Pues de eso va la cosa, de despedida, queremos decirte muchas cosas, que se escriben y sintetizan en una sola palabra: GRACIAS.
Porque has estado con nosotros estos 6 primeros meses de vida de nuestro tesoro.
Te agradecemos el acompañamiento, el apoyo, el cariño, los consejos, el saber estar, las sonrisas, los pinchazos indoloros, el tacto y el contacto, el respeto hacia mi forma de ver la maternidad, los favores de última hora porque la mami está preocupada por el ombliguillo (cosas de mamás primerizas...), tu tranquilidad y sosiego, tu interés... no sé por donde seguir, porque son muchas cosas.
No me equivoqué al elegir pediatra, porque has sido el acompañamiento perfecto. Aunque de nuevas en un mundo que poco conocías (ni yo tampoco), me ha encantado que hayas estado ahí con nosotros para todas las visitas.
Todo esto es a título personal, pero seguro que si Raúl pudiera hablar te diría que no te fueras, que está encantado de haberte conocido y que no sabe si la que venga tras de ti va a estar a tu altura. Todo esto lo traduce su mami que lo conoce bien.
Esperamos saber muchas cosas de ti, de cómo te va todo en tu nueva andadura profesional y personal, y que en breve estés mostrándome una pancita creciente, que signifique una bienvenida a la vida. Y si quieres... estaremos encantados de mostrarte la maternidad desde este lado que aún no conoces...al otro lado de la mesa en la consulta.
Ya sabes, nuestra manera de ver la crianza es un poco distinta de la de mayoría, pero a mí, ¿qué quieres que te diga? Me ha cautivado porque me llena, nos llena, a los tres. Así que si cuando llegue el momento te apetece saber algo más, aquí estamos Raúl y yo, que no somos expertos, pero la experiencia es un grado, eso dicen.
Muchos besos y un abrazo grande que te llene de energía para ese cambio deseado aunque lleno de pena por otro lado. ¡Que te vaya bonito Ana!

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