de un ser humano no funciona bien porque sí y punto, sin profundizar más en ese tema, NO LO ENTIENDO. Así que le he dicho que no tener leche sería una enfermedad, como no tener insulina, y que es bastante menos probable no tener leche que no tener insulina; debido al estilo de vida poco saludable que llevamos es muy normal desarrollar una diabetes en determinada franja de edad. Lo que no es normal es que más del 50% de las mujeres en edad fértil no tengan leche para sus cachorros, como especie nos habríamos extinguido. Doy este dato porque más del 50% de mujeres no continúan con la lactancia durante los primeros 6 meses de vida, a pesar de querer dar teta y haberlo intentado, porque "desgraciadamente no tienen leche o su leche no es buena".

¡¡¡Me pongo mala de contar todo esto!!! Mis amigos son enfermeros, deberían intentar comprender el funcionamiento del cuerpo humano, que eso es también la teta ¿no?

Pues por todo esto que pienso es por lo que me ha llamado "friki", que me han lavado el cerebro me ha dicho, en el grupo de lactancia al que acudo con regularidad. Pues nada, resulta que a estar informada se le llama así.

Es que resulta que su mujer estuvo dos meses intentando darle teta a su nene y dice que no tenía suficiente leche y por eso cuando le dieron el biberón se lo tomó el niño con desesperación, y que no le voy a convencer de que era otra cosa que él lo ha visto con sus propios ojos. Pues bien, según creo yo, su mujer no tenía apoyo para dar el pecho, no buscó ayuda, empezó a usar pezoneras porque leyó que si tienes los pezones planos van bien (en un libro muy "adecuado" para el inicio de la lactancia materna, el del dr.Spock seguramente), y probablemente el bebé no se cogiera bien al pecho y por eso le pedía teta tan a menudo y lloraba tanto... bueno, un cúmulo de sinsabores, desinformación, cansancio, falta de apoyo... que la llevó al abandono pensando que no tenía leche suficiente.

Pues nada, que soy una friki y a mucha honra, porque como siempre digo, la teta es el mejor regalo de amor que le puedo hacer a mi niño, regalo sin esperar nada a cambio, amor incondicional...

¡SOY UNA LOCA DE LA TETA! Y en realidad sí es cierto que soy un poco friki, porque tengo en mi salvapantallas mi diploma a los seis meses de lactancia materna exclusiva, jeje. Más que nada porque no está normalizado dar teta y me siento muy feliz de seguir haciéndolo contra las opiniones de esa gente que no sabe guardárselas para ellos solitos, como yo hago con las cosas con las que no estoy de acuerdo en la crianza de sus hijos, ¿no?

Ojalá el mundo se llenara de locas de la teta, nuestros hijos nos lo agradecerían.

lunes, 21 de marzo de 2011

¡Seis meses de teta!


Sí, hoy mi nene cumple 6 meses, a las once y diez de la noche, y junto a la delicia de haber vivido al máximo estos primeros seis meses de nuestra nueva vida, hemos llegado también a los seis meses de lactancia materna.

La teta, ese maravilloso regalo que les damos a nuestros bebés sin pedir nada a cambio, es la forma de amor incondicional más importante, AMOR SIN CONDICIONES. No es solo alimento lo que les brindamos, sino amor, apego, cariño, confianza, y tantas otras cosas positivas que les aportamos que no solo afectarán al tiempo que dura la lactancia, sino a toda su vida.

