Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la Vida, deseosa de sí misma. no vienen de ti, sino a través de ti, y aunque estén contigo, no te pertenecen. Puedes darles tu Amor, pero no tus pensamientos, pues Ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus Almas, porque Ellos viven en la casa del mañana, que no puedes visitar, ni siquiera en Sueños. Puedes esforzarte en ser como Ellos, pero no procures hacerles semejantes a ti, porque la vida no se detiene en el ayer. Tú eres arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados. Deja que la inclinación, en tu mano de arquero, sea para la Felicidad.

Khalil Gibran

domingo, 7 de agosto de 2011

Los regalos de Raúl (IV). Seguridad en mí misma



No es que antes fuera una mujer de bandera de las que siempre van perfectas de los pies a la cabeza, porque nunca he conseguido según qué cosas... siempre se me olvida algo que quería ponerme, no he sabido nunca maquillarme de la manera que me gustaría, no sé si sé conjuntar demasiado bien, el pelo siempre de la misma manera, porque no sé hacerme nada más espectacular que una cola o un moño cutre... Bueno, como veis, siempre he sido una insegura con mi imagen, nunca he estado contenta conmigo misma, más bien no he sabido sacarme partido, como dicen, y eso me generaba un poco de estrés antes de salir de casa, sobre todo para las ocasiones, pero en realidad para todo.

Salir de casa para ver a alguien suponía una de vueltas y de cambios de vestuario, de peinarme y despeinarme, de mirarme al espejo y cambiar el color de los labios... que no os lo podéis imaginar. El papá de la criatura se mosqueaba siempre porque terminábamos llegando tarde adonde fuera, porque me veía de una manera y finalmente salía de otra, porque daba mil vueltas y tardaba muchísimo, de verdad que tenía razón. Nunca estaba contenta. 

Solo hubo un momento en el cual saliera con lo que saliera me encontraba divina, y ese momento fue estando embarazada. Muy al contrario que muchas de mis conocidas mientras estuvieron embarazadas, cuando estaba embarazada de Raúl me veía pletórica, feliz, y esa felicidad se traducía en verme estupenda de la muerte con cualquier cosilla. Es que estaba guapa ¡leches! Bueno, al menos yo me veía así, hasta el último día.

Y después del parto, pues eso, que te dejas, que no tienes tiempo ni para mirarte al espejo, y no sé, estás cansada, con ojeras, el pelo ya no lustra como en el embarazo, se te empieza a caer... Y aunque teniendo en cuenta mis inseguridades se supone que en estos momentos debería sentirme aún más insegura, la verdad es que no es así. 

No es que me vea guapísima, ni que me arregle, que no sé la de tiempo que no me compro nada, ni me maquillo, ni me peino, ni voy a la peluquería, pero tengo otra visión de las cosas. No me preocupa mi imagen. 

Lo escribo y me siento rara. No es que me haya dejado y vaya echa un fantoche, pero no le doy tantas vueltas, abro el armario y cojo lo primero que veo, en plan: Esto mismo está bien. Y me sorprendo a mí misma con ello. Me siento a gusto conmigo misma, no necesito sentirme la mujer más bella del mundo, porque sé que soy bella, de una manera u otra lo soy. 

Desde que parí a Raúl me he dado cuenta de que veo a las mujeres de otra manera, muchas veces os lo he comentado, las mujeres somos grandes, fuertes, bellas, porque somos vida. Y ahora no necesito conjuntar mi ropa, ni llevar adornos si no es que me apetece colgarme alguna "alhaja" para que Raúl disfrute cogiéndola mientras le amamanto, ni necesito esconder mi rostro bajo una capa de color, aunque a veces me maquille porque me apetezca en ese momento. No necesito verme perfecta, esa es la clave, porque la perfección es otra cosa ahora para mí. 

Soy la madre perfecta para Raúl, soy la mujer perfecta para mi chico, soy la amiga perfecta para los míos, soy la hija perfecta para mis padres, la hermana perfecta para mis hermanos, la nieta perfecta para mis abuelos, porque soy yo, soy la que soy. Con mis imperfecciones también, que intento mejorar, pero soy perfecta para ellos, porque me quieren tal cual soy. 

Así que yo he aprendido a quererme como soy, sin darle importancia capital a la fachada, porque no la tiene, soy como soy, soy YO, y no importa de qué me disfrace, simplemente tengo que sentirme cómoda en mi piel, en cada momento, en cada lugar. ¿No es eso la felicidad también? 

