Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la Vida, deseosa de sí misma. no vienen de ti, sino a través de ti, y aunque estén contigo, no te pertenecen. Puedes darles tu Amor, pero no tus pensamientos, pues Ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus Almas, porque Ellos viven en la casa del mañana, que no puedes visitar, ni siquiera en Sueños. Puedes esforzarte en ser como Ellos, pero no procures hacerles semejantes a ti, porque la vida no se detiene en el ayer. Tú eres arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados. Deja que la inclinación, en tu mano de arquero, sea para la Felicidad.

Khalil Gibran

viernes, 7 de septiembre de 2012

Transformando (me)

Suelto, suelto, suelto...

Qué maravillosa sensación la de dejar atrás el lastre que llevábamos a la espalda, ella a mi lado lo hace también. Yo cargaba muchas cosas que quedaron grabadas en algún momento y que no nos permitían avanzar ahora. Cosas que Iara no quería para ella tampoco. 

Ahora somos más libres, nos sentimos más ligeras y capaces. Ahora eso a lo que temía ya no me da miedo. Incluso pienso en que si tengo que pasar más tiempo del que me gustaría en el hospital, ¿qué importa? Yo voy a parir, es un momento sagrado se dé donde se dé, y soy capaz, juntas somos poderosas. Juntas somos fuertes. Juntas, juntas, juntas... 

Y siento muy dentro de mí la Confianza. ¡Qué feliz me hace haber disfrutado de esos momentos finalmente! Si es que todo sucede por algo, aunque en principio no seamos capaces de verlo... 

Toda esta transformación que hemos hecho se debe a que hace dos días tuvimos que pasar una mañana entera en el hospital, el último lugar al que me hubiera gustado acudir en estos últimos días. La matrona no estaba demasiado convencida de que todo fuera bien debido a la altura uterina, así que nos mandó a hacer un control de monitorización del registro cardíaco de Iara y una ecografía. Si tengo que ser sincera, estuve a punto de decirle que no, que yo sentía que todo estaba bien, que no había ningún problema, pero decidí hacerlo por esa pequeña duda que ella tenía. 

No fui con miedo de que a Iara le pasara nada, todo estaba bien, pero la situación... me recordaba demasiado a esos últimos días pasados con Raúl, en que nos sentimos tan presionados. Lloré la tarde antes, me daba rabia tener que pasar por ello cuando casi me había convencido de que si llegamos a la semana 40 no voy a ir a monitores. El hospital de lejos hasta que sea necesario de verdad. 

Y ese día, ese día TODO se transformó. Ese día llegué allí pero en realidad Iara y yo no estábamos allí, estábamos conectadas, conectadísimas, respirando, cantando, danzando... Traspasamos el lugar en el que nos hallábamos y conseguimos volar a otro lugar, un lugar que me recordó a ese ansiado planeta parto del que salí al llegar al hospital cuando Raúl y yo estábamos de viaje. Anteayer me relajé estando en ese sitio que me daba miedo... Las dos conseguimos relajarnos. A pesar de las dificultades, que las hubo, porque cuando salimos del registro la ginecóloga se me acercó y me dijo que había algo que no le gustaba, que Iara estaba demasiado taquicárdica y quería que volviéramos a pasar por ello pero mucho más relajada. Y aunque en ese momento no era capaz de ver cómo relajarnos más, lo hicimos, nos hicimos más fuertes, cantamos mucho, visualizamos, y disfrutamos de un rato más de conexión profunda que nos llevó a bajar la frecuencia del corazoncito de Iara. Todo se puede transformar.

Bufff, ¡cuánto le agradezco a mi doula! Nos ha dado la conciencia sobre muchas cosas, pero sobre todo sobre la respiración. Cada vez estoy más convencida de que Respirar es Amar, lo siento muy adentro, y me ayuda taaaaaanto.

Mi Iara se mostró como es, una bala, con ese corazón latiendo a tope. Y mi hijo que todo fluye, como siempre. Se quedó más de 4 horas con Paula y sus niños, nunca lo había dejado con ellos, y estuvo disfrutando del momento. Solo lo había dejado una vez, una mañana hace tres meses con otra amiga y su peque. Y estuvo bien, pero con algún momento de buscar a mami. Ahora sentía que podía ser peor porque a estos peques no los ve tan a diario, pero ¡¡están tan en sintonía!! ¡Qué tranquila me quedé de que pasaran tan buena mañana!

SÍ, ESTAMOS LISTAS, VOY A PARIR LIBRE. Pase lo que pase, sea donde sea, sea como sea.

Para terminar, os dejo unas palabras que escribí para Iara en algún rato de espera que hubo en medio de esas cinco horas:

<< Pequeña Iara,
Aquí me tienes escribiendo sobre mis rodillas para contarte el día de hoy. Estamos en el hospital, el último lugar al que contigo quería acudir, pero así es. Controlaremos tu corazón de nuevo porque dicen que vas rápido como el rayo y les gustaría que fueras más tranquila, más relajada... pero tú eres lo que eres y siento que eso no lo pueden cambiar. 

Más aquí sigo, por ti, porque todo esto está suponiendo un trabajo interno que siento que tengo que hacer, suelto, suelto, suelto... Me dejo llevar... Vuelo, respiro, canto, te mezo. Te cuento que todo está bien, porque pase lo que pase, todo es y será perfecto. Te siento tanto, tan conectadas Madre e Hija, haciendo juntas un trabajo  que necesitábamos antes de tu nacimiento. 

Sigo a tu lado, no te dejo, y siento que tú a mí tampoco. No nos puede la ansiedad, somos fuertes y podemos con todo, aunque a veces decaigamos, pero seguimos unidas, llenas de Vida y de Amor. 

Respiro, respiro, respiro. Respiras, respiras, respiras. NOS RESPIRAMOS... Qué placer es sentirte así, llenarnos de energía con cada inhalación, llenándonos de Luz.

5 de septiembre de 2012>>

Por cierto, todo está bien. 

4 comentarios:

  1. Muy bonito Carol! Sea donde sea Lara y tú seréis las protagonistas de algo maravilloso

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  2. Que te voy a decir que no sepas ya? Sin palabras me dejas...
    Mi Ser se llena al mirarte, al sentirte...Mujer Poderosa y conectada donde las haya...madre mia...ya lo sabes, me inclino ante ti. <3

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