Me doy cuenta de cuán distinto es este tiempo del que vivíamos hace justo dos años, a pesar de la similitud de fechas. Tiene gracia darse cuenta de las diferencias, recordar lo que sentía y hacía aquellos días y descubrirme sintiendo algunas cosas semejantes y otras tan distintas, que parece mentira.
Han pasado dos años, dos años de experiencia, de crecimiento, de descubrimientos, de METAMORFOSIS. Sí, así me siento, como un huevito que se ha ido transformando y ahora es una linda mariposa llena de gracia y belleza (menudos cumplidos me echo ¿eh?). Porque hoy soy MADRE, soy MUJER, soy BELLA, me siento bella y me quiero (casi)como soy.
Pero volvamos al tema que me ocupaba. Durante el proceso de cambio que supuso el embarazo de Raúl intentaba escuchar a mi cuerpo y hacer un poco lo que me dictara, porque sentía su sabiduría de alguna manera, aunque no fuera del todo consciente, sobre todo al principio. Quizás con esta actitud estaba escuchando a mi bebé, pero desde luego de eso puedo asegurar que no era consciente en absoluto.
Hoy escucho a mi bebé de manera activa, pero en ocasiones no puedo dejarme llevar por lo que siento, a veces porque tengo que compartirme con Raúl, y él aún no comprende demasiado bien que mamá está cansada, y otras veces es mi propio sentimiento de culpa al respecto de esto el que no me deja mecerme al ritmo de mi cuerpo. Sí, siento que si me dejo ir, si me permito descansar, escucharme y hacer lo que necesito, estoy abandonando un poco a Raúl. Sé que no es el verbo, me suena grandilocuente, no le abandono, pero siento que le dejo un poco, porque me necesita.
Estoy empezando a "repartirme". Siempre he creído que el Amor no se divide, sino que se multiplica, y veremos cómo lo hacemos para que sea realmente así, jejejeje.
Bueno, leed todo esto que cuento con un poco de perspectiva, solamente estoy dejando volar mi mente y mi corazón, pero no siempre me siento así, por descontado. Creo que este es otro crecimiento, otro aprendizaje.
Por las noches, cuando mis hombre están ya durmiendo, me paro a mandarle mi Amor a est@ bebecit@ lind@, respiro para él/ella y le siento más cerca un ratito íntimo, relajándonos antes de conciliar el sueño. Nos regalo estos momentos en que puedo desconectar de todo lo demás.
El resto del día, muchas veces, me mantengo impasible y casi insensible sin quererlo, y me muevo entre la incredulidad y el miedo en las ocasiones en que mi cabeza empieza a darle vueltas al temita de la eco la semana que viene... esto pasa, claro, cuando recuerdo el primer embarazo. Pero soy capaz de sentirme bien con ello, de saber que es normal que tenga estos miedos, y sin embargo descubrir que soy consciente de que la Vida correrá como tenga que correr, y de aceptarlo.
Otras veces, cuando soy capaz de encontrar el momento, me adentro en mí misma y en mi útero, y me siento completamente FELIZ. Porque la Vida me inunda. Amo los cambios que están aconteciendo en mí, esa barriguilla incipiente que se hace más evidente al final del día, la forma en que se ensanchan mis caderas para hacer hueco, el cansancio que me hace frenar... Todo es mágico. Así es el camino de la Vida y de Amor, un camino para disfrutarlo y gozarlo.

Preciosa! A medida que iba leyéndote se me iba iluminando la sonrisa hasta acompañarte llena de alegría al final del post! Qué hermoso cómo te sientes y lo expresas... Que estés cansada es normal y que por momentos desees una fórmula mágica para que todos os adaptéis al cambio desde ya también, todo irá llegando.
ResponderEliminarMucho cariño y amor para ti, preciosa. Seguro que estás radiante :)
me alegro que por tus poros transpire la felicidad, no te angusties por sentirte cansada, a veces es necesario consentirnos y mimarnos un poco, darnos un tiempecito. que tengas un lindo martes
ResponderEliminarCarol yo también me quedo con esa sensación de felicidad plena que desprendes!!! Me gusta notar tu maternidad nuevamente a flor de piel cuando hablas de esa personita que crece en tu vientre!! Y me encantas porque siempre eres consciente de que estas en pleno aprendizaje de todo... Y ahí tienes mucho ganado ya que la vida es eso, aprender a ser mejor! Y eso requiere mucho esfuerzo, entrega y constancia...
ResponderEliminarQué bonitas sensaciones! Besikos!
ResponderEliminarPrecioso ese momento íntimo, entre tú y tu bebito que describes. Sin duda lo mejor de todo es lograr encontrar un momento de conexión total para mandarle todo el amor que tienes.
ResponderEliminarCarol, preciosa, me has hecho recordar mi segundo embarazo. Esos sentimientos encontrados también los viví, también pensaba en que el amor se multiplica pero no me abandonaba esa sensación de abandono a mi grandullona. Creo que estos sentimientos son naturales. Me encanta leerte! Y tengo unas ganas de ver lo radiante que tienes que estar. Dentro de poco te date un achuchon y podremos intercambiar mas impresiones. Hasta entonces un beso enorme!
ResponderEliminar