Aunque me parezca algo increíble que el tiempo pase a esta velocidad de vértigo, Raúl cumplió ayer sus nueve meses. Nueve meses fuera, nueve meses dentro.
Siempre me ha llamado la atención cuando en otros blogs se hablaba de este tiempo, de la exterogestación, de lo simbólico de que el bebé haya pasado ya el mismo tiempo a nuestro lado que en nuestro vientre. Es raro pensarlo, se me hace raro. El tiempo ha pasado volando, aún recuerdo el momento en que supimos que estaba creando una nueva vida en mi interior, el momento en que mi cuerpo, mi mente, mi corazón, mi alma, mi ser en definitiva, empezó a cambiar.
El día que me hice el test algo en mi interior me decía que estaba embarazada, aún cuando ni siquiera era el día de la primera falta. Puede que sintiera que estábamos unidos. Raúl forma parte de mí aún hoy, siento que somos uno.
Han pasado nueve meses desde el día más intenso de mi vida, desde su nacimiento, y hemos curado heridas del parto. He hecho análisis de lo que pasó y siento que he aprendido, tengo nuevas fuerzas y sé que Raúl me ha abierto los ojos para dejarme llevar por mi propio cuerpo.
Estos nueve meses mi bebé me ha ayudado a verme mucho más naturalmente a mí misma, soy una mujer, poderosa, grande, enorme, fuerte. Soy naturaleza en mí misma. Mi cuerpo le nutre como lo hacía cuando se encontraba en el interior del vientre, estamos unidos por nuestro propio cordón invisible, nos entendemos de la misma manera en que lo hacíamos cuando nuestros cuerpos estaban unidos físicamente. Nos ha costado llegar hasta aquí, pero ha sido maravilloso.
Este tiempo ha sido un tiempo de conocimiento el uno del otro, pero también de autoconocimiento para los dos. Somos felices, todos lo somos, papá, mamá y bebé. Estamos viviendo una vida soñada, y sé que estamos ejerciendo bien como padres, así lo siento en el corazón. Veo a Raúl y le veo feliz, es un bebé feliz, y eso me llena de alegría y de tranquilidad.
No sé si a partir de ahora las cosas cambiarán mucho, no sé si se ha acabado el tiempo de estar unidos de la misma manera, no sé si sabré darme cuenta de que ya no somos uno cuando sea el momento, si sabré darle la autonomía que me pida... pero espero que sí. Seguiré con la fórmula que hasta ahora nos ha funcionado, seguir nuestro instinto.
Raúl está para comérselo, guapísimo (¿qué va a decir su madre?) y simpatiquísimo. Os cuento un poco las cositas que ha aprendido en este último mes, jeje.
Primero, tiene 6 dientacos el tío, le salió el último hace 15 días más o menos. Así que muerde los trozos de fruta, galletas y pan como un campeón.
Lo del gateo lo tiene controladísimo, va que se las pela, y llega exactamente adonde quiere, haya los obstáculos que haya. Cuando la superficie sobre la que gatea le molesta, en lugar de ir de rodillas, sube el culete y gatea con las manos y los pies, para no poner las rodillas en el suelo, que le molesta...jeje. Ahora lo de ponerse de pie es lo de cada día, se pone de pie él solo apoyándose en cualquier sitio con una sola mano, y a veces incluso da algunos pasitos de lado, sujetándose en los muebles. Mantiene el equilibrio bastante bien.
Juega con otros niños, pero sobre todo les observa embelesado. Les toca, pero sobre todo es de los que se dejan hacer, no le importa que le quiten lo que tiene en las manos.
Ha aprendido a tirar los objetos al suelo esperando nuestra reacción, además de que parece entender que el ruido que oye tras ello es debido al objeto que ha caído. Se ríe un montón cuando cogemos lo que ha tirado al vuelo.
Cada día está más "rialler" que le decimos en ibicenco, se ríe mucho más que antes. Tiene cosquillas y le encanta que le hagamos jueguecitos para que se ría. Es muy divertido jugar con él. Nos choca la mano cuando se lo pedimos y a veces da palmitas.
