Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la Vida, deseosa de sí misma. no vienen de ti, sino a través de ti, y aunque estén contigo, no te pertenecen. Puedes darles tu Amor, pero no tus pensamientos, pues Ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus Almas, porque Ellos viven en la casa del mañana, que no puedes visitar, ni siquiera en Sueños. Puedes esforzarte en ser como Ellos, pero no procures hacerles semejantes a ti, porque la vida no se detiene en el ayer. Tú eres arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados. Deja que la inclinación, en tu mano de arquero, sea para la Felicidad.

Khalil Gibran

lunes, 8 de marzo de 2010

Las cosas que nadie te cuenta

Sigo en las mismas circunstancias, prácticamente sin ningún cambio en mi estado físico, a pesar de que se supone que he pasado la etapa "mala", bueno, la etapa en la que los síntomas típicos del embarazo te fastidian la existencia y te ayudan a "disfrutar" si cabe con más "alegría" del hecho de estar emabarazada.

Porque chicas, estar embarazada es una fiesta, una maravillosa sensación que te hace parecer a ojos de los demás más tierna y vulnerable, en que se supone que estás más guapa y que todo te resulta agradable, pero NOOOOOOOO!!!

Desde que me enteré de que estaba emabarazada, bueno, miento, dos semanas después de eso más o menos, empezaron a apoderarse de mí unas sensaciones super "agradables"...
en plan: "¡yuju! ¡estoy embarazada! pero qué coñazo!!!!".

Aparecieron:

- Primero el dolor de barriga, típico del periodo premenstrual, pero como yo nunca antes lo había sentido, y encima sin poder tomar el remedio clásico de las mujeres: ibuprofeno. Solo paracetamol y encima te sientes culpable de estar dándole a tu hijo medicación que si pudieras te aguantabas, pero es que al final era insoportable...

- Después aparecieron las naúseas, que parece que no, pero estar todo el día con el estómago hecho una piltrafa y que parece que nada te ayuda a quitarlas... Bueno, una cosa sí, al menos al principio, el TOMATE. Creo que se trata de mi primer antojo, porque era comerme un tomate partido por la mitad con sal y se me pasaba todo, qué cosa tan maravillosa!!! A todo esto, el dolor insoportable de barriga no desapareció, no creáis. (Al final ni lo del tomate vale para las naúseas).

- Pronto el cansancio agotador, el que te mata cuando te pones a barrer tu casa y a pesar de tener 27 años sientes que la cifra ha mutado y se han girado los números, porque pasas a sentir el cansancio que sentiría una mujer de 72 años al barrer, fregar, planchar, lavar, recoger... bueno, que no puedes con tu alma y encima te dormirías por las esquinas, porque otra cosa no, pero sueño... hasta que llega la noche, en que te despiertas 20 veces entre el dolor de barriga, las veces que tienes que mear (que parece que te han cambiado la vejiga por la de un mono enano), y las veces que solo te despiertas porque sí, porque se le antoja a tu cuerpo que no duermas más, pues imaginad el sueño que tienes de día, que te lo pasarías durmiendo. Pero no puedes porque entre lo que te cuesta hacer las cosas, que tardas un siglo en lo que antes tardabas un minuto, y el que si duermes de día después por la noche aún es peor, pues te jodes y ni siesta ni na te permites!!

- Y como no, tuvieron que llegar los vómitos, porque de qué cosa me voy a librar en este embarazo...

- Finalmente el dolor de cabeza, que ya era habitual, pero antes de quedarme embarazada conseguimos controlarlo, ya no eran a diario ni mucho menos, ahora vuelven a serlo prácticamente...

Y aunque parezca lo contrario, estoy encantada con mi embarazo, lo estoy disfrutando mucho, ya dije que desde que hicimos la eco muchísimo más, pero es agotador vivir de esta manera, y ya he pasado los tres primeros meses, que dicen que todo se pasa y que estás espléndida, pero yo sólo me veo granos, que no paran de salir, barriguilla incipiente que no es de embarazada ni de na y aunque he aumentado la talla de sostén, que parece una ventaja, en breve no podré ponerme nada de mi ropa, porque ya parezco una butifarrilla con el pecho que me ha salido, jejeje, y es que me duele muchísimo!!!

Pues nada, seguiremos aguantando, porque todo ello significa que todo está funcionando estupendamente y nada, que dará por saco antes de nacer este niño... es lo que tiene ser madre, que no paran de darte dolores de cabeza desde el principio, ¿no?

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