El tacto de tu piel es lo que no me esperaba, sí las noches en vela, pero no de esta manera. Nunca imaginé que a pesar de despertarme a medio sueño a las 2 o las 3 de la mañana porque quieres tu tetita, un gesto tuyo podría hacerme sentir la mujer más feliz en ese momento. Sentir tu manita en mi mejilla mientras te nutres de mi cuerpo, sentir la suavidad de tu palma en mi piel, despierta en mí un sentimiento de amor enorme, nunca antes experimentado. Adoro tus deditos, tus manos, ese surco en la muñeca, tus regordetes brazos... Me siento unida a ti de una manera muy especial en ese momento nocturno, en que solo estamos tú y yo en el mundo.
Te quiero bebé.



Que bonito !!! no conocía tu blog,pero a partir de hoy me tendrás por aquí.
ResponderEliminarUn abrazo! y gracias a ti también por estar aquí!!
Gracias guapa. Seguiremos leyéndonos! Un abrazo.
ResponderEliminarQué bonito!
ResponderEliminarEse sentimiento de unión es el cordón umbilical que aunque ya no se vea sigue todavía uniendo a la mamá con su bebé durante largo tiempo.
¿No tienes una sección de seguidores para poder seguirte?
Carol, gracias por pasarte por aquí. La verdad que aún estoy empezando a jugar con todo esto del blog, jeje. La verdad es que me da vergüencilla...empecé a escribir, no sé, para mí.
ResponderEliminarAhí voy a ver si coloco esa sección en algún lado.
Un abrazo.
Qué bonito, Carol! Qué cosa tan guay abrir los ojos a media noche y verle ahí, verdad? respirando tranquilito, a tu lado... un beso!
ResponderEliminarSí María, es un momento genial. La verdad es que ahora tenemos noche algo más moviditas, pero seguimos teniendo algunos de esos momentos, afortunadamente...
ResponderEliminarUn beso!