Deseo que todas las mamis que quieren dar tetita a sus retoños sean capaces de ver más allá de esos primeros días en que parece que el bebé nunca se despega de la teta; y ya que estamos, sed felices teniendo a vuestros bebés pegaditos a vosotras como si tuvierais un segundo cordón umbilical tras el parto, lo necesitan, la naturaleza lo tiene todo previsto ;-) . Buscad ayuda si la necesitáis con esos pequeños problemillas que pueden surgir mientras os acopláis el uno al otro, es importante ver que esas incómodas grietas, dolor, infecciones... casi siempre tienen sencilla solución y si tenéis suficiente paciencia, pasan. Y ojalá todas las mamis que amamantan puedan acceder a un grupo de apoyo a la lactancia materna, porque es importantísimo tener gente que te ayude en el proceso, haciendo caso omiso de las voces que te dicen que puede que no tengas suficiente leche, que el nene se queda con hambre, que es mala leche... porque no es verdad. Hay un porcentaje pequeñísimo de mujeres con hipogalactia (esto es una enfermedad, no tener leche de veras, y a veces incluso, con medicación se puede tratar). Buscad esa red de apoyo que os ayude con vuestra lactancia, y tendréis el éxito prácticamente asegurado.

Deseo sobre todo, que todas las mamis que han decidido dar a sus hijos ese regalo tan maravilloso de la teta, DISFRUTEN MUCHO DE ELLO.

Yo ya llevo seis meses de lactancia materna a demanda, exclusiva, y soy tan feliz de haberlo conseguido a pesar de que en algún momento pensé que no iba a ser posible, que quiero dedicarme una felicitación a mí misma, como uno de esos diplomas de lactancia que he visto en el blog de Miriam, jeje.

Seis meses de amor incondicional... Seis meses de tetita compartida... ¡¡¡Y LOS QUE VENDRÁN...!!!

sábado, 19 de marzo de 2011

El mejor padre


Sí, tengo que confesarlo, es el mejor padre que nunca pude desear para nuestro bebé, no podría haber otro mejor.

Hoy es el primer día del padre que significa algo distinto para nosotros, ya lo somos, y nos sentimos de manera especial por ello. Desde que nació nuestro pequeñín el instinto del apego, del porteo, del amor en definitiva, se agarró fuerte a nuestros corazones, guiándonos por una senda desconocida y a la vez agradable y familiar para nosotros. Nos hemos dejado llevar por la suave corriente, tranquilos y felices, y el lunes hace ya seis meses que descubrimos que no podríamos criar a este ser que ha nacido del amor de otra forma que con más amor cada día, con más cariño y más ternura.

Le amamos más de lo que nunca pudiéramos imaginar, e intentamos siempre guiarnos por su luz, que nos ilumina esta senda como un faro que indica el camino en el mar. Nuestro hijo nos indica el camino, con la sabiduría de su instinto e inocencia, nosotros nos dejamos guiar por él y por nuestro propio instinto, que nos hace saber que estamos en el camino correcto.

Desde que nos conocemos el papá de Raúl y yo somos uno, un alma y dos cuerpos, pero desde que la vida se hizo un sitio en mi ser, nos hemos unido muchísimo más si era posible aún, y vemos la vida de una forma tan similar que soy tan feliz... No hemos tenido prácticamente ningún problema para decidir las cosas importantes(si es que hemos decidido algo conscientemente en la crianza de nuestro bebé, puesto que nos estamos dejando llevar más bien por nuestro instinto milenario). Y desde luego, ves a Raúl y a su padre juntos, y que me digan que los "niños son de las madres", como muchas amigas me han repetido porque sus maridos/parejas no se dedican tanto al cuidado y mimo de sus hijos, que en nuestro caso somos padres los dos, yo le doy su tetita y el papi le da todo su amor, lo mejor que tiene es para su bebecito, que lo adora a su vez y es felicísimo a su lado, durmiendo con él como en una manada... Nos encanta vernos como una manada porque al final es lo que somos, animales que cuidan a su pequeña cría.

Y no me ando más por las ramas, nuestro papá es el mejor del mundo Raúl, vamos a cuidarlo mucho y a quererlo a tope porque se lo merece.

¡Felicidades papá! Hoy desde luego es tu día, PAPI. Te quiero amor.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Pequeños/grandes cambios

Pues solo quería explicar cómo lo que para unos es GRANDE para otros es pequeño, es normal en definitiva, y no es motivo de celebración.