Lo mejor de todo y lo que me tiene alucinada es que sabe subir escaleras, pero con una facilidad pasmosa. Tenemos una escalera en casa, para subir a las habitaciones, que tendrá unos 20 escalones, con un giro a la mitad, pues el tío empezó un día alrededor de los 8 meses y medio a subir un escalón o dos, y ahora se la sube entera seguido por alguno de nosotros. ¡¡Flipo!! Menuda práctica que ha cogido...sube en menos de 1 minuto. También ha bajado en un par de ocasiones un escalón que tenemos para salir a la terraza, a su manera, pero él solo...
Y bueno, nada más que añadir, solo unas foticos de mi nene disfrutando de la playa, ¡¡que me lo como!!

Guapísimo!! Felicidades, Raúl!!
ResponderEliminar6 dientes?? Valeria solo tiene dos, jeje, pero bueno, se apaña perfectamente...
Y hoy ha subido por primera vez los 17 escalones de casa de mis padres del tirón, alucinada me he quedado...
Ole por Valeria!! Es que es para flipar, verlos tan chicos y avanzando tantísimo!!
ResponderEliminarPor cierto, está preciosa tu peque... me la comería!!
Un besote lindas!
Felicidades a Raul por esos nueve meses en el mundo fuera de ti y felicidades a ti por esos 18 meses siendo y sintiendote mamá :) Está precioso y ¡madre mia! hace muchisimas cosas para su edad. :D Mi enano tiene 15 meses y hasta hace nada ha tenido seis dientes, jeje ahora tiene ocho...
ResponderEliminarUn besazo a los dos.
¡¡ Felicidades A Raul y su mami !!! Es un niño precioso y se ve radiante de felicidad. Un beso
ResponderEliminarQue guapo que es Raul! felicidades por sus 9 meses!
ResponderEliminarQué lindo lo que escribiste, Carol, me has emocionado... y me siento identificada con la transformación personal que relatas, eso de sentirse más grande, poderosa...! estos peques nos transforman de verdad!!! y vivirlo con esa intensidad y conciencia es maravilloso! A seguir disfrutando!! (Ona y Raúl tienen casi la misma edad)
ResponderEliminarEsa foto culito al sol es genial!!!!
Beso grande!
Felicidades a Raúl por los nueve meses y a ti por tu naturalidad, por dejarte llevar por tu instinto y por este escrito tan bonito que has hecho, me has emocionado.
ResponderEliminarSon momentos intensos los que vivimos y rápidos... es bueno pararse algunos pequeños instantes a valorarlos.
Raúl está precioso, me han encantado las fotografías.
Gracitata, gracias, por la parte que me toca, ¡¡me lo como de guapo que está!! Soy mamá desde mucho antes de Raúl, creo que siempre me he sentido mamá... qué cosa tan rara, ¿no? Ahora llevo 18 meses "ejerciendo", jeje.
ResponderEliminarMuchos besos para ti y para tu enano que estará lindo.
Yasmin, muchas gracias, para mí es lo más importante de todo, que lo veo feliz, que sé que lo es y eso me hace sentir la mejor madre de mundo para él...!!
Un abrazo cariñoso.
Tamara, muchas gracias por los halagos y por la felicitación. Gracias por pasarte por aquí. Un beso.
Melina, me gusta emocionarte, me gusta que hayas sentido esta transformación de ti misma en alguien más grande, más fuerte, y que seamos capaces de vivir la maternidad con la intensidad que se merece, ¿verdad? Sí, ya lo he visto, nacieron con unos pocos días de diferencia... estamos en etapas similares ¿eh? Y sí, la foto del culete es genial, ¿a que sí? jajajajaja.
Besos y abrazos!
Querida Inma, muchas gracias por las felicitaciones, me encanta que os emocionéis con lo que leéis aquí, son las cosas que salen de manera natural por el hecho de sentir tanta felicidad...
Nunca imaginé sentirme así de plena, desde el embarazo, que fue maravilloso, hasta hoy, puedo decir que estoy disfrutando hasta la última gotita de la maternidad, de manera intensa y valorándola muchísimo. EL blog ayuda a pararse a valorarlos, lo agradezco.
Gracias por los halagos a Raúl, jeje, yo ya lo he dicho ¡¡me lo como!!
Un abrazo apretao!