Siempre he sido una persona insegura, siempre me ha costado mucho hacer las cosas por esas inseguridades, no es solo una cuestión de imagen, es una cuestión de falta de confianza, que quizás tiene que ver con mi crianza, no lo sé, tendría que planteármelo a fondo, pero siempre he sentido esa necesidad de que todo fuera perfecto, y esa sensación de que por mucho que hiciera no lo conseguía, pero hoy todo es distinto. Raúl me ha aportado templanza, seguridad, amor propio incluso. Hay gente que me ve con él y dice que nunca habían visto a una madraza tan segura de lo que hace pese a ser joven, bueno, no soy tan joven, ni me siento tan tan segura, porque necesito de apoyos también. Pero sé que transmito una seguridad en mí misma, una confianza que quizás antes no encontraba y que la madre que soy me ha descubierto.

Raúl me está haciendo descubrir tantas cosas... en mi interior y a mi alrededor, y siempre, siempre, voy a sentirme agradecida a lo que mi hijo está regalándome. Gracias bebé. Te quiero.

11 comentarios:

  1. Enhorabuena por esos cambios tan positivos que trajo a tu vida tu bomboncito!!!
    Me encanta que te valores y te sientas cómoda con lo que sos...y claro que eso es la felicidad también!

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  2. chica lo que dices es estupendo, el sentirte tú así hace que aflore al exterior, estás inmersa en la crianza de Raúl y lo estás viviendo de forma consciente, yo creo que por eso transmites esa fuerza y esa seguridad.Enhorabuena!

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  3. ¡jo Carol, cómo te entiendo! Yo también me he pasado años a la búsqueda de la perfección y con una insatisfacción permanente y aunque la teoría la sabía, soy perfecta como soy, no acababa de creérmelo. Y mira por dónde ahora con la cara lavada, las greñas recogidas de cualquier modo en una coleta, los pantalones sucios de tirarme por el suelo y la ropa interior sin conjuntar me encuentro divina de la muerte ¿será porque estoy feliz?
    Abrazos confiantes!

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  4. Queria unirme pero no veo tus seguidores... no aparecen en tu sitio...veo que hiciste un post sobre los 30 seguidores1 pero no se ven!
    Problemas de bloogger tal vez... grrrrr..

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  5. Bren, que has cambiado la imagen y el nombre de tu perfil!! Al principio no estaba segura de si eras tú, jeje.
    Sí, me siento bien con todo lo que hago hoy, me siento a gusto en mi piel, y eso es gracias al bombón que nos acompaña desde septiembre, desde luego!! Besos amorosos!!

    Todas deberíamos sentirnos grandes y fuertes y seguras de nosotras mismas, es así como las cosas fluyen y seremos felices. Gracias mamá de un bebote!! Espero seguir viéndote por aquí. Un abrazo!!

    Magia, no podría estar más de acuerdo contigo, eso es que somos FELICES!!!!
    Besos de felicidad!!

    Mamá ecológica, debería aparecer el apartado de los seguidores en la barra lateral de la izquierda, bajo la ilustración del árbol de los comentarios. Si no lo encuentras, quizás en la barra superior, la de blogger, en que también debe aparecer un botón que dice Seguir, se puede hacer desde ahí.
    Gracias por pasar, justo ahora iba a dar un voleo por tu blog, que estoy segura que me va a interesar sobremanera!!
    Un abrazo!

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  6. jaja! sii! soy yooo! (muy cambiante siempre)
    yo si veo el cuadro de seguidores :)

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  7. Cuanto me alegro de que quieras a la mujer que eres, y que además eso se deba a tu hijo. Si es que son nuestros mejores maestros.

    Yo también me sentía guapísima en el embarazo. No entiendo como hay mujeres que sólo se ven gordas y feas.
    Yo ahora con la nena lo que intento ir es lo más cómoda posible, aunque siempre he sido así por mucho que me arreglase. A mi eso de para lucir hay que sufrir nunca ha ido conmigo.

    Besitos guapa

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  8. Alber, encantada de saludarte por aquí y de que te haya gustado la entrada. Te iba a preguntar qué tal todo, pero he visto una foto de la enana y está para comérsela, así que quiero pensar que estáis genial, ¿a que sí?
    Besos guapa!

    Tocaya, yo estoy contenta de sentirme así, siempre nos enseñan cosas... Y lo de presumir y sufrir, tampoco es algo que fuera conmigo... Yo quiero estar siempre embarazada!! A que estamos guapas??
    Besos preciosa!!

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  9. Bien por ti!!! Me alegro muchisimo de que te sientas bien, tranquila y contenta con lo que eres y como eres. Muchas veces buscamos en el exterior una reafirmacion que realmente hay que buscarla dentro. Muy bonito lo que has escrito, enhorabuena. Un besazo

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  10. Gracias María, me siento bien por dentro, por fuera y alrededores, jeje. Los niños, si te dejas, te traen cosas maravillosas.
    Besos a ti preciosa!!

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