Mi niño el día 7 de marzo se dio la vuelta por vez primera, su mami estaba delante, y lo celebramos con alegría. Hasta aquí normal. Lo que me sorprende es la reacción de la gente cuando se lo cuento.

Yo lo explico como un gran logro de mi pequeño, porque le ha costado días y semanas de prácticas, lo que en su corta vida supone mucho tiempo y mucho esfuerzo, y yo celebré el logro como tal, a lo que él me contestó con sus radiantes sonrisas que me iluminan el alma. Pues lo que le debe llegar a la gente a la que se lo he contado es que es algo normal, que hacen todos los niños, y como es la evolución natural, pues les parece raro que para mí sea tan importante. Y no es que sea importante para mí, sino que lo es para mi bebé, que ahora es capaz de ver el mundo desde otra perspectiva siempre que quiera, que ha ganado en autonomía y en destreza y fuerza, preparándose para el resto de tareas que tendrá que llevar a cabo en su vida.

No sé si me explico, pero no entiendo que la gente lo tome como: "¿Ah, sí? Bueno, y ya pronto gateará". Pues bien, cuando gatee haremos otra fiesta, porque la ocasión lo merece y estoy convencida que a medida que vamos felicitando a nuestros hijos por sus pequeños logros ganan en autoestima y en confianza, a pesar de que lo que han hecho sea lo que se espera de ellos por la evolución natural del ser humano.

Considero muy importante cada pequeño avance que hace, cada destreza que va adquiriendo, tanto física como afectiva, emocional, psíquica... es la base sobre la que se está formando su persona, aunque sea pasito a pasito, cada cosa a su tiempo. Ya le felicitaremos cuando vaya a la universidad (si decide ir) o cuando encuentre un trabajo o cuando decida formar una familia; cosas que seguramente esa gente que no ha dado importancia a que mi niño se da la vuelta sí pensará que son importantes y dignas de orgullo, y lo serán, pero aunque ahora ellos crean que un bebé no tiene conciencia, sí la tiene, y se merece nuestro orgullo, nuestra felicitación y nuestro cariño.

Porque mi niño día a día crece y va adquiriendo nuevos matices en su vida, que son los que en el futuro conformarán su personalidad, estoy segura y orgullosa se sus grandes cambios.

lunes, 7 de marzo de 2011

La visita de los yayos

Pues en cuatro días tenemos por aquí a los yayos, y estamos deseándolo. Mi nene aún no puede mostrar ese sentimiento a la manera de los adultos, pero seguro que se pone muy contento cuando lleguen y les vea la carita de emoción, que hace ya casi 2 meses que no le ven en carne y huesos!!

Ellos estarán igualmente emocionados, pero yo personalmente, que me doy cuenta de lo que va creciendo el enano y todas las cosas nuevas que va haciendo por momentos, las sensaciones que descubre, las habilidades que cada día va perfeccionando..., pues estoy loca porque le vean, porque le disfruten... Se están perdiendo tanto... y me da tanta pena... Es lo que hay por vivir al otro lado del charco, que aunque es un charco pequeño no podemos vernos todo lo que quisiéramos, ¿verdad? Así que tengo que aguantarme con ponerle a los yayos por teléfono o que los vea en una pantalla, que aún no es capaz de asimilar que son sus yayos, pero poco a poco.

Creo que para un bebé el tener cerca a un montón de gente que le ama es super importante. Y por eso a veces me pongo un poquitín triste. La manada humana cada día es más reducida, y para la crianza de un hijo es necesario ese apoyo externo al papá y la mamá, la tribu. Está claro que mi nene tiene otra familia aquí, no solo la familia propiamente dicha, sino muchos amigos que le adoran, y a sus papis, que están enamorados de él desde el primer momento, pero ni puedo ni quiero evitar ese sentimiento de tristeza que me genera pensar que si estuvieran aquí cerquita le verían a diario y podrían disfrutar de esos ratitos tan tiernos que pasan los abuelos con los nietos, y que ellos tienen en contadas ocasiones.

Hoy tengo ese sentimiento muy a flor de piel, pensando que vamos a pasar una semana disfrutando los unos de los otros, y más ahora que Raúl es más grandecito y se ríe tanto que te derrites al mirarlo y jugar con él. Estoy segura de que él también está feliz por la llegada de los yayos, aunque tenga solo 5 meses y medio. Estamos deseando que pasen esos cuatro días y podamos ir a recogerlos al aeropuerto para que vean lo felices que se sienten su hija y su nieto de tenerlos aquí unos días.

Os queremos yayos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Confianza

Ayer tuvimos una prueba de fuego mi bebé y yo. Él porque es la primera vez que está malito y yo porque tenía que descubrir qué tipo de mami era ante estas situaciones después de haberme dispuesto a desmarcarme del camino.

Bueno, la cosa es que pasamos el día fuera y llegamos bastante tarde. Mientras estábamos cenando los papis, que él estaba jugando con sus juguetes un rato (es muy considerado y casi siempre nos deja un ratito para comer y cenar juntos, jeje), de repente se puso a quejarse y finalmente a llorar a moco tendido. Nunca lo había escuchado llorar así. Se me pasaba por la cabeza una amiga, que dice que su bebé lloraba sin motivo desde que nació hasta los 2 meses, y que no importaba lo que hicieran ellos, que seguía llorando. Pues eso, que me veía en una situación en que mi bebé lloraba y aunque lo cogiéramos en brazos, aunque le cantara o le meciera, incluso aunque le diera su tetita, seguía llorando muchísimo... Yo pensaba que eso no era normal, que algo debía pasarle. Me puse en los dientes, en la barriga, en que tenía mocos... No sé...

Después de muchos trasiegos, paseos, cantos guturales, cancioncillas y demás, consiguiendo que se durmiera pero tan poco profundamente que no podía mover ni un músculo que ya estaba otra vez despierto, me acordé de una técnica que me habían enseñado en el grupo de lactancia al que voy habitualmente, el "envolvimiento", y chica, mano de santo!

Le puse encima de la manta y empecé a enrollarlo aunque él seguía llorando, pero fue levantarme con él enrolladito en brazos, susurrarle un poquito y ni me dio tiempo a sacar la teta, se quedó dormido. Así que estuve con él en brazos (como siempre hago cuando se duerme durante el día) hasta que nos fuimos a dormir. La cosa pintaba mal, porque algo debía haber causado tal llanto en un niño que siempre que llora es cogerlo en brazos y callar, porque quiere a sus papis cerca...

Estuvo en brazos del papá hasta que hizo su primer despertar nocturno, y resulta que volvió a llorar muchísimo pero esta vez sí quería su tetita, así que muy dispuesta me puse a ello. En ese momento me di cuenta de lo que pasaba, el nene estaba calentito, así que le tomé la temperatura y sí, fiebre al canto! La relaciono con que nosotros dos hemos estado resfriados estos días y aunque parecía haberse librado parece que no.

Las mamis que conozco se preocupan, le dan el dalsi o el apiretal, lo bañan y si no le baja, para urgencias. Pero yo decidí hacer lo que me había propuesto para esa eventualidad: reflexología y confianza en mi pequeño. He pasado la noche entre despertares llorosos, teta y reflexología, cambiando pañales y confiando en la naturaleza, entregada a ella, sabiendo que estaba haciéndolo bien para él, enseñándole a confiar en sí mismo y en su capacidad de sanar. Su cuerpo estaba haciéndolo bien, haciendo que subiera la temperatura para poder atacar más eficazmente con su sistema inmune a los microbios. "La fiebre es parte del proceso", me decía. Porque la fiebre es una parte de la defensa del cuerpo contra los intrusos, aunque nos hagan pensar lo contrario cuando nos dicen que le bajemos la fiebre a la mínima. HE CONFIADO, le decía que confiara él también, y ha dado resultados. Esta mañana mi niño no tenía fiebre y lo mejor de todo, volvía a sonreir.

Gracias Paula querida! Por enseñarme el camino!

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